A un mes de la sesión clave, todos quieren hablar con Giovanettoni
Los plazos de la Comisión Investigadora indican que a mediados de enero tendrá lugar la sesión para votar la destitución del intendente. Su sucesor es el concejal Fabio Giovanettoni, a quien diversos sectores se acercan por las dudas. En su entorno aseguran que sus planes no traen buenas noticias para los funcionarios del gabinete actual.
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El teléfono del “Viceintendente” Fabio Giovanettoni no para de sonar desde que la Comisión Investigadora se transformó en un hecho insoslayable y el Intendente Guacone quedó a merced de lo que decida la Corte Suprema, ya que a la presentación de su descargo –que cuestiona desde el punto de vista formal la actuación del cuerpo– le siguió una tarea sin descanso por parte de los ediles, en cuyo seno los votos para la destitución están completos.
Como analizó La Opinión la semana pasada, la Comisión Investigadora tiene destino de resolución en la Corte porque mientras el abogado Andreucci esgrime argumentos y los concejales escuchan testimonios (ver página 4), el agua sigue su cauce y a mediados de enero habrá sesión para votar la salida del intendente.
Giovanettoni es su reemplazo por ser el primer concejal de la lista con la que Guacone fue electo para el cargo en 2011. Sus diferencias con la gestión del intendente quedaron en evidencia cuando junto al bloque del Frente para la Victoria anunciaron que le quitaban el apoyo.
El edil y sus compañeros de bloque dejaron de representar activamente al oficialismo en el Concejo Deliberante tras plantear una serie de medidas que consideraron necesarias llevar adelante para paliar la crisis.
Algunos sí, otros no
A Fabio Giovanettoni lo llama todo el mundo. Desde dentro del gabinete hay secretarios que lo hacen varias veces al día, para mantenerlo al tanto de todo lo que sucede en la vida institucional del Ejecutivo.
Alguna vez él dijo que lo llamaban “para consultar, tener otra mirada, como hacen con tantos otros”. Pero a esta altura de la situación política, es claro que las intenciones son otras. Una de ellas, clarísima, la relacionada con la permanencia.
No sólo los funcionarios del gabinete buscan estar cerca de Giovanettoni. Autoridades de otros sectores no vinculados directamente con la política también lo hacen. Lo ponen al tanto de todo. Desde los hechos policiales a las causas judiciales, pasando por actividades sociales, deportivas e institucionales.
Giovanettoni no ahorró críticas al Secretario de Gobierno Raúl Cheyllada desde la banca del Concejo Deliberante. Lo hizo en más de una oportunidad. El funcionario estuvo la semana pasada en Uruguay, en un encuentro en Salto Oriental, ciudad hermanada con San Pedro. Fueron dos días, pero hubo rumores que decían que se quedaría toda la semana. El comentario le habría llegado al edil, quien habría manifestado su descontento por la situación.
Inmediatamente, muchos recordaron las bromas que el propio concejal hizo el día en que se conoció el escándalo desatado en Bahía Blanca cuando el intendente interino Ramiro Villalba echó a tres funcionarios del titular del mandato, Gustavo Bevilacqua, de viaje por Europa. En el entorno del propio Cheyllada bromearon con la noticia y con lo que podría suceder si Giovanettoni reemplazara a Guacone.
El bloque del Frente para la Victoria oficia de bunker organizador de un eventual gobierno a partir de mediados de enero. Allí discuten mucho sobre las medidas que el intendente no pudo tomar y que es necesario poner en marcha.
Giovanettoni sabe que Borgo es el único que maneja al dedillo la información de las finanzas; y aunque quien alguna vez fue llamado “el Recaudador” de la campaña de Guacone tenga un currículum dudoso, el por lo pronto imaginario gabinete del exjefe de Bomberos lo incluiría.
El concejal cree que hay que reducir las secretarías y las direcciones. Achicar la planta política. Unificar áreas para ahorrar. Cultura, Turismo y Producción están en la mira. A Pablo Ojea, como todos, le respeta su afanoso trabajo. Al resto, no tanto.
Más cerca de las “Populares” que de las “Divinas”, después de todo, en este último grupo es donde tiene la mayor preocupación por su permanencia. En el otro, aun así, también hay nombres que no están en la libreta de Giovanettoni.
La preocupación opositora
En la oposición el camino de la Comisión Investigadora estuvo siempre en duda, a pesar de la insistencia de algunos bloques, como los de Fe y el Frente Renovador Oficial, impulsores al fin del proyecto.
Una mirada política opositora señala que la eventual asunción de Giovanettoni lo colocará en un lugar de privilegio rumbo a las elecciones, ya que tendría un tiempo de importante expectativa social y un permiso para el ensayo/error mayor. Aire, paciencia, acompañamiento… cosas de las que carece Guacone.
Peor aún, si tomara las medidas que el intendente y su gabinete no pueden, no quieren o no saben implementar, la percepción social será buena. “Acá cualquier cosa más o menos bien hecha te posiciona”, se preocupan en un sector opositor con chances de gobernar a partir de diciembre del año que viene.
En el Frente para la Victoria hay quienes en un caso así deberán resignar su propia candidatura, como por ejemplo Nicolás Macchia. Él y Martín Baraybar suenan como eventuales Secretarios de Gobierno. El problema que tienen es que el o los suplentes de cualquiera de los dos en el HCD no son hombres propios: el primero es José Gil y el segundo Mauricio Preiti.
