A las 8.00 de la mañana del domingo el movimiento en la ciudad era poco. No hacía frío, pero los madrugadores no fueron masivamente a las escuelas a votar. En algunos casos se dijeron que “menos mal”, porque las demoras fueron muy importantes: hubo mesas que abrieron recién a las 11.00 de la mañana, como la de Villa Sarita.
En las escuelas Normal y Socorro, dos de las que más cantidad de electores tienen en el circuito local, los fiscales generales decidieron que sus representantes se hicieran cargo de la presidencia de las mesas. Es que las autoridades designadas no llegaban.
Titulares y suplentes que no fueron, primeros votantes que se negaron y autoridades electivas con poco poder de decisión fueron un combo que derivó en el acuerdo partidario, aunque algunos, como la lista monfasanista de 1País, preferían que sus fiscales siguieran haciendo la tarea que le encomendaron.
El colmo de la situación se vivió en la mesa 96, del Socorro, donde Prefectura obligó a un joven a asumir a la presidencia. Como no tenía idea alguna acerca de la tarea, se pasó toda la jornada soportando gritos de fiscales generales. “Por lo menos va a cobrar”, bromearon en el colegio.
En la calle, los periodistas de La Opinión y Sin Galera recorrieron locales partidarios, bunkers, “bases barriales” –la mayoría del oficialismo– para certificar que en esta contienda el “calor eleccionario” habitual no tuvo mucha temperatura. La cobertura denominada #EleccionesSinPalabras cosechó un record de imágenes y participación desde las diez de la mañana y hasta pasadas las 21, con videos, fotos y tomas aéreas con del drone de Nix Evolution.
“Algunos colchones, algunas bolsitas, materiales, pero poco, poco y nada”, repetían en cada barrio. En algunas escuelas se vieron pecheras verdes y automóviles identificados con el mismo color, aunque fueron varios los frentes electorales que recurrieron al traslado de votantes.
En los cuartos oscuros podía advertirse lo que luego mostró el resultado respecto de los cortes de boleta: muchos cestos con papeletas ehchas un bollo, tras la elección y descarte.
La fiscalización no generó problemas y hubo camaradería entre los representantes de cada lista. Afuera de la escuela 43 hubo un intercambio de pareceres cuando un candidato apareció, boletas en mano, lo que está prohibido.
El lunes, por primera vez desde el regreso de la Democracia, los colegios abrieron por la mañana, aunque sin alumnos y sólo para una “jornada de reflexión” dispuesta por el Ministerio de Educación provincial.
Viajar para votar
Hubo muchos que a la hora de consultar el padrón se encontraron con la novedad de que el lugar asignado para ejercer su derecho a elegir autoridades era distinto al de otros comicios.
Había personas de la misma familia que votaban en distintos colegios, por la cantidad de electores por mesa. También se registraron casos de electores residentes en San Pedro que debían sufragar en una mesa de Gobernador Castro.
“Me encantaría saber quién fue el sujeto con tan pocas luces que cambió mi mesa de votación. Hasta Castro para votar”, se quejó una mujer cuyo padre y hermano votaban en la escuela 43.

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