Tras un debate encendido, se aprobó la compra de un terreno para el Náutico
Con casi 200 presentes en la noche del viernes, hubo cuestionamientos acerca de la elección de la quinta que se puso a consideración de los socios para aprobar su adquisición. La gran mayoría apostó a la compra de un nuevo predio para extender las comodidades de la institución, pero consideraron que debían analizar una mayor variedad de ofertas. Las especulaciones políticas e inmobiliarias.
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El viernes por la noche, en el remozado subsuelo del Club Náutico, casi 200 socios participaron de la Asamblea, que determinó la adquisición de un nuevo predio para la institución. La votación del “sí” fue más que polémica, ya que como explicaba claramente el orden del día, la opción elegida no era vinculante con ningún terreno en particular, sino con la posibilidad de adquirir un lote para generar mayor espacio para la entidad.
En la reunión pasó de todo, hubo palabras sinceras, de apoyo, de rechazo, críticas y especulaciones políticas e inmobiliarias, en un escenario que cambió de rumbo en el medio de la sesión.
El polémico final
Pasadas las 23.15 del viernes, la mayoría de los socios levantaron sus manos en clara señal de aceptación para la compra de un nuevo terreno. Las polémicas se habían dado con anterioridad. Varios reconocidos socios, exdirigentes algunos de ellos y entre los cuales había agentes inmobiliarios, habían puesto en duda la viabilidad de la operación, por el precio del lugar, la cercanía, las posibilidades de desarrollo y principalmente, no poder exhibir otras alternativas en otros sectores de la ciudad.
Las diferencias en un club demasiado politizado quedaron expuestas y para algunos fue una “mini victoria” haber podido “embarrar” la cancha para que la conducción de Marcos Arana no pudiera cumplir de lleno con la iniciativa.
Entre los polémicos se encontraba el agente inmobiliario Gonzalo Plana, quien luego de la convocatoria de la Asamblea, envió a la Comisión Directiva un lote para su análisis y que fue desestimado, ya que la convocatoria era por el lote de Villa Jardín.
Los dos “recovecos” legales de la Asamblea
Para aquellos que no estaban dispuestos a aceptarla compra de la exquinta de Barceló, hubo una oportunidad en un recurso que detectaron como “un error en el orden del día” que expresaba claramente que “la Asamblea decidirá la compra o no de un terrero” hecho que habilitaba una votación de forma positiva sin ser vinculante específicamente al predio seleccionado entre el Camino a la Buena Moza y la calle del Aeroclub.
La asistente de Personería Jurídica que vino especialmente de La Plata dio el visto bueno para que la decisión se concrete en esos términos.
Con el “sí” abrumador se abre un nuevo período para la Comisión Directiva de la centenaria institución de la ribera sampedrina, quienes, tras revisar el estatuto, podrán adquirir un predio sin tener que convocar a una nueva Asamblea como la del pasado viernes.
Marcos Arana podrá elegir el terreno y el acuerdo que crea conveniente y no deberá pasar por la aprobación de los asociados, aunque, está claro, en un club con tanto debate e intereses encontrados esto le traería aparejadas muchas críticas, por lo cual, van a convocar a todos bajo determinadas condiciones para que se presenten oferentes que quieran vender su propiedad al Club que analizará la mejor opción para el desarrollo social y deportivo.
Lo que dejó la Asamblea
Los integrantes de la Comisión Directiva, Marcos Arana, Hugo Binimelis, Darío López, Luis Marzoratti y Jorge Birador, el Gerente Ignacio Alcorta, el asesor letrado José Aldazábal, el contador Jorge Génova, la escribana Cecilia Dubini y la Asesora de Personería Jurídica de La Plata encabezaron la Asamblea. En el comienzo, expusieron la situación económica actual de la institución, la necesidad de contar con un nuevo predio y la presentación oficial de la quinta que se quiere adquirir, en donde explicaron las mejoras que se le realizarán.
Las preguntas de los socios apuntaban a dos temas puntuales: cómo se pensaba pagar el predio y qué utilización se le iba a dar. La forma de pago se explicó de forma muy clara y puntualizando las cuotas y plazos que tenían para abonar (ver Recuadro). Las mejoras dependerían del paso del tiempo, en un principio, acondicionarlo para su uso intenso, dotarlo de baños y comodidades adecuadas y trasladar el área de hockey a la nueva cancha de césped sintético que se adquirió. Con el transcurrir de los años instalar una pileta recreativa y más opciones que se deliberarán en un futuro.
El lugar y la operación que, por ahora, “no fue”
La exquinta de Barceló, es un predio de cinco hectáreas con amplios espacios verdes y frondosas arboledas, cuenta además con una casa en muy buen estado de 180 metros cuadrados, dos baños, varias habitaciones, un galpón de usos múltiples, casa de huéspedes y un tanque australiano de medianas dimensiones y perfecto estado de conservación. Se puede arribar mediante la ruta 191 o por el camino que va por Villa Jardín.
El precontrato firmado por el Club Náutico con los actuales propietarios del lugar contaba con los siguientes requisitos:
– El terreno está dividido en cuatro parcelas, cada una de ellas con autonomía. Se adquirían las cuatro, que conforman las cinco hectáreas.
– La operación se haría con dueño directo, sin inmobiliarias ni intermediarios.
– En el momento de la compra, se firmaría el boleto con una hipoteca por saldo de precio cuya vigencia operará hasta saldar la totalidad del terreno.
– El precio del lugar estará fijado en una determinada cantidad de cuotas sociales, tratando de evitar la posibilidad de inflación o deflación y cotizado en pesos.
– Durante los 10 primeros años, se pagarán mensualmente cuotas. Las mismas, serán de 78 cuotas sociales de socio activo, que, al precio de la fecha, son $ 384 pesos, equivalente a un total de $ 29.952 pesos mensuales. Los diez años acumulan un total de $ 3.594.240.
– Al finalizar los 120 meses, se pagará el resto del saldo. El mismo estará tasado en 10.195 cuotas sociales, lo que equivale a $ 3.914.880, para hacer un total entre las cuotas y el resto de la hipoteca, de $ 7.509.120.
– Si tomamos en cuenta el precio final de la propiedad y dolarizamos a la cotización oficial que nos brinda el Banco Central de la República Argentina para el viernes 1 de julio, el día de la Asamblea, es de $ 15,36, nos da un total de 488.875 dólares pagaderos en diez años.
