Tras ser liberada, habló la pareja de Freixedes, acusada por el robo
Marina Roldán recuperó su libertad luego de que el abogado cambiara su declaración inicial, en la que había señalado a la joven como “entregadora”. La policía recuperó el auto en el que los delincuentes escaparon con 50 mil pesos que se llevaron de su estudio. “No es la primera vez que me acusa”, dijo la mujer.
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Dos semanas después del robo en la casa y el estudio jurídico del exjuez de Faltas Hugo Freixedes, la única imputada por el hecho fue liberada, luego de que el propio abogado modificara las declaraciones en las que la involucraba. Se trata de Marina Roldán, su pareja desde hace cinco años.
La joven de 28 años estaba en la casa junto a su hija de 6 el día en que dos delincuentes encapuchados ingresaron, maniataron a la pareja, se llevaron 6 mil pesos en efectivo y se fueron junto a ella hacia el estudio del abogado, de donde sustrajeron 50 mil pesos más, para luego fugarse en el Alfa Romeo modelo 156 gris propiedad de Freixedes.
Roldán fue liberada y habló con La Opinión sobre el caso. “Hugo dice que me acusó a mí porque estaba enojado porque yo no lo pude defender”, dijo la mujer y aseguró que “no tenía sentido lo que decía, él hacía viajes y yo me he quedado cuidando la casa una semana, sola”.
La mujer señaló que vivía con Freixedes, aunque tenían una relación por momentos conflictiva. “Ya hubo un caso anterior, con un robo menor, que me había acusado a mí también”, contó Marina Roldán y agregó: “El es desconfiado con todo el mundo, es muy nervioso, eso es lo que pasa”.
Contó que los delincuentes estaban por irse cuando el propio Freixedes les dijo que tenía dinero en el estudio jurídico de calle Sarmiento. Tras recuperar su libertad, Roldán habló con el abogado. Al respecto, señaló: “Me abrazó, me dijo que lo sentía, que me había ensuciado. La verdad es que yo lo conozco, ya sé cómo es, le dije que no me interesa lo que diga la gente sino que me dolió más lo que hizo”.
La policía encontró el miércoles el automóvil robado, abandonado en un camino vecinal, en proximidades a la fábrica Celulosa San Pedro, ubicada en calle Frers. Tenía un airbag activado y permanecía desaparecido desde el día del hecho, cuando los asaltantes escaparon en el vehículo.
