Violento asalto a una familia: un detenido
Ocurrió el sábado en horas de la noche, en un comercio de la mencionada localidad. Fueron víctimas de un robo perpetrado por, al menos, cuatro personas encapuchadas y fuertemente armadas. Los delincuentes se llevaron, en total, más de seis mil pesos, entre dinero en efectivo, bicicletas, un ciclomotor y otras pertenencias. Antes de irse, encerraron a toda la familia en el interior del baño. Los ladrones también se robaban entre ellos.
El sábado por la noche, unos minutos antes de las 23, se produjo un nuevo asalto a mano armada en Santa Lucía del cual resultó víctima Hugo Carro, el dueño de un minimercado de esa localidad, que se suma al ocurrido hace una semana atrás a otra familia de la zona, también dueños de un comercio. Quienes están en el rubro parecen ser el objetivo principal de estos malvivientes. Si bien no está confirmado que se trate de las mismas personas, el modus operandi es muy similar en uno y otro caso lo que permite reforzar esta hipótesis.
Todo comenzó cuando Hugo Carro, quien se encontraba junto a su mujer en el interior de la casa, ubicada detrás del negocio, escuchó que había llegado su hijo en la moto, acompañado de un amigo. Si bien notó que los mismos tardaban en ingresar a la vivienda no se preocupó porque pensó que se había demorado cerrando el portón. Sin embargo la realidad era totalmente distinta. En momentos en que su hijo se encontraba ingresando al galpón para guardar el ciclomotor llegaron al lugar dos sujetos encapuchados que intimidándolos con armas de fuego los ataron y los obligaron a entrar con ellos.
Allí tras golpear a Hugo mediante un golpe de puño obligaron a toda la familia a permanecer tirada en el suelo.
Si bien en un comienzo ingresaron solo dos malvivientes a la casa, en total terminaron siendo cuatro, aunque Carro afirma que es probable que hubiera un quinto integrante de la banda esperándolos afuera.
Estos sujetos, todos encapuchados y portando armas de fuego, amenazaron en varias oportunidades a la familia, principalmente a Hugo y a su hijo a quienes llegaron a colocarle una cuchilla en su garganta. Uno de los delincuentes, según los comentarios de las víctimas el más joven de ellos, era quien permaneció todo el tiempo con la familia Carro, apuntándolos con un arma, mientras que el resto revolvía toda la casa en búsqueda de dinero y armas, según manifestaron.
Los delincuentes cargaron todo lo que querían llevarse en la camioneta de la familia pero al parecer, no pudieron arrancarla por lo que decidieron trasladarse en bicicletas y en la moto del hijo de Hugo. Se llevaron celulares, relojes, un equipo de música, además de, obviamente, las bicicletas, la moto y el dinero que se llevó uno de los delincuentes. Además sustrajeron varios artículos de marca del interior del local.
Antes de irse, ya pasada la una de la mañana, los malhechores encerraron a la familia en el baño y les recomendaron que se quedaran tranquilos hasta que se fueran. Esperaron unos minutos, y Hugo provocó un cortocircuito en el baño para que se cortara la luz, con el objetivo de comprobar si había quedado alguien en el interior de la casa. Como no escuchó ninguna queja, supuso que ya no había nadie por lo que comenzó a gritar pidiendo ayuda. Una vecina que se encontraba en la vereda empezó a escuchar los gritos aunque no sabía de donde provenían debido a que estaba todo oscuro. Finalmente, varios vecinos entraron a la casa y socorrieron a las víctimas de este episodio, quienes se encontraban muy conmocionados.
Carro informó que uno de los delincuentes tenía alrededor de 40 años, mientras que el resto era más joven, aunque no pudo dar mayores datos debido a que los mismos se encontraban encapuchados. En total, los delincuentes, se llevaron más de seis mil pesos. Según los comentarios de los vecinos, se trataría de delincuentes residentes en la zona, que conocen bien los movimientos de los santalucenses.
La Policía se encuentra trabajando en el caso desde el primer momento. El domingo en horas de la tarde, y tras realizar seis allanamientos, personal policial procedió a la detención de Roberto Martínez que, al parecer, habría sido partícipe de este asalto y que tendría antecedentes por otros hechos graves. El mismo viajó el lunes a la ciudad de San Nicolás para prestar declaración indagatoria. El fiscal pidió que se transformara en detención la aprehensión lo cual fue concedido, por lo que Martínez permanece detenido en la dependencia policial de nuestra ciudad. Asimismo, ya estarían identificados el resto de los delincuentes por lo que en los próximos días se producirían más detenciones.
El robo anterior
La semana pasada tuvo lugar otro robo en una finca de Santa Lucía.
El mismo sucedió en momentos en que el dueño del mismo y su mujer se encontraban en el interior de la vivienda que se encuentra en la parte posterior del lugar.
Los delincuentes lograron ingresar tras romper la puerta utilizando un tubo de gas. Se trataba también de cuatro sujetos encapuchados que redujeron a la familia mediante la utilización de un arma de fuego. Del lugar se llevaron el automóvil, además de una TV, la videocassetera, entre otros elementos.
Los dueños del frigorífico radicaron la denuncia pero, por temor a las represalias, pidieron expresamente que no se revelaran sus identidades, dado que los delincuentes los amenazaron antes de abandonar el lugar. Sin embargo, las coincidencias entre un robo y otro son evidentes por lo que se supone que en ambos casos se trata de los mismos autores.
Quien roba a un ladrón…
Hugo Carro comentó que uno de los asaltantes encontró cerca de $1.200 en efectivo y se los guardó con el claro objetivo de no compartirlo con sus cómplices. Luego, para no ser descubierto, montó una especie de “teatro” quejándose ante la falta de dinero. Carro explicó que el no quiso intervenir para no tener inconvenientes y que el delincuente decidiera tomar represalias para con él o para con su familia.
En el robo sufrido por los dueños del frigorífico la semana anterior, también tuvo lugar un episodio similar. Uno de los delincuentes preguntó si alguien tenía un celular a lo que las víctimas respondieron que sí y que el mismo se encontraba sobre el sillón. Sin embargo los malhechores no lo encontraron por lo que comenzaron a ponerse nerviosos. En ese momento comenzó a sonar el celular y descubrieron que uno de los delincuentes lo tenía en el interior de su bolsillo.

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)