Una inversión de más de 70 millones demorada por la firma de Guacone
Coopser tiene previsto invertir ese monto para una nueva estación transformadora que permita evitar desabastecimiento. Para empezar las obras necesitan una modificación de la ordenanza de uso y ocupación del suelo que permita construir la planta a 100 metros de la zona permitida. El proyecto estaba listo desde hace tiempo, pero Guacone recién lo firmó ayer para que el Concejo lo trate. El viernes vencen los plazos de la licitación para el terreno.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/pablo_guacone_800x600.jpg)
El verano 2013/2014 puso a San Pedro entre las ciudades que sufrieron problemas energéticos. Si bien no hubo extensos y masivos cortes de luz, la problemática de la gran demanda y los picos de potencia provocaron suspensiones de servicio en diversos barrios y en horarios críticos, como la noche de Navidad.
La Coopser ya lo había previsto desde el año pasado, cuando comenzó a proyectar la construcción de una nueva estación transformadora, que permita evitar lo que ellos mismos denominan el “riesgo de desabastecimiento de energía eléctrica” que se cierne sobre la ciudad.
La solución es una inversión millonaria. Son 8.715.442 dólares. A 8 pesos –por redondear y no entrar en otro debate que excede esta nota–, son casi 70 millones en moneda nacional, más casi 3 millones para el terreno. La cooperativa comenzó con el proyecto, licitó y adjudicó la compra del transformador de 30 megavatios necesario para la estación, por un monto de 6.399.500 pesos.
Para la EETT necesitan, claro está, un predio dónde instalarla. En noviembre enviaron una nota al Gobierno municipal para consultar si había algún terreno fiscal disponible para ese fin. Como nunca obtuvieron respuesta, entendieron que no lo había y decidieron comprarlo. Para ello, abrieron una licitación pública, con dos ofertas que se ajustan a las exigencias del ente regulador.
Modificar la San Pedro 2000
El problema es que esos predios se encuentran ubicados unos 100 metros por fuera de la zona que la ordenanza de uso y ocupación del suelo, la San Pedro 2000, denomina “industrial y de equipamiento”. Están en la órbita de la categoría “zona complementaria”, algo que el propio Gobierno municipal en tiempos de Restelli no le había especificado a la cooperativa.
Ante ello, la Coopser necesita que el Concejo Deliberante apruebe una rezonificación –similar a lo que sucedió con Maxiconsumo–, puesto que las excepciones están prohibidas por ordenanza, razón por la cual hay muchos expedientes detenidos.
Sin embargo, los plazos para la adjudicación de acuerdo a la licitación vencen el viernes y recién ayer entró el expediente, a las 12.35 y con un texto que pretende sancionar una excepción a medida de las necesidades de la cooperativa, en lugar de proponer una rezonificación.
El jueves hay sesión extraordinaria en la que, acuerdo mediante, podrán dar ingreso al tema, que tendrá destino de comisión, a menos que los concejales se tomen una buena cantidad de horas para analizar el dictamen de Obras Públicas durante la reunión de Labor Legislativa y decidan tratarlo sobre tablas.
El proyecto fue redactado y estaba listo para que ingrese al Ejecutivo hace semanas, de acuerdo a lo que confirmaron a La Opinión fuentes de diversas dependencias municipales y hasta hombres del HCD de buena relación con el gabinete. Hasta ayer al mediodía, todos coincidían en la misma frase: “Falta que lo firme Pablo (Guacone), no sé qué pasa”.
Teléfono descompuesto
Durante 2013, cuando Coopser entendió que la problemática se avecinaba, comenzó a procurar canales de diálogo con funcionarios del Gobierno. Pablo Peralta, presidente de la entidad, acompañó la candidatura de Damián Mosquera, que perdió la interna con Dalmy Butti y luego se integró a la lista, por lo que se entiende que tuvo diversas oportunidades para hablar del tema con los hombres de Guacone.
Sin embargo, hubo que llegar a la formalidad de noviembre, cuando por mesa de entrada llegó la nota para que analizaran la posibilidad de ceder un predio fiscal. Luego, ya en enero, antes y después de la respuesta del HCD que indicaba que el Ejecutivo tenía las herramientas administrativas, el diálogo formal fue con Obras Públicas.
