Trágicas muertes en Colegiales
Dos trabajadores rurales murieron tras inhalar monóxido de carbono. Dejaron una hornalla encendida en la casilla en la que dormían. Eran oriundos de Pueblo Doyle.
Javier Wenker de 28 años y Roberto Padrón de 24, fallecieron en la madrugada de este lunes por inhalar monóxido de carbono mientras dormían.
Los dos jóvenes, eran trabajadores rurales oriundos de Pueblo Doyle y se encontraban trabajando en un campo de Colegiales. En este lugar, ubicado justo frente a la escuela rural del mencionado paraje, cumplían tareas como empleados de la firma Unamuno que posee máquinas cosechadoras. Allí estaba instalada además, una casilla en la que los trabajadores pernoctaban desde hacía algunos días.
El lunes a la mañana, sus cuerpos fueron hallados sin vida en el interior de la mencionada casilla.
La policía informó que el deceso se produjo porque el aire se envició al quedar una hornalla de la pequeña cocina encendida. Cuando se descubrió el trágico suceso, el fallecimiento databa de cuatro a cinco horas, por lo que se estableció como horario de muerte entre las cinco y seis de la mañana.
Padrón, a quien apodaban “Pato”, era casado y padre de un niño de dos años. Wenker en cambio, permanecía soltero y vivía en la casa de sus padres, al igual que su compañero en la pequeña población de Pueblo Doyle. “Gente de trabajo y muy apreciada por todos”, comentaron vecinos a este medio, por supuesto totalmente consternados por la noticia.

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