Viladomat se desvincula de Blanco
Tras los casos publicados por La Opinión en los que dos personas dieron cuenta del accionar de un estudio jurídico que los patrocinó cuando sufrieron accidentes de tránsito, uno de los abogados pidió dar su versión y señalar su “ajenidad” al respecto.
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Lo que las aseguradoras llaman “la industria de los juicios por accidentes” tuvo importantes repercusiones en la ciudad luego de que La Opinión publicara dos testimonios que señalaban a un estudio jurídico local como artífice de situaciones por lo menos dudosas, en la que los accidentados aseguraron cobrar menos de lo que consideran deberían haber cobrado.
Los casos son los de José Vega y María Inés Benítez. El estudio jurídico, el de los abogados José Blanco y Emilio Viladomat. El segundo se comunicó con este Semanario a través de otro abogado, José Pablo Visca, para dar su versión sobre la situación en la que se vio involucrado.
Los casos
José Vega es un discapacitado y analfabeto que fue atropellado cuando circulaba en moto. Denunció que el estudio jurídico de Blanco y Villadomat le pagaron como resultado de las acciones legales iniciadas por el accidente –bajo un poder general otorgado por Vega– con una casa de las 150 viviendas a valor de 20.000 pesos y que luego apareció un dueño a reclamársela, que incluso lo denunció penalmente, por lo que él mismo hizo lo propio para con los abogados.
María Inés Benítez es de Baradero y relató a La Opinión que los mismos abogados le “compraron” los derechos de un juicio iniciado tras un accidente que le provocó una discapacidad del 82 por ciento por 23.000 pesos y que el expediente iniciado era del orden de los 350.000 pesos, cuyo resultado fue un acuerdo extrajudicial que el estudio jurídico alcanzó con la empresa aseguradora La Segunda S. A. por unos 48.000 pesos.
Viladomat se defiende
A través del abogado José Pablo Visca, Emilio Viladomat envió a este Semanario su descargo sobre los casos relatados. Allí señala que no tiene “vinculación alguna con el proceso en que resultó parte el Señor Vega”. Asegura que en el expediente “consta que el Dr. Viladomat no tuvo actuación alguna, que el proceso está pendiente de trámite y que no se ha percibido ningún monto en cumplimiento de su objeto”.
En ese sentido, su descargo lo “despega” del señalamiento que Vega hizo contra Blanco y sostiene que es “muy común que varios abogados compartan oficinas, se autoricen en los expedientes, figuren en mandatos, sin que ello implique vinculación alguna en la suerte del proceso”. La aclaración viene a cuento de que en el poder que firmó Vega claramente aparecen los nombres de ambos letrados.
Visca señala además que Viladomat “desconoce participación alguna en los hechos imputados al Dr. Blanco, ya que no estuvo al tanto de su acontecer”, de lo que se desprende que en el caso Vega, Blanco habría actuado por las suyas.
En el caso Benítez, Viladomat indica que su actuación no ocasionó perjuicio alguno a la denunciante, sino que, por el contrario, “determinó que percibiera una suma de dinero que jamás hubiese recibido de continuar el proceso”.
El abogado sostiene que “son falsas las afirmaciones vertidas” por Benítez respecto al grado de incapacidad, y que no había “plausibilidad de obtener resultado en el proceso” judicial: “El juicio estaba destinado a perderse”, afirmó.
Sobre el dinero que percibió la baraderense, el abogado indica que “gestionó que la Sra. Benítez cediera los derechos en litigio a favor de una tercera persona”, que según consta en la documentación acercada a este Semanario se llama Silda René Cepeda, domiciliada en San Nicolás.
Para el estudio jurídico, los 23.000 pesos abonados por esa cesión de derechos a Benítez es “más que razonable debido a la naturaleza del contrato”, que calificó de “incierto e incontrolable como una rifa”.
Señala que de los 48.000 pesos a que ascendió el acuerdo con La Segunda, Cepeda obtuvo 37.000, ya que los 11.00 restantes corresponden a “cuota litis”, los honorarios pactados con el abogado. En ese sentido, Visca y Viladomat dan cuenta de que la diferencia de 14.000 pesos respecto a lo que cobró Benítez por la cesión de derechos es “poco dinero para quien gana una rifa que compró en 23.000 pesos”.
La Opinión agradece al letrado la respuesta y considera oportuno continuar publicando los avatares que se desencadenan tras distintos accidentes en los que las víctimas desconocen plenamente sus derechos.
Más casos en la mira
La redacción de La Opinión recibió otros casos que vinculan al abogado José Blanco en maniobras “non sanctas”, cuya investigación está en proceso.
Al igual que su socio Viladomat, esos casos dan cuenta de acciones solitarias del letrado, con quien este semanario volvió a comunicarse para las consultas pertinentes.
Blanco pidió “objetividad” en el trabajo periodístico y señaló que tiene “una familia”, por lo que no quiere ver su nombre involucrado, ya que, aseguró, hace “las cosas como corresponde”.
Sin embargo, algunas dudas están planteadas por los propios protagonistas, testimonios que este medio no puede menos que escuchar y amplificar, en la medida en que se trata de personas dispuestas a dar la cara a la hora de enunciar sus declaraciones.
