“Tengo miedo de cometer una locura”
Héctor Canali no entiende como el hombre acusado de matar a su hijo quedó en libertad. Carlos Cocuzza obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria.
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Hace poco más de un mes, la Fiscalía Nº 5 de nuestra ciudad dispuso el beneficio de prisión domiciliaria para Carlos Alberto Cocuzza, el único implicado en el asesinato del menor Lucas Canali, de sólo diecisiete años, el pasado mes de Marzo.
Esta decisión provocó la preocupación y descontento de los familiares de la víctima, quienes no entienden como puede estar libre, más allá de las conclusiones que rescató la justicia para determinar la liberación del acusado.
Justamente Héctor Canali, padre de la víctima y una de las personas que estuvo presente en el momento que hirieron gravemente a su hijo. Se animó a contar detalles de lo ocurrido, pero también anticipó que está decidido a seguir luchando para que se haga justicia.
“Yo lo conocía hace años”, dijo Héctor Canali, padre del joven fallecido. “Iba siempre a mi casa, hasta que empezó a salir con mi mujer. Nos conocimos hace seis o siete años. Cazábamos juntos, él, yo y mis hijos”, agregó.
“Cuando me enteré lo de mi mujer yo fui al campo a hablar con él. Me dijo que sí, que andaba con ella, yo le dije… bueno hagan lo que quieran pero no me toquen a los chicos. Porque según lo que tengo entendido todavía andaban”, sostuvo Canali sobre la relación que supuestamente mantenían su ex mujer y Cocuzza.
“Recuerdo que esa noche, le hablé a ella y le dije que me devolviera a una de las nenas. Ahí me parece que ella le avisó que yo iba a ir para el campo. Yo iba a ir solo pero mi hijo me dice… dejá que te acompaño. Me parece que dijo así porque él sabía que su mamá no estaba allá, estaba en una piecita que se había alquilado en el barrio Los Aromos”, contó apesadumbrado el hombre.
“Fuimos para el campo, llegamos, golpeamos y nos tiró el tiro. Yo le digo…Carlitos pará! Y él me pregunta ¿Quién es?, como si no nos conociera, agrega Canali.
-“Yo Carlitos!, le respondí, ¿Está la Juana? y ahí mismo tiró y le pegó a mi hijo… eso fue todo, así de rápido. Mi otro hijo esta de testigo, vió todo”, contó el padre del menor asesinado esa noche.
Según se explicó en la causa y posterior investigación, quienes acudieron al domicilio de Cocuzza también estaban armados, algo que jamás se podrá probar puesto que el agresor conocía muy bien el modo de hacer pasar este episodio como “defensa propia”.
“Lo del arma en mi auto son todas mentiras, las puso él. Tiró cartuchos en el auto y no sé que más. Tuvo tiempo para hacer de todo si cayó preso a las tres horas de haber pasado todo”, yo no había llevado nada.
“Si la justicia no hace nada, voy hacer justicia con mis propias manos, aunque me pudra en la cárcel. No puede ser!!- dijo llorando-, no me lo quiero cruzar en la calle porque no sé que puede pasar”, aseguró con indignación el hombre.
“Nos arruinó la vida. Yo ahora vivo con la nena de 11 años, los otros tres hijos están con la mamá. Estamos separados pero tenemos una buena relación. Yo no sé que hacer”, reclamó.
“Cuando me dijeron que el asesino de mi hijo estaba suelto no lo podía creer, tengo miedo de cometer una locura”.
Noche fatal y antecedentes
El 10 de Marzo de 2008, según el informe policial, Lucas Canali, llegó hasta el establecimiento donde habita Cocuzza en el Cuartel 6º, ubicado en inmediaciones de la Escuela Nº 34, junto a su padre Héctor Canali y un hermano de 14 años. Allí buscaban a la ex concubina del hombre y madre de los menores, que al parecer mantenía una relación amorosa con el dueño de casa. Como respuesta, las personas, recibieron un disparo de arma de fuego que impactó de lleno en el cuerpo del menor de 17 años. El joven cayó gravemente herido en la zona de la ingle, y fue trasladado por un trabajador del vivero que es propiedad de Cocu-zza, hacia la guardia del Hospital.
Canali, fue intervenido de urgencia ya que presentaba afectada la arteria femoral que ponía en riesgo su vida, fue así que una hora después se decidió trasladarlo al Hospital San Felipe de San Nicolás. Allí fue acompañado por su madre, quien viajó junto al menor en la ambulancia del Hospital Emilio Ruffa. Lamentablemente, alrededor de las 10:30 horas, se confirmó el fallecimiento del joven.
Esta es la segunda vez en trece años que Cocuzza, un conocido vecino de la zona rural, queda implicado en un grave hecho de abuso de armas. Cuenta con antecedentes penales tras permanecer alojado sin condena en la Unidad Penal de San Nicolás, luego de hallárselo principal sospechoso del homicidio de Claudio Vicente Martínez, un joven de 19 años que recibió un disparo que lo hirió de muerte el 25 de Octubre de 1995.
