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domingo, julio 25, 2021
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Clínica San Pedro: “Detrás de cada una de nosotras hay una historia”

Trabajadoras y trabajadores permanecen en el edificio a la espera de novedades, con la incertidumbre respecto al futuro y sin saber todavía cuándo van a cobrar sueldo y aguinaldo. Ni siquiera tienen formalizado el despido tras el cierre del sanatorio. En Radio Cuarentena, una de las empleadas puso de relieve algunas historias personales de este difícil momento que atraviesan.

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“Yo no sé cómo voy a hacer para jubilarme, me falta un año”, dijo una de las enfermeras de la clínica San Pedro. Con alrededor de 40 años de servicio, todavía le falta uno para cumplir la edad requerida. “¿Quién me va dar trabajo a mí?”, se preguntó.

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“Hay miles de historias”, dijo este miércoles en Radio Cuarentena su compañera Paula Esquivel, del área administrativa, mientras explicaba la situación del “desvío” de alrededor de 800 mil pesos que depositaron obras sociales y era para pagar sueldos de los empleados pero lo absorbió una deuda de la clínica con el banco.

“Ella fue enfermera toda su vida y no es un trabajo común, liviano. Hay que trabajar con pacientes, pasarlos de una camilla a otra, hacer fuerza. Tiene hernias de disco. Si la ves acá, hay días que no se puede sentar, pobre”, contó.

“Si tuviera que salir a buscar trabajo no pasa un preocupacional”, dijo sobre esa mujer que había expresado su preocupación respecto de la jubilación.

Detrás de cada trabajador y cada trabajadora hay una historia de vida. Muchas mujeres jefas de familia. Algunas solas y sin otro respaldo, que son el único sostén de la casa y ahora no tienen cómo responder a los compromisos asumidos.

“Hay chicas que tienen criaturas chicas, que tienen que pagar alquiler, es desesperante, no saben qué hacer”, contó Esquivel. El drama se repite en cada hogar y a medida que pasan los días sin que lleguen sus salarios, se profundiza.

Luego de que supieran del depósito de esos únicos y míseros 8 mil pesos que recibieron hasta ahora, uno de los trabajadores les comentó a sus compañeros que con ese dinero y parte de la recaudación que logró su esposa en un pequeño comercio que llevan adelante lograron pagar el alquiler.

El dueño le preguntó si el mes que viene va a poder pagar: “Y, no sé”, fue la única respuesta posible.

“Hay chicas que vienen de Baradero y hacen un sacrificio enorme para venir todos los días, no están cobrando y pagan todos los días para venir para acompañar esta lucha”, repasó Esquivel.

La administrativa recordó el caso de una compañera enfermera oriunda de Gobernador Castro que una mañana cuando venía a trabajar sufrió un accidente en el camino a Vuelta de Obligado cuando una camioneta en la que viajaban dos mujeres presumiblemente alcoholizadas.

Magdalena Yardín, la protagonista de ese choque de julio de 2019, “no puede volver a su puesto porque quedó con una incapacidad importante”, contó Esquivel, y ahora no sabe en qué situación está ni cómo será su futuro. Había sufrido fractura de cadera, fractura de rodilla y traumatismo torácico.

Así, en cada rostro de trabajadores y trabajadoras que sostienen el reclamo por su futuro en la clínica San Pedro hay una historia de vecinos y vecinas cuyo futuro, incluso en el más corto plazo, es incierto.

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