Tras el golpe a la “ruta de la droga”, investigan ramificaciones de los “kiosquitos” desbaratados
La semana pasada, un megaoperativo desarrollado en diez domicilios derivó en el secuestro de una gran cantidad de cocaína y marihuana, y la aprehensión de seis personas, de las cuales tres fueron liberadas por el Juzgado de Garantías. Fue uno de los procedimientos más importantes de los últimos años y, según la Fiscalía, permitirá desbaratar una banda dedicada a la venta de estupefacientes. Mientras prepara la apelación, el Fiscal Manso analiza las pruebas recolectadas. La venta a sectores “acomodados” de la sociedad sampedrina.
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Mientras Fiscalía analiza los pasos a seguir luego de las determinaciones adoptadas por el Juzgado de Garantías interviniente en el caso del megaoperativo desarrollado la semana pasada contra la venta de drogas, comienza una etapa de profundización de la investigación, que busca desbaratar todas las conexiones existentes en el caso, que tiene a seis imputados en el marco de una causa por comercialización de estupefacientes que empezaba en el centro y tenía importantes ramificaciones.
El megaoperativo, pocas veces visto en la ciudad, contó con alrededor de 70 policías afectados, que arribaron desde diversas dependencias de la zona y del conurbano. Ese día, con datos precisos derivados de una larga investigación que incluyó seguimientos diarios y escuchas telefónicas, en diez allanamientos hubo seis personas aprehendidas, de las cuales, al cierre de esta edición, tres habían sido liberadas.
Durante el procedimiento, un hombre señalado como el principal sospechoso de ser “el articulador” de la distribución de drogas se dio a la fuga y otro, un policía exonerado por abuso sexual contra la esposa de un compañero y en complicidad con él, tuvo la “suerte” de mudarse unas horas antes de que el operativo irrumpiera en un departamento que ocupó hasta ese día en Salta al 800, donde luego de romper algunas puertas por error, los efectivos ingresaron para no hallar más que la desolación de una casa vacía.
Todo listo para la venta
En total fueron secuestrados 1,184 kilos de cocaína y 390 gramos de marihuana, elementos de precisión utilizados para la fragmentación de la droga con destino a la comercialización y diversos componentes que usualmente son utilizados para su “estiramiento”. También, en uno de los domicilios, fueron incautados una pistola 9 mm y 50 proyectiles de ese calibre.
Fueron 10 los objetivos señalados por los investigadores: Martín Fierro 780; Cucit al 1600; Independencia al 1110; Monoblock 12 del Barrio Fonavi; San Martín 1645; Salta 825; Rivadavia al 1100; Pellegrini 670; Obligado 383; y Cucit al 1800.
En unos hubo resultados negativos y en otros positivos. En los segundos, los elementos secuestrados y las situaciones desatadas a raíz de la resistencia de algunos de los involucrados dan cuentas de que los datos eran certeros.
En la vivienda de la calle Martín Fierro fue aprehendido Jorge “Chirola” Benítez, de 27 años, un joven con frondosos antecedentes, entre ellos el de haber participado en un resonante homicidio.
En la casa de Rivadavia al 1100 fue detenido un hombre de 30 años identificado como Omar Correa, también con antecedentes, y a una mujer de 25, quien se encuentra embarazada del imputado y que recuperó su libertad tras declarar durante la jornada de Nochebuena.
En Pellegrini 670 fue apresado Mauricio Correa, de 29 años, hermano Omar, quien se encontraba en compañía de una joven de 29 años que hasta hace poco tiempo cumplía una importante función en una reconocida empresa de la ciudad, también liberada. Aquí corren además imputaciones tenencia ilegal de arma de guerra.
Manso apela las liberaciones
El Fiscal que instruye la causa, el titular de la UFI 5 Marcelo Manso, no quedó para nada conforme con las medidas adoptadas por el Juzgado de Garantías que interviene, ya que entiende que hay sobradas pruebas para que tanto las dos mujeres de 25 y 29 años como el hombre de 31 años que fueron liberados continúen detenidos como imputados en la causa.
A pesar de que ambas mujeres aparecían en las escuchas y videos, eran las titulares de los domicilios señalados durante el proceso investigativos y se encontraron pruebas contundentes, el Juez las acusó por “Tenencia Simple” de estupefacientes y las liberó a las pocas horas de haber sido capturadas; lo mismo para el hombre, a quien le secuestraron 16 envoltorios de marihuana y 15 de cocaína más dinero en efectivo, pero aun así el lunes recuperó la libertad.
