• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
domingo 12 de julio de 2026
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Ads
    ComunicandonosAñadir como fuente en

    Volver al pasado

    A fines del año pasado, la comunidad se vio sorprendida por la posible instalación de un fabuloso parque temático donde proyectos faraónicos se planteaban y la sociedad se dividia entre quienes querían y los que no. Fue entonces donde algunos, levantábamos la voz pensando en las implicancias ecológicas que esto tendría. Meses después, el proyecto fantasma de este inversor extranjero quedaba reducido a su mínima expresión en lo que refiere al peligro ecológico, cuando las islas estallaron en un incendio sin precedente. No cabe, explayarnos en todas las series de situaciones que se fueron sucediendo y que dejo al descubierto toda una serie de falencias a nivel nacional con respecto a un Plan Nacional de Fuego en serio. Tampoco entra ya en discusión lo que sucedió en nuestra ciudad y por la cual un grupo de vecinos tuvieron que cargarse con la “mochila” de la responsabilidad para poder parar estos incendios. Pero hoy como antes, las cosas siguen estando patas para arriba, los intereses de unos pocos, siguen prevaleciendo sobre todos. Y a que viene esto, se preguntará el lector. En este último viaje a San Pedro me tomé el trabajo de ver mi costanera. Sí Sr. Lector, es mi costanera, su costanera, la costanera de todos. Y cada vez más, siento que nuestras posibilidades de disfrutarla como antes, están cada vez más lejos. Se concesionó a una cadena hotelera una parte de la ribera con la condición que se reserve un espacio público para el uso de todos (si mal no recuerdo, existe una ordenanza). Se terminó el complejo y la parte reservada para la gente aún está en la dulce espera. He visto un cartel que dice que la obra se terminará el 25 de Octubre del 2008. Es entonces que vuelvo a lo dicho anteriormente, LOS INTERESES DE UNOS ANTES QUE LOS DE LA COMUNIDAD, el Paseo Público deberá esperar hasta el 25 de Octubre para que sea inaugurado? Seguí con mi recorrido y ACTUR estaba de paso. No entraré en detalles sobre cómo van las cosas en esa parte de la costa, pero la única reflexión que me surge es: “no sería interesante que las autoridades municipales traten de mantener esto, como reservorio para toda la comunidad y para todos aquellos turistas que caracterizaron a San Pedro? ¿Costará tanto que la comuna logre invertir en mejoras para que se pueda disfrutar aún más el Balneario Municipal?, “Ojo, no vaya a ser que termine PRIVATIZADO.” Fue entonces que entré a la recta final, la que a mi juicio es la parte más bella de nuestra querida ciudad, la que aún conserva la geografía tal cual era cuando éramos chicos. Nuestras queridas Canaletas. Pero la sorpresa estaba escondida, reservándome otra visión. Nuevas y hermosas cabañas a muy pocos metros del Riacho San Pedro se estaban construyendo. La verdad que muy lindas, pero el predio estaba alambrado. Otro espacio reducido a ver y nada más, ya no a poder ser disfrutado. Fenomenales hoteles que se están construyendo (desde ya en propiedades privadas, pero dicho sea de paso, dónde terminan, antes o después del camino costero de las canaletas, barrios cerrados con posibilidades de llegar hasta el Riacho San Pedro. En fin, Don Max parecía que alteraría el ecosistema, pero en la isla pasó y no fue Don Max, en nuestra ribera no es el incendio el que altera lentamente el ecosistema, son intereses de unos pocos en beneficio de otros pocos. Creo que más allá de la catástrofe que se sucedió en el Delta del Paraná y que siendo justos, sabemos los que alguna vez anduvimos o andamos por la isla, que lentamente se recuperarán, hay otros elementos que son mucho más perjudiciales que un incendio, son los económicos, esos que avasallan despacio, pero inexorablemente lo que debería ser patrimonio de todos, o al menos compartidos por todos. En notas anteriores sostuve que no estaba en contra de las inversiones, pero sostenía que debería existir más control y sistemas regulatorios para que los sampedrinos tuviésemos la posibilidad de disfrutar como antaño. Hoy veo que esto sigue sin hacerse, y cada día lo privado prevalece sobre lo público. Para finalizar, quiero comentar que estuve en la ribera de la ciudad de Ramallo, solamente puedo decirles que vayan y vean, las extensiones de playa a las que se pueden acceder sin NINGUNA RESTRICCION. Hoy son reflexiones en voz alta y con ánimos de creer que se pueden mejorar las cosas…..mañana el título será como la novela de Emile Zola en defensa del capitán Alfred Dreyfus. David… simplemente un sampedrino que quiere volver a disfrutar como antes. David Pujol, e-mail: [email protected]

    14 de mayo de 2008 | 00:00
    Volver al pasado
    Temas
    • Edición N° 841
    AUTOR
    Foto de La Opinión SemanarioLa Opinión Semanario
    Ads
    Ads
La Opinión Semanario
Añadir como fuente en
NUESTROS MEDIOS
  • Sin Galera en vivo
  • Archivo de ediciones
  • La Noticia 1
SECCIONES
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12513 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
Powered by
artic logo