La Secretaría que conduce Hugo Días explicó formalmente la negativa a la factibilidad de la propuesta, por la normativa vigente. Luego, en las oficinas del propio Días quedó conformado el dictamen, con fecha 23 de enero, que aconseja “excepción” y “declaración de interés municipal”.
Desde entonces, ese texto y el proyecto de ordenanza fueron de los tantos papeles que daban vueltas en el despacho del Intendente Guacone, a la espera de la firma y el sello.
Cuestiones técnicas
El informe de Coopser para solicitar la modificación es claro. La situación de crisis energética “viene agravándose día a día, producto del crecimiento sostenido de la demanda”. Por ello entiende que esta inversión de casi 70 millones de pesos es “prioritaria”.
“Cualquier nueva industria o complejo hotelero de gran magnitud que se instalare a futuro en nuestro partido tendría serios inconvenientes para satisfacer su demanda energética”, dice el texto, donde exponen que “está en juego” el “crecimiento como ciudad” y su “desarrollo futuro turístico e industrial”.
En la actualidad, la ciudad cuenta con dos estaciones transformadoras: la “San Pedro” y la “Papel Prensa”. La primera de 30 megavatios (limitada a 26) y la segunda de 15. El 30 de diciembre, a las 15.15 de la tarde, ocurrió el pico de potencia: 39,3 megavatios.
“Esta situación surge como consecuencia de la reactivación industrial que ha generado un constante crecimiento de la demanda en nuestras instalaciones, la gran cantidad de emprendimientos inmobiliarios, sumado a la posibilidad que posee el trabajador de clase media debido a las posibilidades de pago en cuotas y el accesible valor de la energía eléctrica de poder refrigerarse y calefaccionarse por medio de artefactos de aire acondicionados”, analizaron desde Coopser.
Entre diciembre 2012 y diciembre 2013, hubo un crecimiento de la demanda del 14 por ciento. El riesgo, aseguran, está en un futuro que prácticamente ya llegó.
No te va a gustar
El viernes pasado, este semanario consultó a dos concejales del Frente para la Victoria respecto del estado del expediente. Ambos expresaron descontento por la situación, ya que esperaban que ingresara en el orden del día a tratar este jueves. Entre las 162 páginas de esos 59 expedientes, no apareció, y ahora deben esperar que entre hoy y mañana esté el acuerdo para ingresarlo “fuera del orden del día”.
“Hace quince días que está listo eso, no entiendo por qué no lo firman”, se quejó uno de ellos. El otro, más acostumbrado a los vaivenes del gabinete se resignó: “Que se hagan cargo ellos, acá estaba todo listo”.
El “estaba todo listo” es cierto: el Presidente del HCD Mario Barbieri respondió la nota de Coopser informando los pasos administrativos que debían darse manifestando su compromiso para tratar el proyecto “con la celeridad y premura que el caso requiere”. El resto de los bloques entendía lo mismo. Todos leyeron “riesgo de desabastecimiento”, el monto de la inversión y conocen de sobra la situación energética por sólo vivir en esta ciudad.
Con el análisis pertinente, no es descabellado que la modificación sea acompañada por todo el Concejo Deliberante. Aunque los tiempos para la Coopser se acortan –tal vez pueda pedir prórroga y extender los plazos que vencen el viernes– y los ediles deben estudiar el tema, que no es menor.
El viernes por la noche, el Intendente municipal estaba en Ramallo junto a su esposa y su hija. Allí, en Playa Blanca, en pleno recital de la banda de rock No Te Va Gustar, se encontró con Oscar Silva, síndico de
Coopser, quien también acompañó a sus hijos al show.
La Opinión vio el saludo amistoso, aunque no escuchó la conversación. No es difícil suponer que Silva le haya recordado a Guacone la necesidad de que estampe su firma en ese papel, aunque el lunes sonaron varios teléfonos de concejales y funcionarios con llamados del síndico.
“Con esas caras diciendo que todo va a estar bien, y va a estar bien”, dice una canción de NTVG. Algunas cuestiones administrativas necesitan algo más que “caras”. Esa canción también dice: “Adentro llueve y parece que nunca va a parar, y va a parar”.
