Vecina denuncia a escobería desde hace cinco años por quemar azufre
La primera exposición civil fue en el año 2011 y se repitió durante varias ocasiones. La escobería está ubicada en inmediaciones de Humanes al 2000. Aseguran que el lugar carece de habilitación. Pidieron intervención en el Concejo Deliberante. Bomberos había apagado un incendio en el lugar. Los riesgos para la salud.
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Desde abril de 2011, vecinos de Humanes al 2000 reclaman por la presencia de una escobería instalada en la cuadra en la que, según consta en diversas denuncias y exposiciones, su titular quema azufre sin autorización, lo que implica riesgos para la salud de quienes viven en la zona.
La semana pasada, tras cinco años de reclamos, una vecina remitió una nota al Concejo Deliberante para que tome algún tipo de intervención. Lo propio hizo antes en el Ejecutivo. Cansada de no obtener respuestas contó el caso a La Opinión.
En 2011, Irene Furtado hizo una exposición civil en la Secretaría de Gobierno para dejar asentada la situación, ya que su hija Mariana padece una enfermedad llamada anemia hemolítica auto inmune, y esto impide que la lleve a vivir con ella.
“Al lado de su casa hay una Fábrica de Escobas que pertenece al Sr. Horacio Tullan y que queman azufre”, dice la exposición civil en la que la vecina asegura que “esto es totalmente tóxico”.
Más de cinco años después y luego de varios intentos para que las autoridades tomen el reclamo, Irene presentó la misma demanda ante la Dirección de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad que conduce Ángel Burgos. Sin respuestas ni soluciones fue al Concejo.
El olor del diablo
Irene Furtado vive desde hace varios años en Humanes 2067, zona que durante mucho tiempo fue de descampados y que en los últimos años se convirtió en un sitio codiciado por los operadores inmobiliarios y de la construcción.
A escasos 20 metros de su vivienda, hay una fábrica de escobas instalada en una precaria vivienda, en Humanes y Moisés Novillo. En la zona, el olor a azufre es insoportable. “Como en el mismísimo infierno”, dicen los vecinos.
El azufre quemado por la escobería en un precario horno que elimina sus desechos en el aire y en la vía pública, resulta tóxico para todos los vecinos que habitan el lugar, en especial para aquellos que tienen enfermedades respiratorias, dermatológicas o alérgicas, según exponen los habitantes del barrio.
Irene Furtado es una de las que más sufre la situación, ya que a causa de esto no puede vivir junto a su hija en su casa, ya que la enfermedad que padece la joven no le permite vivir en un ambiente de estas características.
Irene plantea la necesidad de tratar y cuidar a su hija, que, por culpa de la enfermedad, debió mudarse a Baradero, en donde reside en la casa de unos familiares.
El riesgo para la salud
Mariana María Branchini tiene 34 años y tenía 28 cuando realizaron la primera denuncia. Padece la enfermedad púrpura trombósica autoinmune, conocida también bajo el nombre anemia hemolítica.
“La anemia es una afección en la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos proporcionan oxígeno a los tejidos del cuerpo. Los glóbulos rojos duran aproximadamente unos 120 días antes de que el cuerpo los elimine. En la anemia hemolítica, los glóbulos rojos en la sangre se destruyen antes de lo normal”, dicen los manuales sobre la enfermedad.
“La anemia hemolítica inmunitaria ocurre cuando se forman anticuerpos contra los glóbulos rojos del propio cuerpo y los destruyen. Esto sucede debido a que el sistema inmunitario reconoce erróneamente a estos glóbulos como extraños. La principal causa es: ciertas sustancias químicas, drogas y toxinas”, en donde podría incluirse al azufre.
“Hace dos meses fueron los bomberos porque se incendió. Es un peligro ambiental”, dijo Irene a La Opinión. La mujer asegura que el escobero “quema azufre en un horno que tiene escondido”.
Irene relató que “en Inspección General dijeron que no está habilitado” y espera respuestas. Según contó, en el barrio hay “gente enferma que anda con barbijo” y “chicos trasplantados que tuvieron que mudarse”.
