Video será clave para la investigación por la “batalla campal” del fin de semana
Quince policías y al menos tres jóvenes sufrieron heridas durante una reyerta ocurrida sobre la madrugada del sábado a la salida de un boliche. Dos de los adolescentes fueron aprehendidos e imputados por resistencia a la autoridad y lesiones. Parte del hecho fue filmado y la grabación está en manos de la justicia. Revelaron la participación de personal de seguridad del local bailable en la riña, e incluso, de miembros de Protección Ciudadana.
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La titular de la Ufi Nº 7 Gabriela Ates es quien instruye la causa contra dos jóvenes de 21 años que fueron aprehendidos el sábado a la madrugada en Salta y Obligado, involucrados en una pelea de grandes dimensiones que dejó un saldo de quince policías heridos –dos de ellos con lesiones de consideración- y al menos tres de los adolescentes también fueron golpeados.
La justicia imputó a uno de los jóvenes por “resistencia a la autoridad” y al segundo de ellos por “resistencia a la autoridad y lesiones”, ya que sería quien agredió a la uniformada que sufrió una herida cortante en el cuero cabelludo y que fue sometida esta semana a estudios médicos ya que el lunes se desvaneció en plena actividad.
No sólo la fiscalía interviene en la causa, sino que Jefatura Distrital inició un sumario y dio intervención a Asuntos Internos, para evaluar cuál fue el rol que cumplieron los efectivos en el inicio de la reyerta y cuál fue su accionar.
El hecho
Según relataron testigos, la pelea comenzó dentro de un local bailable céntrico, entre uno de los imputados y otro hombre que luego se desentendió de la situación. El joven fue retirado del lugar por personal de seguridad, sus amigos lo secundaron, y allí se habría producido la primera disputa. La discusión con los efectivos policiales habría comenzado en Pellegrini y Obligado y culminado “entre corridas y piñas” en la esquina de Obligado y Salta, ante más de una veintena de potenciales testigos que presenciaron “la batalla campal” -que no habría sido tal.
En este lugar habría intervenido el inspector “de la linterna”, cuya participación aún no fue acreditada, ni denunciada, pero señalada por los involucrados. Después de varios minutos de cruces de golpes, lograron reducir a dos de los jóvenes, y trasladarlos a la comisaría.
Testimonios
El lunes, el joven sindicado como el agresor de la mujer policía lesionada -a quien acusaron de utilizar un cinto para agredir a los efectivos que intentaron detenerlo-, se presentó en la defensoría para prestar testimonio y en el transcurso de la semana, al igual que los otros dos involucrados, declararán ante la titular de la Ufi Nº 7.
Por consejo de sus abogados se negaron a hacer declaraciones públicas, aunque adelantaron a este semanario que acusarán a los efectivos por brutalidad policíaca debido a las lesiones que sufrieron, e incluso señalarán a un inspector de tránsito, que habría intervenido en la pelea –algo que está prohibido para el personal del área- atacando al menos a uno de los adolescentes “a linternazos”. Este ataque, sumado a presuntas “patadas, piñas y macanazos”, mientras los adolescentes habrían estado ya “esposados”, sería ratificado ante la fiscala Gabriela Ates.
Los imputados no negaron haber atacado a los efectivos, aunque manifestaron en reiteradas oportunidades que fue “en defensa por los golpes” que recibían. En su breve declaración a La Opinión, uno de los jóvenes señaló haber “revoleado” golpes, mientras “estaba tirado en el piso” para intentar “defenderse” de las personas que lo golpeaban. En ese momento se habrían producidos las lesiones, incluso la de la mujer policía, aunque aún no fue determinado.
El video filmado por un testigo y aportado a la causa, será clave para determinar cómo sucedieron los hechos descriptos, que terminaron con diecisiete heridos, dos detenidos y más de una veintena de personas investigadas por la justicia.
Testigos aseguraron que en las imágenes que examinará la fiscala puede observarse el momento “de la golpiza” a uno de los jóvenes y pueden escucharse gritos reclamando a los efectivos “que no le peguen”, ya que “por problemas de salud no puede sufrir golpes en la cabeza”.
