Tras el incendio, Grobocopatel ratificó inversiones y su intención de operar en San Pedro
El sábado por la madrugada, un incendio destruyó la cinta transportadora del elevador de Terminal Puerto San Pedro y la dejó inutilizada. La empresa que tiene a su cargo la operatoria portuaria ratificó que hará las reparaciones necesarias para continuar su proyecto. Aunque están en riesgo las cargas de aquí a fin de año, hay gestiones en marcha para evitar que los buques vayan a otros puertos.
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El sábado pasado, alrededor de las 4.30, un foco ígneo se desató en los silos elevadores de cereales del predio de Terminal Puerto San Pedro, donde opera la empresa Grobocopatel Hermanos desde abril de este año, y dejó inutilizada la cinta transportadora de cereales.
El fuego comenzó a raíz de un desperfecto en un tablero eléctrico y provocó daños en la cinta, la balanza de precisión y hasta en la estructura de hierro y chapa. Las tareas de reacondicionamiento llevarán tiempo y ya está en riesgo al menos una carga de soja no transgénica que tiene como destino Estados Unidos.
Mauro Arregui, bombero a cargo de la intervención, de la que participaron dos unidades de Bomberos de San Pedro, contó que trabajaron con una elevación de 10 a 15 metros, y lucharon contra el foco durante tres horas y media, con viento norte como complicación para evitar que el fuego se propagara hacia otras estructuras. El bombero aseguró que los daños “fueron de magnitud”.
Grobocopatel Hermanos, empresa que alquiló Terminal Puerto San Pedro para operar en la zona portuaria local, deberá hacer una inversión importante para reparar los daños.
Para ello, según indicaron actores de la actividad, evaluarían demorar las inversiones previstas en la zona de silos, donde tienen planificada una importante amplación.
El designado presidente del Consorcio de Gestión del Puerto, Eliseo Almada –cuyo decreto todavía no fue firmado por demoras burocráticas pero ya estaría de hecho al mando–, aseguró a La Opinión que mantuvo conversaciones con Daniel Grobocopatel y que el empresario le garantizó la continuidad de la operatoria y de las inversiones previstas en la ciudad.
El problema urgente es el buque que está en rada a la espera de ingresar al muelle para cargar alrededor de 32.000 toneladas de soja no transgénica que están en los silos de la antigua Junta Nacional de Granos. El mal clima favorece al puerto, que no puede autorizar el ingreso por las condiciones meterorológicas. Pero si el tiempo mejora, el armador debe tener la confirmación acerca de si están garantizadas las posibilidades de operar.
Para Grobocopatel no será un problema reponer la cinta. Más allá de la inversión no prevista, le permitirá instalar una que lleve a más de 1000 toneladas por hora la capacidad de carga. El problema está en la balanza, que debe ser importada del exterior, homologada por el INTI y autorizada por AFIP. Aunque, aseguran, habría una alternativa por la que en estas horas se desarrollaban reuniones en la Dirección Nacional de Aduanas. Eso sí: tienen que certificar que el cereal que se cargue no sufra ningún tipo de alteración externa, ya que en Estados Unidos son muy rigurosos en ese sentido.
Además de esta carga que está en serio peligro de tener que trasladarse a otro puerto, la empresa tiene previsto el arribo de otro buque a fin de mes y un tercero en diciembre. Cada uno significa alrededor de 300 puestos de trabajo y eso genera preocupación en todos los actores del puerto y de la política local.
Grobocopatel, cuya familia tiene serias intenciones de radicarse en la ciudad, está dispuesto a hacer frente a la situación, la segunda que pone en riesgo la operatoria que planificó para este año en San Pedro. Siempre que se habla de dinero en la actividad portuaria, las cifras se miden en millones de dólares.
