Un puerto ganadero: promesa incumplida
Hace casi tres años que desde el Municipio prometieron el armado de un puerto exclusivo para el ganado procedente de la zona de islas. Desde esa época se espera una solución. El grupo que ideó la propuesta no baja los brazos y sigue pensando en la producción.
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En Octubre de 2005 nació el “Grupo Cambio Rural – Isla San Pedro”, que integran varios productores ganaderos del Partido con el objetivo de llevar adelante un proyecto que beneficiaría sus actividades y por consiguiente se erigiría en un antecedente que permanecería en la historia de la ciudad: un nuevo puerto.
“Actualmente la ganadería está siendo desplazada por la agricultura hacia zonas marginales, por lo que cobra gran importancia la producción en la zona de islas. Situación por la cual hoy gran parte de la hacienda del Partido de San Pedro se encuentra en isla y es de prever una expansión aún mayor”, decía el primer “proyecto embarcadero” que el grupo por ese entonces presentó ante la Municipalidad. El texto de la iniciativa continuaba: “Entre las distintas tareas que conllevan el proceso productivo, el traslado de la hacienda desde y hacia la isla cobra gran relevancia, por ser ésta una herramienta fundamental que permite atenuar o superar situaciones de emergencia, las que provocan déficits anormales en cantidad y/o calidad de los pastoreos, y se dan con magnitud y frecuencia no siempre previsible”.
En otro tramo, esta nota presentada en el mes de Noviembre de 2005 a la Secretaría de Producción y Turismo, explicaba algunos alcances de esta obra: “Se trata de un emprendimiento para la realización y utilización conjunta de las instalaciones necesarias para el embarque y desembarque de hacienda desde y hacia la zona de isla.” El proyecto comentaba además cual podría ser el rol de las instituciones ligadas al sector: “Respecto a los controles sanitarios, pretende ser un lugar estratégico donde el SENASA pueda ejercer sus funciones. Prefectura y Policía verían favorecida su labor, dado que dispondrán de un único lugar habilitado”.
La idea es buena y sin lugar a dudas pretenciosa, pero atiende la necesidad de una de las principales actividades económicas de la región.
La respuesta oficial
El 15 de Febrero de 2006, los miembros de “Cambio Rural” recibieron la gran noticia de que la idea iba a ser apoyada. El mismo Secretario de Producción y Turismo, Norberto Atrip, envió un carta en la que decía: “Cumplo en informarles que por decisión de nuestro Intendente Prof. Don Mario Barbieri, nos complace en informar al grupo de cambio Rural-Ganadería que la cota de costa ubicada en el predio de la ex Celulosa Jujuy será destinada a ser el puerto de embarque y desembarque de ganado”, y luego agrega: “La manga y los corrales en lo que hacen a operatividad de este puerto en sus costos será asumido por el Estado Local”.
El proyecto contemplaba instalaciones con cinco corrales de 100 m2 cada uno, un cargador, una manga con cepo y la restauración de al menos uno de los ambientes de la construcción ya existente en el lugar elegido. Sin embargo, esto nunca sucedió.
Vale decir que antes de esta “gran noticia”, los productores habían llevado su idea a varios sectores, entre los que se encontró el Consorcio de Gestión del Puerto.
Las cartas sin embargo no dejaron de cruzarse y fueron tomando fuerza con el pasar de los meses y al ver cómo la promesa se diluía, el 20 de Junio de 2006 decidieron escribirle nuevamente al Secretario Atrip para pedirle una audiencia, ya que, luego de reuniones en las que se lo citó y no asistió, querían saber por qué ya no trabajaban en equipo en el proyecto y en qué había quedado lo prometido; “Nuestra intención no es bajar los brazos y quedarnos como meros observadores tratando de ver por qué no se hizo lo que se prometió y/o debería haber hecho; por el contrario, nuestra intención es renovar el compromiso y esfuerzo para que dicho proyecto sea una realidad”, decían.
Años después
El grupo Cambio Rural todavía sigue reuniéndose. Es más, hace unos veinte días participaron en una importante reunión que se desarrolló en el INTA, en la que se formó una Comisión junto a productores de la zona para la defensa del medio ambiente en el territorio insular.
Fabián Del Pardo, uno de los integrantes de la agrupación, contó a La Opinión: “Sentimos dolor porque nos dicen que están con el campo, cuando nadie hizo nada. Nosotros sólo queremos que se vuelva a hablar del tema para ver si así se puede encontrar una solución lo antes posible”. Anteriormente los productores podían en días de tormenta utilizar las instalaciones de la Cooperativa Las Canaletas, pero ya no: “Con la tormenta teníamos que sacar a los animales y no podíamos, es una vergüenza y en la Cooperativa nos dijeron que no”, comentó. Es que ya no se permite a nivel municipal la circulación de camiones con carga por esa zona. “Necesitamos el espacio físico, después lo armamos nosotros, no le pedimos plata a nadie”, aclaró Del Pardo.
De puerto a arenera
El espacio que originalmente se había pensado para la instalación de este puerto es denominado popularmente como “guinche”, pero no solamente no se realizó lo prometido, sino que esas tierras no podrían ser utilizadas, ya que tuvieron otro destino.
Hace algunos meses atrás La Opinión publicó en exclusiva la instalación de una nueva arenera en esa zona, en la que aunque no había un permiso evidente, se habían realizado varios trabajos como terraplenes y excavaciones para playones.
El lugar —según comentó por entonces un empleado— era para la instalación de una arenera y allí se estaba construyendo con fondos sampedrinos, cercanos a un importante referente del radicalismo. De pronto, los trabajos se suspendieron y hasta hoy lo único que se sabe es que el ganado llega a tierra por algún lugar donde los controles no existen y el predio de “el guinche” parece tener ocupantes que perdieron influencia en el entorno del poder.
