Tensa pausa en la definición del caso COEX
La jornada de alegatos sobre la causa por extorsiones fue aplazada el Lunes. Ahora se aguarda una fecha definitiva para conocer la condena que les cabrá a los implicados, entre ellos un sampedrino.
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La definición sobre el caso Coex o “Cobros Extorsivos S. A.” deberá seguir aguardando. Principalmente para conocer las condenas que les cabrán a las tres personas que están siendo enjuiciadas, Julio César Ángel, Claudio Otranto y el sampedrino Oscar Ramos.
Lo que ya se denomina el “Mega Juicio” se ha estirado más de lo previsto; primero porque Julio Cesar Ángel renunció al juicio abreviado y solicitó el juicio oral y público, argumentando tener todos los testigos y pruebas para determinar que esto se trató de una persecución política. Todo ello para intentar dar marcha atrás con las acusaciones que recaen sobre sí, que lo vinculan a una banda dedicada a extorsionar a sus víctimas operando en toda la zona, incluida San Pedro.
La otra cuestión vinculada a la extensión del juicio tuvo que ver con el aplazamiento del Lunes, jornada en la que se realizarían los alegatos de los imputados. El aplazo se debió a un problema de salud de uno de los jueces del Tribunal Criminal Nº 1, Cristian Ramos, quien se encuentra internado en la ciudad de San Nicolás tras sufrir un accidente mientras jugaba un partido de polo.
Mientras tanto, completan el cuadro la Defensa particular a cargo del Dr. Miguel Arzagot y el Dr. Ríos. Actúa la Fiscal de Juicio de San Pedro, Dra. Gabriela Ates, junto a la Dra. María Belén Baños y Sebastián Espósito.
La resolución del tribunal se dio a conocer, sin poderse precisar la fecha de realización del acto en cuestión. Para no efectuar nulidades, y atento a encontrarse autorizado dicha resolución por el Código Procesal Penal, las partes se retiraron. Se sabrá en dicha audiencia el pedido de la fiscalía de la Dra. Ates respecto de la posible pena a aplicar, los hechos, las pruebas sintetizadas y las pautas que la defensa tendrá en cuenta para lograr la absolución o la morigeración del pedido de prisión que alegue la Fiscalía. Los delitos son extorsión reiterada, arts. 168 y 55, del Código Penal.
Días agitados
Claudio Otranto y Oscar Ramos se ajustaron al sistema de juicio abreviado, pero Julio César Ángel, finalmente, se enfrentó al juicio oral y público por “extorsión en grado reiterado”. Según lo confirmaron fuentes confiables, otra vez habrían aparecido llamados extraños y hasta algunas amenazas para con las personas vinculadas al juicio. Esto no hace más que dejar en claro que se trata de un caso “pesado” y donde se desbarató una verdadera organización que mezcló distintas cuestiones.
Las tareas judiciales comenzaron el pasado Jueves en la sede del Tribunal en lo Criminal Número Uno de San Nicolás. El Tribunal está integrado por los doctores Laura Mercedes Fernández, Cristian Ramos y Belén Ocáriz. Acusa como fiscal la Dra. Gabriela Ates, Fiscal de Juicio de la UFI Nº 5 de nuestra ciudad.
El Dr. Miguel Arzagot defendió al “Turco” Ángel en medio de un debate encendido donde no faltaron los cruces de réplicas con la Dra. Ates y algunos testigos.
Se acusó a Ángel de apoderarse del bar Hotty’s y parte del bar del Teatro, algo que el imputado negó en sus declaraciones. Además agregó: “Por culpa de un tal B…, de San Pedro, heredé una deuda”.
“B… me estafó, sin dudas —dijo en un momento— y yo me tuve que hacer cargo de la deuda, dar mis elementos de trabajo. Al final, terminé cambiando el auto y trabajando de remisero”, expresó el acusado.
El desfile de testigos fue incesante y se vio a varios sampedrinos que, quizás vinculados indirectamente, tuvieron que participar de una de las causas más complejas que se recuerde en la historia judicial de esta zona.
