Tensa calma en el Concejo tras la interpelación
A pocos días de la sesión extraordinaria que fue suspendida por los violentos incidentes provocados dentro y fuera del recinto, el Concejo Deliberante volvió a sesionar para tratar otros temas. En una corta reunión, remitieron a archivo una gran cantidad de expedientes, otros tantos a comisión y aprobaron cuestiones menores. Ese mismo día, el Intendente Guacone se reunió con el Presidente del Cuerpo, Sergio Rosa.
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El lunes por la mañana la ciudad todavía discutía lo que había pasado el miércoles en la suspendida sesión de interpelación al Intendente por el transporte público y dos temas más que quedaron a la espera de que el cuarto intermedio resuelto tras los incidentes sea levantado para retomar.
Con la violencia ejercida contra concejales y periodistas fresca aún, y las culpas cargadas en conferencia de prensa del Intendente Pablo Guacone contra el Presidente del Concejo Deliberante Sergio Rosa, ambos funcionarios, los máximos responsables políticos de la ciudad, mantuvieron una reunión a solas, convocada por el Concejal.
Allí reflexionaron, intercambiaron opiniones respecto a lo sucedido en la interpelación y habilitaron un canal de diálogo que viene siendo un reclamo habitual desde el Concejo. “Detrás de toda esta situación están los problemas cotidianos y postergados de la población”, señaló Rosa, quien aseguró que tanto los ediles como los funcionarios del Ejecutivo están “obligados a ser parte de la solución y no generador de los conflictos”.
Para el titular del deliberativo local, la consideración que hizo el Jefe Comunal respecto de sus responsabilidades en lo ocurrido el miércoles fue “lamentable, burdo” y señaló: “No hay que tirar la responsabilidad a los otros”.
“Acordamos mantener las posturas y posiciones, pero elevar la tolerancia y continuar la vida institucional, porque tenemos responsabilidades concretas y necesidades urgentes que atender”, indicó.
El retorno de la interpelación
La sesión de la semana pasada fue interrumpida cuando todavía Guacone respondía preguntas de los concejales sobre el servicio de transporte público y todavía faltaba abordar las cuestiones ligadas a la rescisión del contrato con la empresa J&J sobre la construcción de la escuela en la ex cancha de Banfield y el puente peatonal para los alumnos de la escuela 27.
El cuarto intermedio persiste y en la última reunión entre los presidentes de bloque antes del cierre de esta edición no habían determinado la fecha de la continuidad, aunque todo hace prever que el cuarto intermedio será levantado para continuar la interpelación y además determinar la modalidad que tendrá.
Sesión en paz
El lunes hubo una corta sesión en el Concejo Deliberante, cuya duración no superó los 40 minutos. Allí trataron una extensa orden del día, pero con celeridad y sin hacer alusión a lo que había sucedido en el último encuentro.
Mientras muchos expedientes fueron remitidos a archivo y otro tanto giró a las comisiones pertinentes para su análisis, fueron aprobadas dos resoluciones para mejorar la cartelería de Vuelta de Obligado y los accesos y calles de Pueblo Doyle y Santa Lucía, presentadas por el bloque Justicialista.
El gabinete, en alerta permanente
Las relaciones dentro del gabinete de Guacone no son las mejores entre dos grupos marcados cuyas diferencias se profundizan con el correr de los días rumbo a la campaña eleccionaria.
Los hechos del miércoles pasado tensaron esa relación y la situación es compleja frente a lo que algunos suponen un punto de inflexión y no retorno. “Hay que barajar y dar de nuevo, no se puede seguir así. Alguien debería renunciar, o al menos hay que poner los puntos para que la cosa se ordene, cada cual en su lugar, por lo menos”, dijo un influyente transeúnte de los pasillos municipales.
Otros esperan que el Intendente tome las riendas, reúna a la tropa y asuma la conducción que dice tener. Exigen respuestas y ante la consulta sobre si el Jefe Comunal las tiene, señalan: “Cincuenta y cincuenta, pero las va a tener que dar”.
El clima de tensión no afloja y los que piden a gritos algunas renuncias comenzaron a ofrecer la propia ante la falta de decisión.
