Violento asalto a una familia
El grave episodio ocurrió el viernes pasado en una vivienda de la zona rural. Las víctimas fueron maniatadas y amenazadas con armas de fuego por dos encapuchados.
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Lo sucedido el viernes pasado en una propiedad de la zona suburbana hizo recordar aquellas épocas de encapuchados, como hace unos diez años, cuando se logró desbaratar una banda de delincuentes que irrumpían en las viviendas y hacían lo que querían con sus víctimas. Quizás aún se esté lejos de compararlo por la secuencia de hechos, pero la aparición de nuevos casos debería servir para evitar que se propaguen.
El hecho en cuestión se produjo cerca de las 20.30 del viernes en una vivienda ubicada en inmediaciones de Crucero General Belgrano y Ruta 1001, detrás del establecimiento Las Amalias, una zona concurrida durante el día pero desolada durante la noche.
En ese momento se hallaban en el lugar la dueña de casa, su madre de 79 años y un niño de 6. Mientras cada miembro de la familia efectuaba determinadas tareas en el lugar, fueron sorprendidos por una acción prácticamente cinematográfica, con una persona vestida de oscuro, encapuchada, con guantes y armas largas, que saltó a través de un ventanal y traspasó sin problemas el vidrio y el mosquitero.
Así empezó esta verdadera odisea para la familia Ballerini. Dos sujetos maniataron con sogas a la mujer y su madre mientras mantenían cautivo al menor de 6 años, que se había escondido debajo de su cama cuando escuchó la explosión. Comenzaron a revolver toda la vivienda, rompiendo todo lo que encontraban a su paso, amenazando a todos y exigiendo que se les entregue dinero.
Mientras tanto, repetían que utilizarían al niño como rehén cuando llegara su padre, quien no se encontraba en el lugar en el momento del hecho. “Más vale que cuando llegue no haga nada ni baje con armas, porque de acá nomás le metemos un tiro en la cabeza”, contó Mariana, la dueña de casa, que le repetían los sujetos.
“Yo intentaba tranquilizarlos diciéndoles que se lleven todo, les ofrecía las cosas pero querían más”, relató la mujer. Lo particular del caso es que debió entregar unos 20.000 pesos que el día anterior habían retirado del banco Nación para invertir en un elemento de trabajo, y si bien hasta el momento no hay seguridad de que los ladrones hayan contado con datos, se abre un amplio abanico de sospechas.
Los delincuentes permanecieron en la vivienda por una media hora y depusieron su actitud cuando la mujer protagonizó una heroica acción que bien podría haber terminado en una verdadera tragedia, al activar la alarma de seguridad. “En un momento me pidieron más plata, entonces iba a buscar los ahorros del ‘ratón Pérez’ de mi hijo. Allí vi que estaba la alarma, entonces la activé. Aunque en ese instante forcejeamos, en ese momento los ladrones medio que se atontaron y se fueron corriendo de inmediato”, relató Mariana.
Según las víctimas, los delincuentes eran personas jóvenes y experimentadas y se ignora en qué se movilizaban, pues existen datos poco precisos.
Las víctimas se vieron algo sorprendidas y desencantadas con la intervención policial, ya que desde la empresa de seguridad con sede en Baradero les aseguraron que de inmediato se le había dado conocimiento a la Comisaría de San Pedro y que cuentan con el registro de esa llamada.
Increíblemente, en la dependencia de nuestra ciudad les indicaron que allí jamás se recepcionó tal llamado. Además, el hecho no había trascendido a través del parte policial que se emite diariamente como información pública a los medios.
