Ruidos molestos: qué dice la ordenanza que prohíbe los caños de escape libres y ordena su destrucción
La nueva norma declara como falta grave la circulación de rodados con escapes modificados o sin silenciador. Prevé secuestro del vehículo, multas que pueden llegar a más de un millón de pesos y la compactación o corte definitivo de los elementos retirados. La medida es un clamor vecinal y se inspira en el modelo de San Nicolás, donde compactan los rodados por completo.
:format(webp):quality(75)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2025/06/contraexplosiones_en_la_nocturnidad.png)
En junio pasado, en una entrevista brindada a Sin Galera, el intendente de San Nicolás Santiago Passaglia detalló el plan que ejecuta en su distrito, donde rodado que es detectado con caño de escape libre o adulterado no sólo se secuestra, sino que entra directamente a un proceso de compactación total de la motocicleta, sin derecho a reclamo ni retiro. Passaglia, quien llegó a exhibir los bloques de chatarra comprimida en eventos públicos como muestra de “tolerancia cero” y ofreció el esquema a otros municipios, sostiene que la única forma de desarticular el problema de raíz es la eliminación del rodado.
El 24 de septiembre el Concejo Deliberante de San Pedro tomó nota y sancionó la Ordenanza n.º 6.739, una herramienta que intenta frenar la proliferación de motos y otros vehículos que circulan con escape libre, adulterado o con dispositivos de “corte” y contraexplosiones. Sólo falta que el intendente Cecilio Salazar firme y publique la promulgación y reglamentación para la que cuenta con un plazo de 90 días corridos.
Si bien existe una ordenanza que sanciona los ruidos molestos esta nueva norma indica que queda prohibida en todo el partido de San Pedro la circulación de rodados que no cuenten con sistema de escape original homologado o certificado por RTV; aquellos con caños modificados, adulterados, perforados o sin silenciador; y los que emitan ruidos de impacto, aceleración brusca deliberada o incorporen dispositivos colocados para provocar explosiones o amplificar el sonido.
Para quienes infrinjan la ley habrá multas que pueden superar el millón de pesos. Esas infracciones serán penadas con multas que oscilan entre 100 y 500 Unidades Fijas (UF), cada una de ellas al día de la fecha es de 2231 pesos. La Dirección de Tránsito y Nocturnidad será la encargada de retener el vehículo y la licencia de conducir en el acto. Además, el Juzgado de Faltas podrá disponer la inhabilitación preventiva del infractor o aplicar cursos obligatorios.
Quien quiera retirar la unidad retenida además de pagar la multa, el acarreo y la estadía deberá acreditar titularidad, presentar seguro al día, concurrir con casco reglamentario y dar cumplimiento a las medidas de seguridad correspondientes.
Respecto a la destrucción concreta de los caños de escape y elementos antirreglamentarios decomisados serán destruidos de forma definitiva mediante compactación, corte o inutilización una vez firme la sanción, sin posibilidad de ser restituidos al infractor. Pese a que este año La Opinión documentó que vehículos que tenían orden de compactación se vendían en una chatarrería esta nueva disposición obliga a un registro fotográfico y acta administrativa que documenten la situación del rodado.
Por otra parte los comercios de venta de repuestos y accesorios de motos deberán exhibir de forma obligatoria y visible una cartelería formato A3 advirtiendo que la instalación de caños de escape no homologados constituye infracción grave y acarrea secuestro y multas.
La sanción de la ordenanza intenta poner fin a la queja constante que los vecinos reportan a diario a través de La Opinión y Sin Galera.
En sus propios considerandos, la ordenanza advierte sobre la degradación ambiental que implica la contaminación acústica y subraya el impacto directo que estos estruendos provocan afectando con especial severidad a personas con hipersensibilidad auditiva, personas con condición del espectro autista (TEA), adultos mayores y niños pequeños.
Si bien no será con consecuencias tan extremas como en San Nicolás, el Concejo ayuda a endurecer las penas económicas, habilita la retención inmediata y manda al desguace y corte definitivo a los escapes irregulares.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión