A un mes de la asunción de Herbas, más audios y mensajes revelan que el Hospital es un infierno
La Opinión reveló hasta el momento cuatro sagas de mensajes por Whatsapp que dan cuentas de la actitud hostil de los médicos de la Guardia hacia el Gobierno, con acciones que repercuten en toda la comunidad. A pocas semanas de que asuma el nuevo Director del Hospital, hubo mensajes discriminatorios hacia él y polémica por las gestiones de un traumatólogo para evitar el nombramiento. En esta edición, la quinta entrega del material, con la transcripción de textos y audios que circularon entre los profesionales de la salud local.
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Desde el grito de “ay, Juancito despertate” en adelante, los médicos del servicio de emergencias del Hospital quedaron expuestos ante la comunidad con una serie de audios difundidos por el programa Sin Galera.
La última edición impresa de La Opinión reveló detalles del nuevo “faltazo” que sufrió la Guardia. El fin de semana pasado, la página web de este medio puso en conocimiento de la población nuevos mensajes entre los profesionales que, a un mes de la asunción del intendente electo Cecilio Salazar y su elegido para la Dirección del Hospital José Herbas, dan cuenta cabal de lo que deberá afrontar la nueva conducción política de la ciudad y el nosocomio.
“Dejamelo a mí al peruano… bolita, no sé qué es, que me lo como con papas”, dice el mensaje enviado a un grupo de Whatsapp, al que, como a todos los que se reprodujeron en las cuatro sagas publicadas y los que se expondrán en esta quinta, hubo que corregirles los errores de ortografía y puntuación que tienen los médicos que los escribieron.
El mensaje discriminatorio hacia la condición de nacido en un país vecino de Herbas, además del repudio que obliga ese tenor, es también una clara advertencia política sobre lo que vendrá y lo que deberá afrontar el nuevo Director del Hospital, que fuera jefe del servicio de Guardia en el que se desempeñan los profesionales “whatsapperos”, cargo del que se fue en medio de un escándalo, sumariado y acusado de cobrar dinero por guardias no declaradas que se cargaban en los recibos de sueldo de otros profesionales del servicio, acompañados en ese momento por firmas de apoyo de gran parte del staff hospitalario.
Herbas regresa al Hospital así de condicionado: con un sumario que nunca terminó, con el equipo de Guardia que está envalentonado por haberse enfrentado a varios funcionarios, varios de ellos que terminaron renunciando, y además con la no muy silenciosa actitud de un reconocido traumatólogo de vinculaciones políticas y militancia declarada, que intentó persuadir a hombres cercanos a Cecilio Salazar y otros profesionales del nosocomio sobre los inconvenientes de la asunción de Herbas.
El médico que dirigirá el principal efector de salud dijo no sentirse amedrentado, aconsejó a sus colegas de la Guardia “que vayan a trabajar” y dijo tener “identificado” al traumatólogo en cuestión. Todo ello prevé tensiones a partir de diciembre y la toma de decisiones además de impostergable será necesaria.
Interfaces y pantallas
Lo que los médicos escribieron en grupo de Whatsapp y los audios que grabaron en ese contexto de conversación plural salió del ámbito cerrado de los profesionales y cobró estado público cuando La Opinión y Sin Galera los difundieron.
Primero fueron las apreciaciones sobre “desestabilizar” al Gobierno y al Director del Hospital Diego Noto, “desprestigiar” la ciudad para que otros médicos no vengan a la ciudad y “hacer un desastre” con el arma que poseen: su tarea al frente de un servicio tan sensible como el de Emergencias.
Luego, este medio reveló tres cuerpos de mensajes más: “Nos tenían que pagar sólo tres cuotas a nosotros y nos liquidaron seis, como a Cicop, jejeje”, como errónea celebración por una lógica administrativa que descontó por otra vía lo que había pagado de más pero ellos no pensaban devolver porque “una buena para nosotros, aunque sea”, decían; la tercera fue cuando se preguntaban “quién fue el pedazo de forro” que había ido a sacar la deshabitada carpa blanca que habían montado, días antes del acuerdo por los viáticos que solucionó el conflicto pero no tanto; la cuarta, el fin de semana pasado, cuando además del mensaje discriminatorio contra Herbas fueron publicados los que dieron cuenta de la modalidad utilizada para que Noto tenga que hacer guardias todos los sábados y domingos, aunque le toque a otros, que son los que faltan y escribieron “Me pa’ muchachos que saco licencia como” tal, o “si lo ves a tu compañero decile que me prepare otro certificado hasta el 25”.
