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martes, junio 15, 2021
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Tras la aprobación, sigue la polémica por los reintegros

La semana pasada, el oficialismo aprobó las cuentas del ejercicio 2017. La oposición, que se retiró del recinto, denunció que no tuvo tiempo para estudiar las facturas de reintegros y que hará una presentación en el Tribunal de Cuentas. “Seguramente hay ciertas desprolijidades administrativas que hay que corregir”, reconoció Silvio Corti.

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El intendente Cecilio Salazar tiene las cuentas aprobadas en el Concejo Deliberante, donde el bloque de 12 concejales que le responden hizo valer su mayoría absoluta para rechazar el pedido de la oposición de demorar una semana más la sesión.

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El bloque Frente para la Victoria-Unidad Ciudadana, que se retiró del recinto en medio del debate, anunció que irá al Tribunal de Cuentas para exigir un análisis pormenorizado de uno de los puntos que considera más significativos del deficitario ejercicio 2017: los más de 2.7000.000 pesos en reintegros que cobraron los funcionarios del gobierno.

Las reuniones de gabinete se hacían con refrigerio de una reconocida panificadora local, con gastos que rondaban los 1.500 pesos por encuentro. Si había que almorzar, el tema se ponía más complicado. Un restaurante presentó varias facturas de “servicio de viandas” por $16.000 cada una.

Como adelantó en exclusiva La Opinión, “el Príncipe de los Reintegros”, Jonathan Galván,  era afecto al sushi. Hay una gran cantidad de tickets suyos que son del reconocido restaurante de comida japonesa Fujisan, ubicado en el barrio chino porteño. Cada almuerzo costaba alrededor de 600 por persona.

En otras tantas oportunidades pasaba por el Mc Donald’s de Campana, para llegar a casa satisfecho. Nunca comía el combo tal como viene: todas las facturas tiene extras. Huevo, bacon, papas, queso. Agrandar el combo de esa manera encarecía un 20 por ciento el costo final. Si había que almorzar en alguna reunión con los empleados municipales, el bar Plaza, de la familia de su pareja, era una buena opción. Por eso hay facturas de $ 2.500 por comida, por ejemplo.

Galván no es el único, claro. A Ariel Álvarez, por ejemplo, le gustaba almorzar con cerveza y a Alfredo Camilletti con vino tinto. A costa de la Municipalidad, claro. El exdirector de Producción, Germán Font, por ejemplo, se trajo de recuerdo un queso de una exposición y pasó la factura para cobrar el reintegro.

En Expoagro, Camilletti pidió reintegro por 8.000 pesos por una “atención institucional” al subsecretario de Bioindustria Mariano Lechaydor y sus cuatro asesores, a quienes les pagó tres noches de hotel para que pudieran participar del evento. Raro, teniendo en cuenta que los funcionarios nacionales cobran viáticos por ese tipo de intervenciones oficiales.

“Para el acto de Mosca se pagaron 3 sonidos, 10 mil pesos de ambientación del salón, hubo un catering altísimo. Hay tres tanques de nafta para un mismo vehículo el mismo día. El exdirector de producción, Germán Font, fue a una exposición anual de viveristas en Escobar y además de pasar todos los gastos se trajo un queso de regalo y pasó la factura”, enumeró en Sin Galera el presidente del bloque opositor, Rodolfo “Titín” Trelles.

“Está la famosa comida china, con tres tickets de un minuto de de diferencia, de Galván. Compraron 120, 130 frazadas por el hospital por la vía del reintegro. La directora de Cultura, la de Turismo, bueno, me parece bien. Pero que el secretario de Economía cobre reintegros por 300 mil pesos si se pasa todo el día sentado en el escritorio”, se quejó. “Seguramente hay ciertas desprolijidades administrativas que hay que corregir, sin duda”, reconoció
sobre el tema el secretario de Gobierno, Silvio Corti. “Al no haber procedimientos ni protocolos para saber qué se puede o no comprar por esa vía de reintegro, quedamos sujetos al buen criterio de determinado funcionario”, agregó.

El funcionario admitió que el tema “genera cierta disconformidad y ciertas dudas en la gente”, aunque sostuvo que “las cosas centrales pasan por otro  lado”. “Tener que explicar ciertas cosas que probablemente no estén bien y hay que corregir, uno lo siente, no injusto, porque no debe rehuir ninguna explicación, pero sí que nos enredamos en cosas que nos alejan de lo importante”, aseguró y afirmó: “Habrá cuestiones discutibles, pero hay que decir que no nay nada ilegal”.
 

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