Tras la muerte de “Chizito”, la familia asegura que el ataque fue “una venganza”
Un centenar de familiares y amigos de Gastón “Chizito” Cabrera despidieron los restos del joven de 28 años, apuñalado el 16 de febrero durante un partido de fútbol. Su deceso ocurrió el jueves pasado. Familiares aseguraron a La Opinión que el ataque “fue porque Gastón habló”, en referencia a la nota que mantuvo con este medio mientras estaba detenido, vinculado al robo en la Joyería Taibo, que derivó en la muerte del policía Gabriel Reyna. Las causas contra Cabrera y los eslabones que no podrán unirse tras su muerte.
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Como un baldazo de agua fría cayó sobre la Justicia, la policía y la sociedad en general, la muerte de Gastón “Chizito” Cabrera el jueves pasado, joven con frondosos antecedentes judiciales, cuyo final derivó en todo tipo de manifestaciones y opiniones fundadas en el pasado delictivo de la víctima, que seguramente no repararon en el hecho de que una niña de apenas siete años, que despidió entre llantos desconsolados a su padre, sin entender por qué, ya no podrá volver a verlo.
Su agresor, Pedro Lineros, quien aún no declaró, continúa detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 3 de San Nicolás, ahora acusado de homicidio. El hombre de 43 años fue quien apuñaló a Cabrera el 16 de febrero pasado, durante la noche, en medio de un partido de fútbol en un torneo interbarrial.
Una caravana de motocicletas acompañó al cuerpo de Cabrera hasta el cementerio local el jueves alrededor de las 17.00, luego de que tres de sus hermanos llegaran desde la UP Nº 3 donde están detenidos y cumpliendo condena.
“Esto fue porque Gastón habló”
La familia sostiene que la agresión de Lineros no derivó sólo de una pelea entre ambos, sino que “fue una venganza” por la entrevista que Cabrera mantuvo al aire de La Radio 92.3, en el marco del programa Sin Galera, en diciembre pasado cuando fuera detenido por presunta participación en el robo a la Joyería Taibo, causa de la que fue desvinculado. Como si alguien hubiera inducido a Lineros a provocar la herida letal que terminó con la vida de Cabrera tras 18 días de agonía en el hospital.
Durante la comunicación que mantuvo desde su celda con la periodista Lilí Berardi, en el marco del programa Sin Galera, Cabrera aseguró haber “pagado” por sus “errores” y se preguntó: “¿Quién las trae a las armas a San Pedro, quién entra la droga a San Pedro?. La corrupción más grande está ahí adentro, supuestamente son todos de afuera los delincuentes; por la manera en que se cometen los hechos, es mentira”.
Además, Chizito manifestó estar “preocupado” por la imposibilidad de “conseguir trabajo” después de la exposición y la condena social que significó la vinculación al asesinato de Gabriel Reyna y reclamó: “Que los funcionarios públicos hagan esto, por qué no investigan a los que tienen que investigar, los que tienen que estár presos están todos en la calle Mitre, son los que te ponen armas, drogas, toda esa camada. En la cárcel está lleno de pibes inocentes”.
Estas declaraciones, asegura su familia, fueron las que marcaron el destino de occiso.
El propio “Chizito” fue quien denunció el accionar de los policías que lo detuvieron cuando la justicia lo vinculó al robo en la Joyería Taibo. La causa, donde Gastón denunció agresiones de todo tipo está en manos del fiscal Marcelo Manso, y sigue en pie.
“Las causas que se archivan son en las que está como imputado”, explicó Manso a La Opinión. Las dos fiscalías locales anularon los expedientes de Cabrera, entre ellas los robos a las familias Jaime y Freixedes, el enfrentamiento en las 49 viviendas donde un ciudadano de nacionalidad paraguaya fue baleado, y el robo a la Joyería Taibo. También de la Ufi Nº 8 de Baradero, Hernán Granda solicitó copia del certificado de defunción, para cerrar causas en contra el acusado, abiertas en ese distrito.
Cabrera dialogó con este semanario por última vez el 8 de febrero, cuando regresó a su casa, luego de estar detenido en San Nicolás. Prometió “contar todo”, cuando pudiera lograr la “protección” necesaria para su familia. “Nadie sabe cómo son las cosas en San Pedro, ni mi familia porque no quiero que queden involucrados en nada, pero cuando yo pueda protegerlos bien, voy a hablar y van a caer muchos señoritos”, aseguró “Chizito” siete días antes de ser apuñalado en la cancha de El Porvenir.
