Un mensaje anual para presentar funcionarios
Fabio Giovanettoni pronunciará su primer y único discurso del interregno en reemplazo de Pablo Guacone. Con poco para mostrar de los tres meses que lleva en el Gobierno, apuntará a los planes para los nueve meses que le quedan. Los cambios de gabinete que sonaban desde que asumió se precipitaron todos antes del mensaje anual. Macchia asumió en Desarrollo Social, Codern en Obras Públicas y Cuesta como Directora de Políticas Sociales. Sualdea fue expulsado tras una discusión por las horas extras y Borgo se sostiene a pesar de todo. Aguilar sería reemplazado la semana que viene.
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Semanas atrás, el intendente Fabio Giovanettoni reunió a sus pocos hombres de confianza para, después de los 100 días que todo Gobierno tiene para que la población le comprenda ciertos titubeos, pegar un volantazo y decidir los cambios en el gabinete que eran necesarios para comenzar a transitar un camino de diferenciación con la gestión de Pablo Guacone, por ahora apenas proyectivo.
El lunes, con un despacho concurrido y hasta un llamado de felicitaciones del exintendente Guacone, Nicolás Macchia juró como Secretario de Desarrollo Social, cargo del que ya se ocupaba desde hace alrededor de diez días. Con él desembarcó en la Dirección de Políticas Sociales la Trabajadora Social del Ministerio de Alicia Kirchner Florencia Cuesta.
El arquitecto Carlos Codern estaba presente, ya designado como Subsecretario de Obras Públicas, y confirmó a La Opinión que sus colegas Silvina Penino y Santiago Barceló, quienes fueron compañeros suyos durante la gestión de Julio Pángaro, irán con él al área cuya máxima autoridad, a no olvidarlo, es Roberto Borgo.
El otro cambio importante se dio en la Secretaría de Salud, con la expulsión de Javier Sualdea quien, como adelantó este semanario la semana pasada, tanto caminaba por la cornisa que su propio ímpetu lo hizo caer luego de una discusión en la que amagó con tirarse al precipicio y le soltaron la mano.
El todavía Director del Cultura José Luis Aguilar estuvo en el acto de asunción de Macchia con cara de pocos amigos, luego de que dijera públicamente que no podía hacer nada por la Casa Museo Fernando García Curten y el Teatro Siripo, mientras que su superior, aún sin jurar, ya había solucionado ambos temas ni más ni menos que con decisión política.
A eso hay que sumar que el lunes alrededor de las 11.00 de la mañana un hombre de baja estatura, poco pelo y lentes, en mangas de camisa rosa, pantalón de vestir negro, zapatos del mismo color y teléfono pegado en la oreja le dijo a un periodista de este medio en la esquina de 9 de Julio y Pellegrini, frente al campanario de la parroquia Socorro, que el cambio de funcionario en la Dirección de Cultura es un hecho y que tendrá lugar la semana que viene.
Otro hombre del Gobierno deslizó que la mano que saluda para decir adiós le pasará por el rostro a uno de los que más cerca estuvo de Guacone cuando tuvo el poder y que, a velocidad de moto tipo Ninja, más lejos se puso apenas lo perdió.
De cualquier manera, oposición y sindicatos hicieron el mismo comentario: “Sale uno, o se corre de lugar, y entran dos, tres, cuatro”.
Un discurso hacia adelante
Giovanettoni les pidió a sus funcionarios un resumen del año pasado y los proyectos para este, con el fin de articular el discurso que brindará esta mañana, desde las 10.00, en el Salón Dorado municipal, cuando abra el período de sesiones ordinarias del año electoral.
No fue 2014 el mejor año para la ciudad. Tan malo resultó que le costó el cargo al intendente. En la mesa chica del Gobierno bromeaban sobre qué decir al respecto: por un lado, hacer un largo silencio seguido de un suspiro y pasar a los proyectos; por otro, repasar punto por punto los errores que llevaron a la caída de Guacone, aunque el carraspeo de algunos funcionarios podría hacer mucho ruido.
El Triunvirato de Gobierno que conforman Giovanettoni, Baraybar y Macchia recibieron el resumen de lo actuado y los planes a futuro de áreas donde pareciera que la crisis que afectó al exintendente no los hubiese tocado. No faltó el responsable de una de las zonas más pobres de la ciudad que dijera que tenía “desocupación casi nula”.
Hay quienes, resignados, ponen todos los años lo mismo. Otros, envalentonados, sacan chapa de superados y de haber capeado la crisis en solitario. Así trabajaban los miembros del gobierno anterior, solos y para sí mismos, por eso algunos creen que la caída de Guacone no los afectó.