El Fiscal Manso apelará la medida y buscará revertirla, ya que entiende que tanto los tres detenidos como los otros tres ahora liberados tienen sobrados motivos para permanecer en prisión mientras se desarrolla la instrucción de la causa, que podría tener ramificaciones importantes.
La ruta de la droga
La investigación comenzó hace unos seis meses producto del seguimiento de una de las personas involucradas, la que no pudo ser capturada el día del allanamiento, el mismo que resistió a los tiros desde el interior de su casa en la calle Cucit cuando advirtió que llegaba la comisión policial y logró escapar.
Al cierre de esta edición se ultimaban detalles para solicitar al Juzgado interviniente el pedido de captura que permita una búsqueda intensiva para dar con el delincuente, quien tiene un protagonismo seminal en la búsqueda por desbaratar lo que para los investigadores era una verdadera banda de comercialización y distribución de drogas.
Los primeros datos recabados sobre la actividad de este sospechoso permitieron sumar escuchas telefónicas, videos, seguimiento de actividades y denuncias varias para llegar a la conclusión de que se trataba de una organización aceitada para la comisión del delito que se les imputa.
La investigación previa al megaoperativo estableció que uno de los mecanismos utilizados para ingresar la droga a la ciudad era el traslado a través de los vehículos que conducía uno de los acusados que permanece detenido, quien se desempeñaba como chofer de una empresa local hasta el pasado 31 de octubre.
Este tipo de investigaciones tiene sus complejidades. Las dificultades, muchas veces, son hasta internas al propio desarrollo de la tarea: este operativo estaba organizado desde hacía tiempo, pero alguien que suponían era de suma confianza habría filtrado información que frustró la acción en esa oportunidad.
El horario establecido para efectuar los allanamientos se convino en base a los movimientos operativos que efectuaban los presuntos vendedores. Ello permitió hallar en la mayoría de los domicilios envoltorios con drogas listos para su distribución.
En uno de los lugares visitados, que no sería el de mayor actividad, fueron los propios vecinos quienes indicaron que el movimiento de gente crecía ostensiblemente hacia la medianoche.
Los antecedentes de los detenidos
De los tres detenidos, al menos dos fueron partícipes de resonantes hechos acontecidos tiempo atrás en nuestra ciudad y la zona. Uno es el caso de Jorge “Chirola” Benítez, quien además de haber cumplido condena por una secuencia de robos cometidos en San Pedro y Baradero en menos de dos días, estuvo vinculado a un homicidio ocurrido en junio de 2011.
Benítez, de 27 años, quien por esas cosas que tiene la Justicia permanecía en libertad, estuvo procesado por el asesinato de Gustavo Fernández, un hombre de 48 años que había venido desde Puerto Madryn a visitar a su familia y fue acribillado en una casa de Bottaro y Nieto de Torre, cuando intentaron robarle y le dispararon a través de un ventiluz de la puerta de calle.
El otro imputado en la venta de drogas que participó de un hecho resonante es Omar Correa. En mayo de 2008, cuando se desempeñaba como chofer de una reconocida empresa sampedrina dedicada a la venta de fiambres y lácteos, simuló un robo y denunció que había sido abordado por dos personas al salir de un supermercado de la localidad de San Antonio de Areco, quienes, dijo, le robaron todo el dinero que llevaba.
Horas después se pudo comprobar que se había tratado de un auto robo, ya que los datos que él mismo había aportado no coincidían con las características del rodado y la caja de seguridad.
Otras preocupaciones
El crecimiento del consumo de drogas en la ciudad no es novedad, que conlleva un aumento de los puntos de venta, tampoco. La ubicación estratégica en el centro de al menos dos de los “kiosquitos” desbaratados generó preocupación entre algunos “clientes” asiduos, que estarían filmados en los videos de la investigación en momentos en que pasaban a buscar “la dosis”.
1. En Obligado al 300 secuestraron un teléfono celular y una cámara fotográfica. No hubo aprehendidos ni hallaron drogas.
2. En San Martín 1645, donde vive y trabaja una hermana de dos detenidos, tampoco encontraron nada, pero la policía local informó por error que había sido el objetivo con mayor cantidad de droga incautada.
3. En Salta al 800 rompieron más de una puerta para finalmente ingresar al departamento que correspondía, donde no había nada ni nadie.
4. En un barrio, la policía irrumpió, apuntó a los moradores y arrojaron al piso al jefe de familia. Luego se dieron cuenta que se habían equivocado de domicilio.
5. En uno de los objetivos, donde no hallaron nada, buscaban cosas precisas, que provienen de otras investigaciones y que involucrarían a vehículos oficiales del Estado en el presunto traslado de drogas, de lo que hasta habría videos tomados en la zona del barrio La Tosquera.
