Ruidos molestos en Duraznostra: vecinos reclaman que “nadie controla” las fiestas con música a alto volumen
Sostienen que a pesar de que está prohibido, hay alquiler de quintas no habilitadas para eventos. El lunes fueron a la comisión de seguridad del HCD a plantear el tema, convocados por los concejales. En San Pedro rige una ordenanza que busca regular y controlar esta problemática.
Vecinos del barrio Duraznostra reclamaron ante el Concejo Deliberante por incumplimiento de la ordenanza de ruidos molestos.
Denuncian que, pese a las restricciones vigentes, continúan los alquileres de quintas no habilitadas para fiestas.
Este lunes, fueron convocados por concejales a la comisión de seguridad del Concejo Deliberante, donde expusieron nuevamente la problemática.
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Entrevistado por Sandra Dombretch, en Lo Que Importa, Fernando, vecino del barrio contó la situación con la conviven a diario.
“Hace cuatro años que reclamamos esta situación y nunca tuvimos una respuesta favorable. En verano ocurre todos los días, en invierno merma un poco, pero sigue pasando. Alquilan las quintas por más de 15 horas, ponen la música al palo y se torna insostenible”, explicó.
En ese sentido, aclaró que no buscan prohibir nada y que su único pedido es que la Municipalidad regule las actividades para que no resulten un problema para la cotidianidad.
“El descanso nuestro depende de si la gente pone música no tan alta. Uno no está en contra de los festejos, solo queremos que se tenga en cuenta a la gente que se levanta a trabajar”, dijo el hombre.
Este lunes, los vecinos fueron recibidos por concejales y ahora aguardan la posibilidad de una reunión con el secretario de Seguridad, Eduardo Álvarez.
A lo largo de los años, han elevado múltiples notas —que adjuntaron en el expediente— y mantenido encuentros con funcionarios y ediles.
En San Pedro rige una ordenanza que busca regular los ruidos molestos que afecten "el medio ambiente y la calidad de vida".
Sancionada tras el efusivo reclamo de vecinos de Villa Jardín por motivos similares, establece en 60 decibeles (db) el máximo nivel permitido “en el entorno o lugar donde se efectúe la medición” así como una sanción correspondiente a los infractores.

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