Perros: La titular de la Oficina Animal planteó su descontento con el acuerdo con Apama
La veterinaria Marina Farías, designada desde enero al frente de la dependencia responsable del programa de control canino, manifestó su desacuerdo con el convenio con la protectora que conduce Fabián Rodríguez, clausurada la semana pasada. En una reunión de la que participaron varios miembros del gabinete, expresó en más de un oportunidad su deseo de dejar el cargo, aunque no hay nada oficial al respecto.
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La tregua que firmaron Apama y el Gobierno el lunes, cuando en una reunión acordaron trabajar en conjunto luego de un año y medio de sostenida disputa por el control canino en la ciudad, no cayó bien en la denominada Oficina Animal, cuya titular, Marina Farías, advirtió que podría renunciar.
La veterinaria -nuera de la concejala Mónica Otero y designada ad hoc cuando se creó esa dependencia- mantuvo este jueves una reunión con mimbros del Gobierno, entre los que participaron el Juez de Faltas Fabián Rodríguez y el secretario de Salud Edgar Britos, entre otros.
Allí expresó su descontento por el acuerdo con Apama y su malestar respecto de la decisión del Gobierno de trabajar en conjunto con la ONG que conduce Fabián Roríguez -se llama igual que el juez de Faltas-, al punto de asegurar en más de una oportunidad su voluntad de renunciar al cargo.
Farías es empleada municipal con categoría Jefe de Departamento, la más alta del escalafón. Desde que fue designada mostró buena relación con la ONG Vida Animal, al punto de que una de sus integrantes, Cecilia Tarsetti, fue nombrada empleada municipal de la dependencia que la veterinaria coordina.
En ese marco, y tal como sucedió con todo el gabinete hasta el acuerdo del lunes, sus diferencias con Apama fueron creciendo y se hicieron notorias, al punto de que en el ámbito veterinario se sabe que ella era una de las profesionales decididas a denunciar ante el Colegio de Veterinarios lo que entendían como castraciones ilegales.
Farías no tiene buena relación con Fabián Rodríguez y con Apama, y siempre sostuvo en su ámbito laboral que no estaría dispuesta a trabajar con él, por lo que el acuerdo anunciado el lunes le generó una contradicción respecto de sus responsabilidades.
El Gobierno no recibió oficialmente su renuncia, más allá de las palabras que pronunció en la reunión. Tampoco respondió a las consultas de La Opinión. Se esperaba que mantenga una charla con el secretario de Coordinación del gabinete, Ramón Salazar, para evaluar alguna alternativa que permita seguir contando con sus servicios.
Una posibilidad es que Farías se dedique a las castraciones y que el convenio con Apama se reduzca a que el refugio contenga los animales en la calle, una de las necesidades del programa de control de la población canina a la que la Oficina Animal no pudo dar respuestas desde su creación.
