• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
miércoles 15 de julio de 2026
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Ads
    Información GeneralAñadir como fuente en

    Testigos de la historia

    Por su valor en el patrimonio histórico, por sus construcciones y por albergar las tumbas de quienes erigieron el pueblo que hoy cumple 104 años como ciudad, merece un capítulo aparte. El Cementerio de San Pedro, aunque carece de mantenimiento para su riqueza arquitectónica y de lugar para los más importantes forjadores de su crecimiento, se ubica en el centro de la escena. Su impactante construcción habla a las claras, bajo las telarañas y las capas de absurda pintura en columnas y paredes prohijadas por una arquitectura que forma parte del pasado.

    27 de julio de 2011 | 17:42
    Testigos  de la historia

    Según los registros del cementerio, el primer muerto de la ciudad data de 1868 y aún su placa permanece, casi intacta, a metros de una de las calles principales del cementerio local. De aquella época aún quedan las bóvedas que no sólo sufrieron el paso del tiempo sino también la maliciosa actitud de algunos vándalos que, acostumbrados a llevarse lo ajeno, destruyeron parte de lo que sería la historia de San Pedro.
    Hoy por hoy el cementerio está lleno. “Sólo queda lugar para una fila de 5 o 6 bóvedas”, dijo Juan Ramón Martínez, encargado del lugar, mientras le mostraba a La Opinión un rectángulo de no más de 4 x 6 metros de espacio verde disponible. El cementerio no es para nada chico, son algo más de ocho hectáreas divididas por sectores y con claras evidencias que muestran el crecimiento del lugar con el paso del tiempo. “La última ampliación se hizo acá”, cuenta Martínez mientras marca la pared trasera del panteón que la Sociedad Italiana tiene allí y agrega “Está proyectada una sección más en el terreno de atrás del cementerio que se extiende hasta calle 3 de Febrero”, explica, pero en su cara se nota que faltará mucho para que eso suceda y minutos más tarde reconoce que “la llegada de una empresa constructora sería una buena iniciativa para acelerar la ampliación”.
    Mientras que la cantidad de muertos se mantenga como hasta el momento –de 370 a 400 por año– la ampliación va a ser más que necesaria. “Lo único que nos da un poco más de tiempo es que la gente está optando mucho por las cremaciones o por los cementerios parque”, confiesa Martínez.
    El sector que habría sido destinado para una posible ampliación, que nunca fue anunciada y se espera desde hace años, sería el que estaba ocupado por los vecinos que luego fueron trasladados a un plan de viviendas. Respecto a ese terreno, Martínez dijo: “Se decía que parte de esas tierras serían destinadas a Obras Sanitarias para la creación de una depuradora y el resto para el cementerio”, pero para ello sería necesario no sólo emparejar todo el terreno sino también alambrarlo o crear los tapiales con las futuras bóvedas para más seguridad.
    La creación de bóvedas en esta época parece ser para algunos pocos. Según Martínez, la construcción de una estaría valuada en 20 mil pesos como mínimo y sin ningún tipo de diseño como los que solían usarse años atrás. En el cementerio de la ciudad existen bóvedas construidas, por ejemplo, en 1895 con diseños únicos que dejan perplejo a cualquiera que disfrute de la buena arquitectura y conozca de cultos. ”Algunas están hechas totalmente en piedra”, cuanta Martínez y agrega: “Muchas de estás bóvedas tienen subsuelo de 10 metros de profundidad donde pueden entrar cerca de 20 cuerpos”. Una de las que están diseñadas así es la de los descendientes del expresidente Julio Argentino Roca, que además sería la más grande del lugar.
    Este tipo de casos hacen que el cementerio local se convierta en un atractivo turístico. Sobre la calle principal se encuentran las bóvedas de las familias Quiroga y Sarmiento. “Hasta acá están enfrentados”, bromea Martínez. Muy cerca de estas se encuentra la de María A. de Gomendio, con un diseño muy similar a la del cementerio de la Recoleta de Capital Federal.

    Ads

    La diferencia entre
    lo privado y lo público
    Según qué dirección tome uno cuando ingresa al cementerio, puede llevarse una mala impresión. Sobre todo si lo primero que se recorre es el panteón de nichos municipales. La imagen es fuerte e impresiona en algunos sectores.
    Hay lugares en los que las tapas de los nichos se cayeron o se rompieron, por lo que se puede ver el interior y los cajones que en muchos casos están totalmente desarmados.
    “Hay que tomar la decisión de expropiarlos, limpiarlos y acomodar el sector”, comentó Juan Ramón Martínez y además explicó cómo actúan ellos para mejorar el lugar: ”Se les comunica a los familiares que hagan algo pero muy pocos son los que vienen a mejorar el estado de los nichos”.
    Todo lo contrario ocurre en los panteones privados correspondientes a la Sociedad Italiana y a la Española. Ambos tienen personal que se encarga de la limpieza y en los dos tienen ciertas reglas que todos los socios deben cumplir: “No se pueden poner flores naturales y todos los nichos están identificados con las mismas placas”, informó Martínez.
    Tanto en los nichos públicos como en los privados, después de un tiempo los cuerpos deben ser reducidos. En los primeros en muchos casos “es imposible encontrar a los familiares después de tanto tiempo”, relata Juan Ramón y además tampoco hay lugar en los depósitos como para hacerlo. Y en lo de los privados la reducción se da mucho más rápido y se colocan dentro del mismo panteón en nichos mucho más chicos.
    Será, tal vez, porque los muertos no votan que el cementerio, pero por lo pronto deberá esperar un tiempo más para no sólo ser ampliado sino, también, contar con mayor seguridad y para que mejore el estado de los nichos municipales.

    Robos y destrozos: el mayor problema
    La seguridad parece ser el tema más importante para quien está encargado de los trabajos en el lugar. “Hay muchos robos”, cuenta Martínez y le muestra a La Opinión el sector por el que los delincuentes ingresarían al cementerio no sólo de noche sino durante las 24 horas del día. Hay dos sectores que tienen un ingreso sumamente sencillo, uno por el frente y otro por el fondo, ambos linderos con un terreno abandonado que empeora la situación. Los tapiales ubicados en estos dos sectores parecen invitar a los ladrones. Ninguno de los dos supera el metro y medio de altura y por la noche no cuentan con ningún tipo de iluminación. Al pie de ambos tapiales aún quedan rastros del paso de algún delincuente al que parece se le cayeron algunos “recuerdos” ajenos y quedaron allí, como únicos testigos de la situación.
    Siguiendo con la recorrida, La Opinión descubre que los ladrones ingresan por donde quieren. En la punta de la reja de la entrada principal aún puede verse barro que demuestra que alguien ingresó por donde no se debe. “Entran por todos lados, se llevan nuestras herramientas o algunas placas y eso no vale nada”, comentó el encargado, mientras mostraba la cantidad de candados que debieron colocar en una de las oficinas.
    Hoy en día en el cementerio trabajan seis hombres y una mujer. “Pocos” dice enseguida Martínez y enumera todos los trabajos que realizan a diario en el lugar: “Cuando uno corta el pasto, otros dos realizan las sepulturas y el resto limpia. Esto es enorme y somos muy pocos para el trabajo que hay que hacer”.

    Ads
    Ads
    Ads
    Temas
    • Edición N° 1008
    AUTOR
    Foto de La Opinión SemanarioLa Opinión Semanario
    Ads
    Ads
La Opinión Semanario
Añadir como fuente en
NUESTROS MEDIOS
  • Sin Galera en vivo
  • Archivo de ediciones
  • La Noticia 1
SECCIONES
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12516 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
Powered by
artic logo