Un centenar de personas en el pesebre viviente
Más de cien personas se acercaron el sábado al anfiteatro para disfrutar del pesebre que se desarrolló en este escenario natural. A pesar del tiempo amenazante, la gente se congregó en el Vía Crucis para observar la representación de la vida del niño Jesús, que realizaron las Escuelas San Francisco de Asís y el Instituto Socorro, con la colaboración del Padre Mariano.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225792632500.jpg)
Como en otros años, también esta Navidad tuvo su pesebre viviente que con gran anticipación se realizó el pasado sábado en el anfiteatro del Vía Crucis. El espectáculo musical fue creado en esta oportunidad por alumnos y docentes del Instituto Socorro junto con la escuela San Francisco de Asís, y la colaboración del Padre Mariano Díaz.
Alrededor de 200 personas se sentaron en las escalinatas del anfiteatro para disfrutar de la trama de este musical que representó la vida de Jesús y de María, y que llevó como título “Brillo de Luz”.
La historia comenzó en el momento de la Inmaculada Concepción, pero se repasó la vida de María desde su niñez hasta su primer encuentro con José. Con canciones enmarcando el relato, un excelente juego de luces y una escenografía adecuada, el musical se desarrolló hasta llegar al nacimiento de Jesús en su pesebre. Ese fue el final esperado del espectáculo, que duró aproximadamente una hora. En cada pausa, y antes de pasar de una escena a otra, el padre Mariano enmarcó cada parte de la historia con pasajes de la Biblia y de los hechos que después se representaban. Los artistas vistieron ropas típicas del antiguo Israel. Al terminar el musical, la gente se puso de pie para aplaudir este pesebre viviente que para algunos integrantes del público fue “una de las mejores representaciones que se hicieron hasta el momento”. “Brillo de Luz” contó, además del trabajo impecable del Padre Mariano, con la colaboración de Amilcar Minutti y María Blas.
