Accidentología sin freno: Herbas apoyó cobrar la atención médica a infractores y describió el crítico panorama
El jefe del servicio de emergencias del Hospital Emilio Ruffa analizó el alarmante número de siniestros viales que a diario colapsan el nosocomio. Se refirió a la reciente ordenanza que busca recuperar los costos que generan los conductores negligentes y remarcó la necesidad de generar conciencia.
El doctor José Herbas, a cargo del servicio de Guardia del Hospital Emilio Ruffa, trazó una cruda radiografía sobre la accidentología vial en San Pedro y expresó su respaldo a la ordenanza recientemente aprobada por el Concejo Deliberante, que establece que los conductores que protagonicen siniestros bajo faltas graves o conductas temerarias deberán abonar los costos de su asistencia en el sistema de salud público.
En diálogo en Sin Galera, el médico especialista en emergentología le describió a Lili Berardi la rutina cotidiana a la que se enfrenta el personal de salud: guardias abarrotadas, camas de terapia y observación al límite, y recursos materiales y humanos destinados en su gran mayoría a atender episodios que, en rigor de verdad, son evitables.
Herbas subrayó que gran parte de los ingresos que se registran, especialmente durante los fines de semana y horarios nocturnos, involucran a conductores de motocicletas sin casco, con maniobras imprudentes, exceso de velocidad o bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
“La mayoría de las veces no estamos ante un accidente fortuito, sino ante hechos producto de la imprudencia pura. Llegan pacientes politraumatizados, con lesiones graves de cráneo por no llevar casco, fracturas expuestas o cuadros que demandan tomografías, cirugías de urgencia y días de internación en terapia intensiva”, explicó.
El facultativo remarcó el enorme costo económico y de insumos que implican estos cuadros para el erario, recursos que en muchas ocasiones se restan de la atención de otras patologías clínicas habituales.
Consultado sobre la flamante normativa sancionada por los concejales, que faculta al Municipio a cobrar los gastos de atención a aquellos pacientes involucrados en siniestros que hayan cometido infracciones como alcoholemia positiva, falta de documentación habilitante o maniobras peligrosas, Herbas consideró la medida como "un paso en la dirección correcta".
“El sistema de salud pública atiende a todos sin distinción y nadie va a dejar de recibir la asistencia que necesita al ingresar a la Guardia”, aclaró el médico.
Sin embargo, consideró indispensable que existan consecuencias concretas para quienes ponen en riesgo su vida y la de terceros: “Quien comete una imprudencia manifiesta debe entender que eso le cuesta al conjunto de la comunidad. Si no hay una sanción económica o una responsabilidad que duela en el bolsillo, muchas veces las conductas no cambian”.
Más allá de la recuperación económica para el sistema de salud local, Herbas hizo hincapié en que el objetivo de fondo debe ser la prevención y la baja en la tasa de siniestralidad.
“El Hospital está para dar respuesta, pero la solución real no está dentro del nosocomio, sino en la calle: en el control, en el uso del casco, en no manejar si se tomó alcohol y en el compromiso de las familias. Mientras eso no ocurra, seguiremos viendo camas ocupadas por jóvenes con secuelas graves que podrían haberse evitado”, concluyó.

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