“Yo no sé cuál es el cuerpo de mi hija”
Lo dijo la mamá de Daniela Ortuño Díaz, una de las adolescentes que falleció en el accidente de ruta 1001 con nueve víctimas fatales. Los padres de los jóvenes que viajaban en el Fiat Siena se quejaron porque aún no les entregaron los cuerpos de sus hijos. Pidieron al Intendente Carossi que “acelere” la causa.
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El pasado 2 de mayo las familias de José Manuel Rey, Nahuel Velasco, Evelyn Gómez y Daniela Ortuño Díaz sufrieron el peor golpe de sus vidas, el más difícil de superar. La noticia del accidente que le costó la vida a los cuatro adolescentes que habían viajado a San Pedro para disfrutar unas horas y regresaban a Baradero los empujó al abismo. El aut en el que viajaban chocó con un Ranault 12 que conducía Alfredo Pérez quien también murió en el accidente. Desde ese día hasta hoy, los familiares reclaman a la justicia que entregue los cuerpos que fueron sometidos a análisis de ADN para determinar la identidad de cada uno de ellos ya que los cuatro que transitaban en el Fiat Siena murieron carbonizados.
En Baradero hubo velorio, sí; pero fue simbólico para que los familiares comiencen el duelo una historia con un final impensado para los padres de las víctimas.
A 54 días se nota el quiebre en la voz de Claudia López, mamá de Daniela Ortuño Díaz, una estudiante de 18 años que este año iba a terminar sus estudios secundarios. En medio de ese dolor, López repitió una y otra vez a La Opinión que necesita que le entreguen el cuerpo de su hija para “despedirla”.
“Ya van pasando 54 días y aún no hemos tenido novedades al respecto”, se quejó y confirmó que periódicamente se reúne con los padres de las otras víctimas con las que buscan encontrar alguna explicación por “la tardanza” pero no logran entender qué es lo que provoca las demoras.
“Yo ya me saqué sangre, me hice los análisis el 6 de mayo”, suma Claudia y demuestra que en todo momento colaboró con la justicia para acelerar la causa aunque reconoce que no ha tenido la misma respuesta por parte de la Fiscal que según relata la mujer nunca la recibió: “Nosotros fuimos a verla y no nos quiso atender. Nunca nos atendió”, aseguró.
Cansada de esperar López se puso en contacto con el Intendente de Baradero Aldo Carossi quien el mismo día del accidente se puso a disposición de los familiares. El Jefe Comunal los recibió el lunes, en ese encuentro le solicitaron que intervenga para destrabar la causa y de esa manera poder darle sagrada sepultura a sus hijos. “Él nos dice que buscará darnos una mano, pero lo cierto es que los días pasan y seguimos sin saber nada”, lamentó Claudia.
En medio del reclamo López recordó a su hija y contó cómo son sus días: “Buscamos recomponernos como podemos. No estamos bien, estamos re mal. Yo estoy mal, mal, mal, mal. Daniela era todo, ella estudiaba y este año iba a egresar, a terminar sus estudios”.
Recuerdo de un día fatal
El accidente del pasado 2 de mayo está en la memoria de todos. La noticia tomó repercusión a nivel nacional y las quejas por el pésimo estado de la ruta 1001 ya habían llevado a un grupo de vecinos a cortar el acceso a la ciudad reclamando a las autoridades que “hagan algo” para evitar más muertes.
De lo ocurrido se sabe que el Fiat Siena en el que viajaban los cuatro adolescentes de Baradero salía de la ciudad cuando en el tramo que une San Pedro con Río Tala colisionaron con el Renault 12 que conducía Alfredo Pérez y que llevaba una motocicleta Honda de tiro. En el vehículo de Pérez también se movilizaban Brian Canali de 20 años, Elías Edelmiro Ledesma y Gerardo Navarro, a bordo de la motocicleta enganchada por una soga iba Diego Santillán. Todos murieron.
El único testigo del accidente fue otro joven que iba junto a estos últimos en una Zanella azul. El motociclista confió a la justicia que vivió la colisión a unos 60 metros, que se tiró a la banquina y que por temor se volvió a Baradero. El ciclomotor fue secuestrado.