Lo que sigue a continuación es la quinta parte de los mensajes. Como podrá apreciarse, el panorama es cada vez peor.
“Armemos un grupo, que alguien en su teléfono cambie el nombre con el que nos registra por el de un funcionario… Matémosnos a nosotros mismos y después saquemos fotos de pantalla, como hacen ellos, y las hacemos circular”, dice uno y explica: “Es la única forma de hacerlos quedar como el culo y que ellos digan que es mentira. Y ahí respondemos nosotros”.
Los médicos también participaron de una situación de encubrimiento a personal no profesional que habría tenido un altercado con un colega de ellos, sampedrino, a quienes parece que no tienen en gran estima.
En los mensajes hablan de una pelea entre el médico en cuestión y el no médico. Dicen que “los tuvieron que separar” y que todo hace prever que “un lío se va a armar”. Sobre todo porque el Director Diego Noto se había enterado y quería iniciar un sumario.
Alguien advierte que no pasará nada y que cuenta con respaldo sindical: “El Mono (sería Juan Cruz Acosta, a quien apodan así) está con eso. Igual, dicen que todos los que estaban ahí van a declarar que nunca le pegó”.
No querían que se supiera: “No hagas correr el chisme, a mí me contó el Mono, pero están tratando de no divulgarlo mucho, para que no pase a mayores ni a los medios”. En efecto, nada pasó ni a mayores ni a los medios, hasta ahora. Incluso hay un sumario en marcha en Asesoría Letrada, del que nunca se supo demasiado.
Luego hay otro mensaje que tiene como protagonista al mismo médico sampedrino. Un colega suyo de los que se desempeña en la Gurdia informa que lo denunció “por trato indecoroso y antiético, y por desprestigio profesional, por venir a gritarme adelante de un paciente” y comenta, entre risas: “La próxima vez lo saco afuera y lo recago a trompadas”.
Una voz en el teléfono
Este medio tuvo acceso a otro audio, cuya transcripción puede leerse a la luz de lo que sucede prácticamente todos los fines de semana en la Guardia del Hospital, donde los profesionales asignados pegan el faltazo a último momento, consiguen certificados médicos que avalan su presunto estado de salud -que el Gobierno no puede controlar por la distancia, ya que muchos son de Rosario- y que obliga el Estado local a desembolsar importantes sumas a profesionales que hacen reemplazos, lo que en algunos casos incluye riesgos ante el Tribunal de Cuentas porque hay que encontrar una modalidad rebuscada para justificar el pago.
Habla de alguien que “se reunió con Fabio (Giovanettoni)” para “mediar” entre el intedente y los médicos. Nombra a un sindicalista que les habría dicho que “iban a arreglar” pero que tenían que asegurar “que no faltara nadie” ese fin de semana “y que no pasara lo mismo que el pasado”.
La mujer hace referencia a su faltazo a la Guardia: “Le dije que iba a faltar igual, que era una decisión que ya la tenía tomada, que estaba bastante hinchada las pelotas, que iba a pedir una reducción de la carga horaria, que mucha gente quería hacer lo mismo que yo”.
Al parecer, el diálogo al que hace referencia en el audio es con el Director del Hospital Diego Noto, ya que a quien le cuenta sobre la conversación le dice: “Nadie le está clavando la guardia, está con un personal justo, están todos al borde, nadie tiene ganas de colaborar y la gente se enferma, pero que nadie le clava la guardia”.
Más adelante, habla de su caso: “Mañana lo que voy a hacer es llamar a Enzo (Scarponi, Jefe de Personal del Hospital), decirle que no me siento bien, que estoy con una metrorragia bastante importante, que estoy hipotensa, con muchos dolores, en cama, que no me puedo mover, que no voy a ir, que a la tarde tengo turno con el ginecólogo, que tengo un sangrado muy activo y que me voy a estudiar”.
Para luego agregar: “Después a la tarde o el sábado le mando por correo electrónico el certificado” y pedirle a su interlocutor: “Así que si podemos buscar el certificado mañana me hacés un favor enorme”.
Herbas: “No me van a amedrentar”
“Yo creo que a esta altura del partido, de parte de quien lo escribe no debe sorprendernos”, dijo el lunes José Herbas ante la consulta de Apa tras la publicación del fin de semana de La Opinión y advirtió: “Tendría que ponerse a pensar qué actitud va a tomar de ahora en más en sus funciones en el Hospital”. En ese sentido, Herbas disparó: “Les daría un consejo: que se pongan a trabajar, a él y a los otros médicos, porque son varios. Quieren poner como rehén a la salud pública”.
