Ruidos molestos: el Municipio no tiene decibelímetro para hacer cumplir la ordenanza
Lo informó el secretario de Seguridad, Eduardo Álvarez, tras el reclamo de vecinos del barrio Duraznostra, que la semana pasada se reunieron con concejales. Aseguró que el área carece de personal y que "hay prioridades".
La semana pasada, vecinos del barrio Duraznostra, ubicado en Lucio Mansilla frente al predio de El Fortín, volvieron a reclamar por la falta de cumplimiento de la ordenanza de ruidos molestos y llevaron el planteo, una vez más, al Concejo Deliberante.
El sábado, en Sin Galera, el secretario de Seguridad, Eduardo Álvarez, informó que el Gobierno municipal carece de herramientas y de personal necesario para hacer cumplir esa normativa, vigente desde enero de 2019.
Esa ordenanza establece que ante una situación de ruidos molestos, los vecinos pueden llamar al 437607 y que un agente de la Secretaría de Seguridad debe concurrir a medir los decibeles. La marca no puede superar los 60 dBs, medido desde el lugar afectado por la emisión sonora denunciada.
Esa medición debe practicarse con un “dispositivo calibrado para tal fin” y "homologado por INTI". Un decibelímetro. Pero en la Municipalidad no existe ese aparato.
"No tenemos decibelímetro", dijo Eduardo Álvarez y agregó: "Por lo menos yo no sé si hay".
Consultado respecto de qué tipo de intervención hace su área ante la falta del aparato, el secretario de Seguridad dijo que está trabajando en una "propuesta de reorganización y refuncionalización de la orgánica municipal".
Ello, señaló, en virtud de que tiene muchas competencias y quiere establecer "quién es responsable de qué cosas distintas". En este caso, sin embargo, no podrá quitarse la responsabilidad, puesto que está normado por ordenanza. En cualquier caso, el Ejecutivo deberá proponer una modificación.
Álvarez informó que de noche su área dispone de solo un móvil con dos agentes, que "tiene que acudir a todo", por lo que "es imposible" cumplir con todos los requerimientos que surgen y que "hay prioridades" como "los accidentes, los animales sueltos".
Los vecinos de Duraznostra reclaman que en el barrio hay quienes alquilan sus viviendas para eventos —lo que, por cierto, necesita habilitación municipal—, lo que produce inconvenientes en el descanso y la vida cotidiana del resto.
A pesar de los múltiples reclamos, que elevaron por nota al Ejecutivo y al Concejo desde hace años, no tienen respuestas. A juzgar por lo que dijo Álvarez, tampoco la tendrán.

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