Días apretados
En el mes de Julio de 2006, sin poder precisar fecha exacta, Julio César Ángel, Claudio Otranto y Matías Ángel —prófugo—, se hicieron presentes en el bar “Hotty’s”, sito en calle Nación 244, local Nro.27 de la ciudad de San Nicolás y mediante intimidación a Héctor José Montes, de sufrir un daño en su persona o bienes, exigieron que debía poner a disposición de Julio César Ángel documentación del bar de referencia y del bar Del Teatro, a los fines de hacerse de la titularidad de los mismos, de un automóvil de su propiedad y a firmar pagarés. Así lo hizo, dado que fue gatillado con armas de fuego en el interior del vehículo, y amenazado de muerte en reiteradas oportunidades. A la fecha, se encuentra protegido por la procuración general con el instituto de Protección de Testigos, habiendo cambiado de domicilio, identidad y trabajo.
Vestido de negro se presentó en la sala de debate del tribunal el testigo Montes, quien manifestó haber tenido que recibir ayuda profesional de psicólogos para relatar lo que le sucedió, porque le deba miedo encontrarse frente a los detenidos. No obstante ello, respondió a la Fiscal Gabriela Ates con total naturalidad, sinceridad y detalles.
Desfilaron varios testigos que pudieron observar lo que Montes describió y algunos que completaron su relato con detalles sobre las situaciones que se vivían en el bar. Testimoniaron los ex dueños de ambos bares, escribano, mozas, cocineras, concurrentes, proveedores, cajeras, etc. También los actuales dueños, aunque algunos testigos no pudieron presentarse. Por ejemplo uno, hermano de la víctima Montes, no pudo concurrir por padecer Dengue, por lo que su relato ante esta situación se incorporó por lectura al juicio. Tampoco concurrió el testigo Héctor Acuña, abogado de la ciudad de San Nicolás, por desconocerse su paradero, pero su testimonio fue incorporado también al debate por lectura, porque la fiscalía acreditó fidedignamente que no pudo ser notificado.
El hecho de San Pedro
En Octubre de 2006, Julio César Ángel, a bordo de una camioneta carrozada bordó, tipo 4×4, se presentó en el domicilio de la familia B…, sito en el centro de nuestra ciudad y mediante intimidación al dueño de casa, su esposa y al hijo desarrolló su práctica extorsiva. Ocasionando heridas a los habitantes del lugar, se apropió de automóviles, herramientas, celulares, cheques a nombre de Damian Pintos. Parte del accionar de Julio César Ángel fue el sampedrino Oscar Ramos.
Producto de esta situación, B… sufrió una descompensación psicológica, que afrontada por su familia, que fue ayudada por el Tribunal de Familia de San Nicolás.
La mujer de la víctima describió honestamente lo que padeció su familia. Habló de que las exigencias de esas personas desconocidas fueron tales, que hasta les ofreció sus propios órganos. Parecía que nada les alcanzaba, estaban dispuestos a cualquier cosa. “Despedazaron en segundos lo que construimos toda una vida”, afirmó. Ella manifestó que su esposo padece de un cuadro de agudo problema psiquiátrico producto de las presiones que vivió.
Otro miembro de la familia describió las amenazas que recibió por parte de Ángel y Pintos. Sostuvo sus términos en un duro careo ante Ángel, quien irónicamente le decía que era su amigo. Se observó un grupo de gente unido, dispuestos a probar que fueron víctimas.
Es importante destacar que algunos sampedrinos que prestaron testimonios, manifestaron conocer a Julio Cesar Ángel y demostraron no estar del todo de acuerdo con B…, ya que este les quedó debiendo dinero. Durante el día de debate se observaron importantes ausencias, que de haber sido a la inversa se habrían aportado otros datos al juicio.
Hay que destacar que la Fiscal Ates solicitó comenzar por el hecho de nuestra ciudad, y así se hizo. En principio la defensa interpuso más de diez nulidades del procedimiento realizado en esta ciudad, y de la causa en general. El Tribunal no hizo lugar a ninguna de ellas, dándole validez a lo expuesto por la letrada.
Luego declaró por horas Julio César Ángel, que dijo que pensaba que en San Nicolás había una maniobra política, que le habían aconsejado que no se junte con los Otranto y con los Pintos, porque iban a caer presos. Porque si no caían, caería la cabeza del Fiscal General, ya que el Ministerio de Justicia no quería que pase lo que pasaba en San Nicolás.
