Paritaria municipal: el aumento del 14 % implica más de $ 100 millones extra y "no hay plata"
El Gobierno ofreció ese porcentaje y un plan para desacoplar las categorías más bajas y que se vean beneficiadas. El secretario de Economía, Roberto Borgo, explicó a La Opinión los alcances de la propuesta, el costo para el Municipio y las dificultades económicas para hacer frente a un porcentaje mayor en el contexto actual.
La Mesa de Relaciones Laborales de la que participan el Gobierno y los sindicatos municipales volverá a reunirse esta semana para avanzar en la paritaria tras la última propuesta del Ejecutivo, un 14 por ciento que fue anunciado como lo máximo posible.
Mientras los gremios dialogan con sus representados para analizar los pasos a seguir tras haber pedido un incremento de entre el 25 y el 30 por ciento, desde el Municipio sostienen lo mismo que antes del cierre del primer semestre: no hay plata y la segunda parte del año será cuesta arriba.
El secretario de Economía, Roberto Borgo, respondió preguntas de La Opinión y expuso la propuesta de aumento en relación con el porcentaje de inflación, el plan de avanzar en una modalidad que favorezca a los que menos cobran y las dificultades de las finanzas públicas para lo que resta del ejercicio en curso.
"Todo va a ser difícil de cumplir"
"En la primera reunión que tuvimos, lo que les planteamos a los gremios es que teníamos que ser muy responsables en cuanto a lo que estábamos ofreciendo", dijo Borgo para explicar el tenor de las negociaciones en la Mesa de Relaciones Laborales.
En julio, el Gobierno llegó con lo justo para pagar la totalidad de la masa laboral y el aguinaldo, que insumió más de 420 millones de pesos. Ahora, con esta propuesta de aumento del 14 por ciento, debería reunir para septiembre, mes de la ejecución de ese porcentaje, casi 105 millones de pesos extra.
"En el mes de agosto estamos incorporando la última parte de lo no remunerativo al básico, con lo cual empezamos a estar muy justos. Se les anticipó que seguramente, con este nivel de incremento de masa salarial, el Municipio pase a tener retención en los primeros días de coparticipación".
Esto, advirtió el secretario de Economía, podría generar "alguna dificultad en cuanto a pagar las horas extra en la fecha que siempre se venía haciendo, que es el día 15. Seguramente vamos a empezar a tener inconvenientes".
La previsión de que el segundo semestre iba a ser muy complicado ya está en marcha. Borgo sabe que a los sindicatos y a los trabajadores el porcentaje ofrecido no los convence. "Pero no vemos mucha otra posibilidad", dijo y aseguró: "Prácticamente no hay posibilidades de mejorarlo. Pasamos de un 12,4 a un 14, y ya seguramente esto va a ser difícil de cumplir".
El nivel de coparticipación está anclado desde hace unos meses y la expectativa de que varíe es prácticamente nula. Provincia tiene inconvenientes con el Gobierno nacional y los recursos coparticipables están atados al nivel de actividad económica. "Todos entendemos que ya hay sectores de la industria de industria, de la economía, que están en recesión", señaló el funcionario.
Con la inflación como eje
Los sindicatos pidieron entre 25 y 30 por ciento "para cerrar el primer semestre", tras obtener un aumento en la primera parte del año que correspondía a la paritaria 2023 y firmar un acuerdo que dispuso 20 por ciento en abril y dos cuotas de 15 por ciento no remunerativa que pasaban al básico tras el aguinaldo.
El Gobierno mira el porcentaje acumulado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y encoge los hombros para decirles a los sindicatos que a pesar de las dificultades económicas tan mal no viene la cosa.
Ese índice lleva acumulado a junio un 79,7 por ciento y la propuesta de aumento con el 14 % a cobrar en septiembre suma un 80,92 %. Los meses de diferencia, dicen, se podrían debatir en el último tramo del año, aunque implicaría un retraso en el sueño de "ganarle a la inflación"
"Estamos tratando de llegar a la evolución que teóricamente tiene el Índice de Precios al Consumidor. Entendemos que quizás el índice no es tan real, pero estamos con una propuesta por encima del lineal y tampoco estamos para tirar manteca al techo", explicó Borgo.
Aseguró que el Gobierno reconoce la "preocupación en cuanto a no perder ingresos" pero consideró que "en esta situación económica del país, creo que todo el mundo ha perdido algo y nosotros no podemos asumir compromisos y prometer más, la situación ya es compleja".
Una propuesta para los que menos cobran
Los municipales percibieron, en algún momento de los reclamos de paritaria en los últimos años, la incorporación de sumas fijas al básico, lo que achicó la distancia entre los que menos y más cobran en el Estado local, siempre hablando de los que figuran como empleados formalmente.
En el Gobierno y en los sindicatos saben que la situación "desdibuja la carrera", aunque en el plan de modificarlo hay diferencias de implementación, que forman parte del debate en medio de la negociación salarial.
"La idea es diferenciar para que sea más notorio", indicó Borgo, que detalló que entre el ingresante de planta permanente y el jefe de Departamento, máxima categoría, la diferencia actual es del 89 por ciento cuando en otros municipios supera el 150.
"Tenemos achatada totalmente la curva, lo que no permite ni hacer una evaluación ni tampoco al trabajador le permite en el tiempo de permanencia que tiene poder acceder a una remuneración más lógica", señaló.
Las complicaciones camino a fin de año
Como reveló La Opinión tras analizar el cierre del primer semestre, a mitad de año el Gobierno ya había gastado el 70 por ciento del presupuesto. En una reunión de gabinete ampliado, Borgo lo expuso ante el resto del gabinete para advertirles que la segunda parte del ejercicio sería de ajuste y control de gastos.
"A finales de julio se les comunicó que desde la cuota presupuestaria que tenía cada una de las secretarías ya se empezó a corregir a más del 20 por ciento. Estamos regulando parte del nivel del gasto", informó.
Por un lado, la situación implica disminuir la operatividad de muchas áreas, con excepciones de Salud, Servicios Públicos y lo referenta a la asistencia social, donde ir por debajo de los recortes implementados sería resentirlas.
Otra de las grandes preocupaciones es el cumplimiento con proveedores. La deuda flotante del ejercicio anterior se canceló en el primer trimestre y luego comenzaron a mantener en alrededor del 90 por ciento los cumplimientos.
Para lo que viene, Borgo se sinceró: "Seguramente vamos a tener demoras con los proveedores normales del Municipio y vamos a ir a preservar las cuestiones críticas". Esto es: pagar allí donde sea absolutamente imprescindible y negociar con el resto modalidades de pago diferido.
En Economía saben que habrá problemas porque la secuencia de ingresos choca con la necesaria fluidez de los pagos. Se van a demorar y en medio de los incrementos de servicios como electricidad, higiene urbana y combustibles, cuyos costos no paran de crecer.
"Vamos a estar un poquito más complicados a partir de ahora", reconoció Borgo. Es en ese contexto, sostuvo, que debe analizarse el aumento de 14 por ciento para los empleados municipales, que implicará desembolsar más de 100 millones de pesos extra por mes a la arcas públicas.
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