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martes, octubre 19, 2021
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Causa Jardín Belén: “Intentamos comunicarnos con el obispo desde el primer momento, pero no tuvimos respuesta”

Víctor S. padre de una de las víctimas de abuso en el jardín Belén que participó de la situación que se vivió este miércoles en la parroquia San Roque, explicó lo sucedido a través de Radio Cuarentena. "Fuimos de forma pacífica", aseguró.

 

Tras la polémica por la irrupción de un grupo de padres de las víctimas de abusos sexuales en al jardín Belén en la parroquia San Roque, donde se encontraba el obispo Hugo Santiago y otros miembros de la comunidad eclesiástica, uno de los denunciantes que estuvo presente aseguró que fueron con el objetivo de recibir una respuesta que no obtuvieron desde que comenzó la causa, hace cuatro años.

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La situación de este miércoles derivó por un lado en el enojo de los denunciantes por la actitud del obispo y los miembros de la comunidad religiosa presente; una denuncia penal radicada por el cura párroco de San Roque, Sebastián Zagari; y un comunicado del Gobierno para respaldar a las familias de las víctimas de abuso.

“El obispo nunca se comunicó con nosotros, tampoco nos llamaron desde el jardín, ni siquiera nos preguntaron como estaban los nenes”, dijo Víctor S. —cuya identidad no se revela por protección de las identidades de las víctimas— padre de una de las niñas abusadas, en Radio Cuarentena.

Los denunciantes se acercaron y grabaron con sus celulares el momento en el que golpearon la puerta del lugar donde almorzaba el obispo y le reclamaron que “no se comunicó” en ningún momento con ellos. “Que estén en ese lugar lo sentimos como una burla”, expresó Víctor.

“El mismo obispo habló con el juez para que lo liberaran y le dieran privilegios a Tulio”.

sostuvo Víctor

También se refirió a la participación de la empleada Marisa Corvalán, quien aparece en el video y es integrante de la comunidad religiosa de la parroquia, pero además cumplía hasta ahora funciones en el área que conduce Laura Monfasani, que firmó el comunicado de respaldo a las familias que emitió el Gobierno.

“El conflicto más que nada lo ocasionó esta mujer que trabaja en la Subsecretaría de género. Empezó a los gritos y amenazaba que iba a llamar a la policía”, aseguró.

“Esta mujer decía que quisimos pegarle a un sacerdote después de que se cortó la filmación, pero todo lo contrario”, sostuvo Víctor.

“Me decía que yo estaba influenciado por la otra mamá, que me había llenado la cabeza pero tengo las pruebas contundentes de lo que me pasó, las cámaras Gesell, los audios de mi hija donde cuenta todo lo que pasaba dentro de la institución”, señaló..

Además relató lo que no se pudo ver en el video que trasmitió una de las madres, cuando les cerraron la puerta y él quedó dentro del edificio: “En ese momento me enfrentaron seis sacerdotes diciéndome de todo, ni siquiera me dejaron expresarme porque me hablaban arriba”.

La vida de esos chicos y sus familias cambió para siempre. Enfrentar una circunstancia de abuso no es fácil y más cuando aún no hay culpables en el caso, puesto que el Tribunal todavía no fijó fecha para el juicio oral y público.

“Hay meses donde uno está tranquilo y después otros donde se te vuelve a remover todo”, dijo Víctor.

La Cámara confirmó la elevación a juicio en septiembre del año pasado de la causa por “abuso sexual agravado” en la que están acusados el sacerdote Tulio Matiussi, el exportero del jardín Belén Anselmo Ojeda y la expreceptora María Luján Rubíes

La pandemia retrasó los plazos judiciales y la audiencia de presentación de pruebas tuvo lugar recién a fines de agosto. Fue el último paso antes de la fecha para el juicio oral y público, que será cuando lo disponga el Tribunal en lo Criminal Nº 2.

“El primer tiempo fue muy duro, con mucha impotencia y sufrimiento”, contó.

“De mi parte averiguamos por todos lados, fuimos a San Nicolás, Rosario, Capital, a diferentes especialistas, porque había síntomas de abuso, pero no teníamos ninguna seguridad”, recordó.

Allí su hija pudo comenzar a hablar con ellos y contarles lo ocurrido: “Me quería dar la cabeza contra la pared, es la parte más dura de todas. Una nena entró a cámara Gesell con chupete, se lo sacó y contaba delante de una persona que no conocía lo que pasaba, mientras del otro lado estaban los acusados junto con el juez y los abogados mirando al chico hablando”.

“No perdemos la esperanza de que se haga justicia. Si llega a ser de otra manera es porque habrá manos en el medio”, advirtió.

Cuando varios de los especialistas a los que concurrieron le indicaron que había indicios de abuso, se animaron a denunciar: “Dijimos lo que pasaba porque no teníamos nombres de nadie”.

Víctor señaló que hay una parte de San Pedro que nunca les creyó a los chicos sino a la Iglesia y al jardín: “No puedo creer que haya gente que apoye cosas sin saber, sin tener pruebas. Me he enfrentado con algunos que decían fue tal o cual y yo tenia a mi hija que nos lo decía a mi y a la madre”, dijo.

“Confiamos en que van a pagar”, aseguró Víctor.

También se lamentó al contar que hay otros chicos que sufrieron lo mismo pero cuyos padres no se animaron a denunciar: “No cualquiera está preparado para enfrentar todo este proceso. Por ahí tenés algún titulo o profesión y por eso no quieren decir que su hijo fue abusado”, analizó.

Cuando dialogó con Radio Cuarentena, estaba en la Fiscalía de Baradero para declarar a favor de la psicóloga perito de parte ya que fue denunciada “por hablar en los medios de comunicación” sobre el caso. “Ella tenía nuestra autorización para hablar porque nosotros no queríamos exponernos”, explicó.

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