Una mala “puntada”
Pasadas las seis de la mañana del lunes, un grupo de aproximadamente veinte empleados de la firma JS Textil, reclamaron en la puerta de la fábrica. Problemas de dinero, reincorporaciones y gremio, están a la espera de una solución.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225819011740.jpg)
Una porción de trabajadores pertenecientes a la empresa JS Textil, reclamaron en la mañana del lunes ante las puertas de la fábrica. El motivo de la protesta obedeció a las condiciones de trabajo, que según estas personas se viven en el interior de la fábrica, y a la reincorporación de una empleada que habría sido despedida sin causa justa hace pocos días.
La medida fue avalada por el Sindicato Único de Trabajadores del Vestido, regional Pergamino, quien por intermedio del Secretario Martín Benavídez llegó para apoyar a los trabajadores. Este, a su vez reclamaba que la empresa cumpla con el convenio colectivo de trabajo.
Por su parte, los responsables de la firma aseguraron que nada de lo que los empleados decían era cierto. Reconocieron que la empleada había sido despedida y que esto se trató de una clara maniobra sindical con el único fin de sumar afiliados.
La fábrica JS Textil, propiedad de la familia Scazzariello, es la principal proveedora de la firma Cheeky. Se trata de una empresa que comenzó hace unos 10 años con tareas menores y que con el paso del tiempo se fue transformando en una planta modelo que da trabajo a unas 100 personas.
Tensión en la mañana
La presencia de unas 20 personas en la puerta de la fábrica causó un efecto inverso al que los trabajadores pretendían, pues resultaron ser ellos quienes intimidaron a sus compañeros, que sí querían ingresar a trabajar. Lo más curioso, fue que eran muchos más quienes aguardaban sobre uno de los laterales para poder hacerlo que los que estaban en la protesta.
Fue intimidatorio, porque el enfrentamiento terminó siendo entre los propios trabajadores, ya que quienes habían ganado terreno sobre el frente de la empresa, no permitían que el resto ingresara. Durante esos instantes se generaron varios tumultos y “amagues” de irse a las manos, y fueron sin dudas los momentos de mayor tensión. Es más, algunos trabajadores se amenazaron entre sí y hasta una mujer que quiso impedir el ingreso de una compañera terminó por el piso, al ser empujada por una persona que acompañaba a la mujer.
La imagen de esa mañana fue lastimosa y lamentable, quedando la sensación de que la presencia Sindical tenía otros motivos más allá del reclamo de los trabajadores. Lo sucedido marcará un precedente y no caben dudas que a su vez será un llamado de atención para la empresa.
Negociación y conciliación
La cuestión, como no podía ser de otra manera, se traslado al ámbito del Ministerio de Trabajo local. El Dr. Carlos Casini, tomó intervención y así comenzaron las tratativas. Por un lado, tres trabajadoras fueron acompañadas por el Dr. Juan José Giame, abogado del Sindicato, mientras que por la empresa participaron uno de los propietarios y la Dra. Yamila Zarcesky, apoderada de JS.
La misma se extendió por algo más de cuatro horas, con cuarto intermedio incluído, pero fracasó. Si bien se acordaron varios de los puntos planteados por el abogado del Sindicato, la empresa se negó a reincorporar a la trabajadora despedida. Fue por eso que la negociación no prosperó y habrá que seguir aguardando.
Ya en horas de la tarde, el Dr. Casini dictó la conciliación obligatoria, por lo que las partes volverán a dialogar durante el término de quince días hábiles con una extensión de cinco días más. En consecuencia, la planta volvió a funcionar con normalidad desde la jornada de ayer, en una tregua que intenta no afectar a las trabajadoras, ni a la producción.