Hay áreas como la de Pablo Ojea que tienen mucho para mostrar respecto de lo que comenzó a hacer el año pasado y que, a los ponchazos y con poco apoyo o acompañamiento, dejó sembrado para pensar el futuro. El Director de Producción y Turismo tiene muchos proyectos en carpeta, pero sabe que la mayoría dependen no sólo de decisiones políticas y presupuestarias sino además de la firme convicción del Ejecutivo de regularizar una maraña legislativa que dependerá de la iniciativa del intendente pero también de la capacidad de los tres ediles con que cuentan en el Concejo Deliberante: Butti, Noseda y el flamante Preiti.
Giovanettoni tuvo en Baraybar y en Macchia los ordenadores del discurso. No sólo porque son las personas en las que más confía sino además porque ocupan las secretarías con mayor exposición y riesgo. Cuando hable en el Concejo Deliberante, el intendente se basará fundamentalmente en lo que ellos prepararon para sus áreas, con el plan de intentar mostrarle a la ciudadanía que hay decisión para implementar las “medidas drásticas” de las que mucho se habla pero, todavía, poco se hace.
Sualdea, el expulsado
El sábado por la mañana el intendente Giovanettoni y el Secretario de Salud mantuvieron un duro intercambio de pareceres cuando el Jefe Comunal le reprochó al médico no haber bajado las horas extras del área. “Si toda la culpa es mía, busquen otro Secretario”, habría dicho Sualdea antes de irse. Media hora después de la reunión le dijo a La Opinión que sólo había “recordado” al gabinete que su renuncia “siempre está a disposición”. El lunes, en el despacho de la máxima autoridad política de la ciudad, el exconcejal quedaba afuera del Gobierno.
Sualdea no sólo no bajó las horas extras. Tampoco cumplió con todas las promesas que hizo en más de quince meses de gestión, a la que llegó al grito de “terminar con el puticlub”. Nunca pudo contener a sus colegas, que le pararon todo el año; no cumplió con el decreto de racionalización que imponía el fin de las guardias pasivas; no cesó con la sobrefacturación en recibos de sueldos de médicos de planta para pagarles a otros profesionales que están en negro; entre otros tantos puntos.
La última semana, ya sabiéndose al borde del fin, intentó profundizar: sumarió y suspendió al ginecólogo que atendió a la adolescente abusada en un cumpleaños de 15 por llegar cuatro horas más tarde; inició sumarios contra pediatras que no cumplieron con sus guardias; y provocó la salida de la Jefatura de Pediatría de Teresa Tomasiello al cortar con algunas irregularidades relacionadas con el pago a médicos que no existen en el sistema. No le alcanzó. Su suerte estaba echada. “Demasiado duró”, dijeron algunos de sus excompañeros.
Codern priorizará servicios públicos
El arquitecto ya está al frente de la Subsecretaría de Obras Públicas, que depende del Secretario Roberto Borgo. Comenzó con reuniones de trabajo para “intercambiar” con el personal “en busca de los mejores resultados”.
“Tenemos un diagnóstico”, dijo Codern a La Opinión y reconoció que “la situación del municipio no nos permite hoy un gran despliegue”.
“Estamos convencidos y sabemos que lo urgente es empezar a resolver cuestiones básicas, que los servicios públicos funcionen”, señaló.
En ese sentido, indicó que “la prioridad, en función de los recursos disponibles y la urgencia de los vecinos, es hacer más eficientes los recursos que tengamos y a partir de ahí lograr mejor funcionamiento”.
Aun así, sostuvo que no dejará de lado la proyección de obra pública. “Seguramente va a ser a través de planes financiados por los gobiernos nacional y provincial”, agregó.
A la calle con Florencia
La Trabajadora Social Florencia Cuesta dejó su cargo en el Centro de Referencia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para asumir como Directora de Políticas Sociales. Sin vueltas, le dijo a La Opinión que “la lógica será estar más en territorio, salir del área de oficinas, estar presentes con todas las áreas en los barrios y la localidades, con talleres de promoción, capacitaciones y trabajando desde los clubes e instituciones con las que ya estamos trabajando. Salir a la calle a fortalecer lo que se veía que faltaba”.
Destacó la tarea de su exjefa Erica Carlsson y aseguró que trabajará en articulación constante con el Ministerio de Alicia Kirchner.
La profesional formada en la Universidad Nacional de La Plata y exmiembro del área de Servicios Sociales del Hospital aseguró que conoce “a muchos de los compañeros que están en la Municipalidad” y que ellos también conocen su forma de trabajo. “Saben que pueden contar con todo mi apoyo para trabajar. Lo que más me gusta es el trabajo y la idea es no dejar ningún área abandonada”, aseguró.
