Un trago difícil de digerir
A pesar de las normas sanitarias vigentes, Tekila Bar de Santa Lucía abrió sus puertas. En la vereda se produjo un serio altercado que terminó con dos jóvenes heridos.
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En los últimos tiempos, Santa Lucía se ha transformado en una localidad generadora de buenas y malas noticias. Lamentablemente, ahora hay que relatar una de las malas, pero con algunas alternativas que han provocado distintas reacciones de la comunidad. En primer término, “Tekila Bar” —conocido en el pueblo como “lo de la Olga”— abrió sus puertas cuando no debía y terminó siendo el escenario de un enfrentamiento entre jóvenes. Seguramente todo hubiera tenido otro final si esto no ocurría, pero dejó al descubierto un serio déficit en las autoridades policiales y municipales, pues alguien hizo la “vista gorda” ante tremendo error. El Decreto emitido por el Comité de Crisis Sanitaria era claro y contundente.
De todos modos, el episodio que terminó despertando la atención de propios y extraños fue un grave altercado que se produjo en la vereda del comercio, pero que tuvo como protagonistas a quienes habían concurrido al lugar.
En la madrugada del Domingo, por motivos que se desconocen, dos jóvenes terminaron seriamente heridos. La discusión terminó en un enfrentamiento de proporciones donde uno de los protagonistas extrajo de entre sus ropas un arma blanca y atacó a la otra persona. Como consecuencia de lo sucedido, uno de los violentos —identificado como Leandro Taborda de 20 años— recibió cortes múltiples en distintas partes del cuerpo. El otro joven, de nombre Edgardo Rodríguez, sufrió traumatismos de carácter leve.
La Justicia tomó intervención de inmediato y la causa quedó a cargo del Fiscal Darío Giagnorio, representante de la UFI Nº 6. Ambas personas recibieron auxilio y luego fueron trasladados al destacamento de la localidad en donde se labraron las actas y fueron dejados en libertad.
Vecinos del lugar se mostraron preocupados por lo sucedido: “Podría haber sido peor”, dijeron, y no sólo por lo acontecido en la madrugada del Domingo sino también por la falta de rigurosidad por parte de las autoridades. Además dieron cuenta sobre la ausencia policial en el único ligar de concurrencia masiva en la localidad. Hay que tener en cuenta que ese es un comercio al que no sólo concurren jóvenes de Santa Lucía, también lo hacen personas de otras localidaes. Por ejemplo, el fin de semana, conociendo las medidas que se habían tomado en toda la región, fueron muchos los jóvenes que llegaron allí para divertirse. Habitualmente, “Tekila Bar” alberga a más de 300 personas.
