Un sampedrino, clave en el caso Ciccone, dejó el país tras ser amenazado
José Guillermo Capdevila, hijo de “Pepún”, era Director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía de la Nación y fue el que le recomendó a Bodou que no firmara el documento que favoreció a la imprenta. Sin protección política ni judicial, decidió irse. Miembro de una reconocida familia local, solía vérselo en un bar céntrico los sábados.
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Una de las noticias más relevantes del país tuvo un sonoro eco este martes en la ciudad, puesto que el testigo clave de la causa Ciccone contra el Vicepresidente de la Nación Amado Boudou decidió dejar el país por sentirse amenazado, es nada menos que un sampedrino.
Se trata de José Guillermo Capdevila, abogado que fuera Director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía cuando Boudou avaló con su firma la moratoria que favoreció a la quiebra de Ciccone Calcográfica. En su momento, el sampedrino le recomendó al Vicepresidente que no lo hiciera.
Capdevila nunca pudo declarar ante el Juez Lijo, que instruye la causa, y decidió emigrar tras recibir una serie de amenazas, sobre las que expuso en notas enviadas a los medios nacionales, que se hicieron eco de la noticia.
Allí habla de amenazas hechas “en la cara por dos sujetos desconocidos en la vía pública” acompañadas de “seguimientos muy sospechosos y repetidos hechos a familiares en vehículos” a lo largo de la ciudad de Buenos Aires, donde residía.
“Nadie del Gobierno, ni de la Justicia, ni de las fuerzas de Seguridad, ni de la oposición se ha puesto en contacto conmigo para darme apoyo y mucho menos protección alguna (a los que les corresponde), como se le debería dar a un testigo (llamado clave) amenazado en una causa de tanta relevancia institucional”, dice en la carta.
El texto cierra con un Capdevila reflexivo: “Qué triste que todo esto pase en Democracia”. Lo dice luego de asegurar: “Temo por mi vida y nadie de los que tienen la responsabilidad institucional y moral fueron capaces de cuidarme”.
El hijo de “Pepún”
Así se lo conocía en San Pedro, como el hijo de José Antonio “Pépún” Capdevila, un abogado que desde el Gobierno de Onganía en adelante tuvo un contacto fluido prácticamente con todas las gestiones. Muchos lo recuerdan en la ciudad por haber sido quien los ayudó a conseguir su primer trabajo, como se recuerda a tantos otros políticos.
José Guillermo Capdevila ingresó al Estado durante el Gobierno de Carlos Menem. Trabajó en el ente regulador de los correos, la Secretaría de Comunicaciones y luego recaló en el Ministerio de Economía. Los que lo conocen aseguran que luego “boyó por diversas oficinas”, hasta que en 2004 su nombre apareció en los diarios como “asesor de Julio De Vido”.
Sobre 2010 fue nombrado Director General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía, cuando le tocó estar cerca de Boudou y el caso Ciccone, que ahora es materia de investigación judicial.
Una mesa de café
Casado con Dominique Incisa Di Cameranna, madre de sus hijos, y luego separado, a Capdevila se lo solía ver en el bar Butti, en la ronda de café junto a su barra de amigos de toda la vida, con los que se juntaba a comer o a navegar en el club Náutico en el verano.
Hace unos años vendió su casa local, ubicada en 25 de Mayo y Boulevard Paraná, tras lo que sus visitas a San Pedro comenzaron a espaciarse. Su madre y su hermana residen en Capital Federal, donde también vivió su padre hasta su muerte.
Ante sus amigos tuvo pocas palabras sobre el caso Ciccone, más allá de lo que salía en los diarios. Gracias a sus conexiones políticas y su cargo en el Estado, siguió los pasos de su padre en materia de colaborar con sampedrinos que necesitaban un trabajo mientras desarrollaban sus estudios universitarios en Buenos Aires. “Siempre dio una mano”, aseguraron.
