Todo listo para que La Chinguda vaya al banquillo
La instrucción por el asesinato de María Noemí Manzo llegó a su etapa final y está en condiciones de ser elevada a juicio. Romina Valenzuela, acusada de cometer el crimen, pidió declarar y sostuvo que la muerte se produjo en medio de “un juego sexual”. El Fiscal Granda sostiene que hubo un homicidio.
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Romina Soledad Valenzuela, alias “La Chinguda”, permanece detenida con prisión preventiva en el marco de la causa que investiga el crimen de su pareja María Noemí Manzo, asesinada en un descampado de la zona de La Tosquera, donde vive su familia, el 10 de marzo pasado.
Cuando fue detenida, Valenzuela no declaró porque de repente se sintió mal en la Fiscalía N° 8 de Baradero, a cargo del Dr. Hernán Granda, porque dijo enterarse recién de la muerte de su pareja. Sin embargo, dos meses después, decidió por propia voluntad dar su versión de los hechos.
Con la asistencia legal del Dr. Hugo Lima hijo, La Chinguda sostuvo que esa noche estaba efectivamente violando la prisión domiciliaria que tenía impuesta y se encontraba con María Noemí Manzo. Además, reconoció que estuvo en el lugar de la muerte, aunque aseguró que todo fue “un accidente”.
Su relato indica que ambas estaban en ese descampado en medio de una “práctica sexual” mediante la que participaron de un juego denominado hipoxifilia, que consiste en la utilización de elementos para cortar la respiración y así lograr mayor placer. Indicó así que “se le fue la mano con el juego” y no pudo evitar la muerte de su novia.
El Fiscal Granda señaló que su investigación judicial ha finalizado y que está en condiciones de elevar la causa a juicio. Continúa sosteniendo que se trató de un homicidio doloso, por lo que no cree en la versión que ensayó Romina Valenzuela.
Sobre la hipoxifilia, Granda indico: “Para nosotros fue una novedad, entendíamos que esto se daba sólo entre hombres, ella sostiene que a nivel femenino se produce la misma reacción y que lograban placer de esa manera”.
En ese sentido dijo que “hay suficiente prueba” para desestimar la posibilidad de un accidente, de acuerdo a las características del hecho, según su reconstrucción.
Romina Valenzuela y María Manzo salieron de la casa de los padres de esta última en La Tosquera en moto. Fueron a una despensa ubicada sobre Ruta 1001 y al regresar se detuvieron en el lugar donde fue hallada la víctima.
Estaban las dos solas y la autopsia reveló que el estrangulamiento se produjo por detrás, algo que La Chinguda reconoció en su declaración. María apareció ahorcada con un cinturón que fue reconocido como propiedad de la imputada por parte de los familiares de la joven asesinada, algo que el Fiscal consideró “una prueba decisiva y contundente”.
El padre de María, Sixto Ríos, tampoco cree en la versión de La Chinguda. “Cómo va a ser un accidente, si lo que le hicieron a mi hija fue alevoso, eso fue un crimen, no tengo dudas”, dijo el hombre a La Opinión y agregó: “Ella tenía todo planeado, y para mí no lo hizo sola”.
Ahora la Fiscalía espera la decisión del Juzgado. Puede haber debate oral y público o bien una instancia de acuerdo de juicio abreviado. De cualquier manera, Granda consideró que “por la magnitud que tiene este delito, la pena deberá ser alta”, en una escala va de ocho a veinticinco años de prisión
