Todos los interceptados por no respetar el aislamiento deberán responder ante la Justicia Federal
Decenas de casos se registraron en San Pedro de personas que no cumplieron la cuarentena obligatoria porque regresaron del exterior o porque no pudieron justificar qué hacían en la calle en pleno autoaislamiento obligatorio. La posición del Poder Judicial es que todos enfrenten la causa penal como corresponde y paguen con la sanción prevista en cada caso.
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“Le temo más a la estupidez humana que al coronavirus”, dijo el ministro de Seguridad, Sergio Berni, tras destacar el comportamiento de la mayoría de la sociedad, que cumple con la cuarentena obligatoria para quienes regresaron del exterior y con el autoaislamiento preventivo, también obligatorio, para el resto de los habitantes de país.
Cada día que pasa se nota más en las calles del país y de San Pedro que los vecinos están entendiendo que las medidas dispuestas tienen un objetivo sanitario muy claro, que es evitar la propagación del virus. Pero siempre hay quien no sabe, no quiere o no puede comprender que no se trata de una broma.
En la ciudad, personal de Inspección mantiene controles en los accesos luego de que el propio Berni solicitara a las comisarías de toda la provincia que reserven personal, ante la exposición que tienen al virus. Por eso la policía está presente a través de móviles que patrullan la ciudad con altoparlantes que indican las medidas dispuestas en el marco de la emergencia sanitaria.
En la costanera, los que se ocupan del asunto son los miembros de la Prefectura Naval, que circulan, interceptan personas para consultarles acerca de qué están haciendo en esa zona y, en el caso de que no puedan justificar, al igual que Policía y Gendarmería, los acompañan a sus domicilios y remiten laactuación al fiscal Federal Matías di Lello, a cargo de las causas penales.
En San Pedro hubo decenas de interceptados que no pudieron justificar qué hacían en la calle, con algunas particularidades (ver página 11). A cada uno se le leyó el protocolo vigente, se lo acompañó a su domicilio y se le notificó de la causa penal en su contra por violar la cuarentena.
En cada caso, deberán responder ante la Justicia Federal, que sostiene que cada cual será sancionado con arreglo a lo que dispone el Código Penal de la Nación, que prevé multas y prisión efectiva, según el caso.
Qué pasa en las cárceles
La emergencia sanitaria también tiene sus prescripciones para las cárceles bonaerenses. Las de San Nicolás, Campana, Mercedes y Junín son las que más sampedrinos tienen recluidos por la comisión de diversos delitos, ya sea con condena o en prisión preventiva a la espera del juicio o la definición de sentencia.
Por acuerdo entre los propios internos y el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), no están recibiendo visitas en los penales, por lo que el contacto con los familiares es reducido. A pesar de que no corresponde que posean teléfonos celulares, la realidad extendida es que muchos cuentan con un dispositivo que les permite comunicarse con sus allegados a través de las redes sociales o por WhatsApp. La manera “oficial” es el teléfono fijo de cada unidad penitenciaria.
El SPB emitió un protocolo para ordenar a los médicos que examinen a los internos y tomar todos los recaudos necesarios.
Las defensorías de todo el Departamento Judicial hicieron planteos de libertad, atención, chequeos sobre potencialidad de riesgos y solicitudes de prisión domiciliaria.
Todas las cuestiones urgentes se resuelven a través de una funcionaria dispuesta especialmente para eso, que tiene a su cargo comunicarse con los defensores oficiales o particulares, según corresponda, ante alguna situación.
En varias unidades penales tuvieron que desmentir versiones que “se fogonearon desde adentro”, según contaron algunos reclusos en relación a relatos que surgieron desde algunas cárceles, donde no hay ningún caso de coronavirus hasta el momento.
En otras cárceles redujeron la tarea a un día de trabajo por tres de franco, pero muchos guardiacárceles “mandaron carpeta para zafar”, revelaron trabajadores del SPB a La Opinión.
