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domingo, noviembre 28, 2021
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Para la Justicia, el obispo Santiago y el cura de San Roque ejercieron “violencia psicológica” contra denunciantes de abuso

Tras el episodio ocurrido en la parroquia con un grupo de madres y padres que fueron a pedirle explicaciones, la Justicia dispuso una medida cautelar que establece que las autoridades religiosas deberán cesar en sus "actos de perturbación" contra al menos una de las denunciantes de los casos de abuso sexual cometidos en el jardín Belén de los que están acusados Tulio Mattiussi, Anselmo Ojeda y María Luján Rubíes.

 

El encontronazo que el 13 de octubre mantuvieron el obispo Hugo Santiago y el cura párroco de la comunidad religiosa de la parroquia San Roque, Sebastián Zagari, con un grupo de padres y madres denunciantes de abusos sexuales en el jardín Belén tuvo un nuevo episodio: la Justicia ordenó a esas autoridades religiosas abstenerse de cometer actos de perturbación contra al menos una de las familias.

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Una medida emanada del Juzgado de Paz que conduce desde hace poco el exdirector de Asesoría Letrada municipal, José Macchia, dispuso que el obispo Santiago y el cura Zagari deben cesar con los “actos de perturbación” y cualquier otro que pueda generar “violencia psicológica/emocional” contra una de las madres que ese día estaba presente cuando la máxima autoridad religiosa de la región almorzaba en San Roque y fue increpado por las familias que se acercaron para pedirle “explicaciones”.

El juez de Paz consideró como una “conducta inmoderada” la de Santiago y Zagari, por lo que advirtió en el fallo que establece la medida cautelar a favor de la denunciante que si no cesan con ese tipo de actitudes podría “decretar medidas de restricción, coactivas o sanciones”.

Para Macchia, “corresponde encuadrar como violencia psicológica” en la “vía pública el actuar” del obispo Hugo Santiago y el cura Sebastián Zagari.

Además, el obispo y el cura tienen prohibido “enviar mensajes de texto o llamadas telefónicas al celular” de la madre denunciante, a su correo electrónico o a través de redes sociales puesto que podrían “configurar actos de hostigamineto, amenazas u otros hechos de violencia psicológica”.

Tras el episodio en la parroquia, el sacerdote Sebastián Zagari había denunciado a las familias por “irrumpir” en la “propiedad privada” donde almorzaban él, el obispo y otros religiosos de la región. Una contradenuncia de la otra parte provocó el fallo del juez de Paz local.

Por los hechos cometidos contra niños y niñas en el jardín Belén, la Cámara confirmó la elevación a juicio en septiembre del año pasado con la carátula “abuso sexual agravado” con el sacerdote Tulio Matiussi, el exportero Belén Anselmo Ojeda y la expreceptora María Luján Rubíes como acusados.

La pandemia retrasó los plazos judiciales y la audiencia de presentación de pruebas tuvo lugar recién a fines de agosto. Fue el último paso antes de la fecha para el juicio oral y público, que será cuando lo disponga el Tribunal en lo Criminal Nº 2.

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