Tawara se fue de San Pedro con los trabajadores y dejó muchas dudas
La empresa cerró las puertas de su planta ubicada en la Ruta 9, a la altura de Río Tala, por “falta de trabajo”. Fue el último movimiento de un paulatino abandono de las tareas en ese obrador. Desde la Uocra, aseguraron que los trabajadores serán retomados y destinados a Zárate o San Juan. Azzoni se quejó porque desde el Gobierno municipal “nadie llamó”.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/13402016811716967737.jpg)
La partida de Tawara Construcciones S. A. de San Pedro se veía venir. La empresa ya había blanqueado el cartel que tenía en la Ruta 9 a la altura de Río Tala y cambiado la razón social para la planta ubicada allí. De 35 trabajadores redujo el personal allí a 15 y reubicó a los otras veinte. Eso fue hasta el viernes, cuando los operarios fueron anoticiados que el lunes ya no habría trabajo.
La empresa del ingeniero japonés Tokisho Tawara había levantado parte de su estructura y hace ya casi un año que el proceso de su partida parecía haberse iniciado, cuando mucha de su tarea comenzó progresivamente a trasladarse a la zona de Zárate.
La reestructuración llegó a su punto máximo y el lunes la preocupación embargó a las quince familias que no sabían cómo seguiría todo, puesto que si bien el despido fue realizado como corresponde, según informó el Secretario General de Uocra Horacio Azzoni, la incertidumbre sobre el futuro era importante.
La “falta de trabajo” para la planta local fue el principal argumento para el fin de las actividades. “La empresa no quiere cerrar las puertas pero no puede tener a todo el personal”, fue la explicación.
El lunes por la tarde hubo reuniones entre los representantes de la firma Pegren, que es la razón social a la que Tawara mudó sus trabajadores cuando hizo una reestructuración, y los de Uocra, con Azzoni a la cabeza.
El gremialista informó que “el empresario ha tomado el compromiso por esos trabajadores, para reasignarlos a las tareas, no en San Pedro sino dentro de las obras que tiene en San Juan y Zárate”.
Aseguró que “estos trabajadores van a ser despedidos y van a cobrar toda la liquidación que les corresponde, de ahí van a ser tomados en otros trabajos de Tawara”.
Confirmó que la planta de San Pedro sigue en pie, pero sin trabajar a partir del lunes, puesto que las tareas laborales fueron suspendidas el viernes.
“La empresa no tiene trabajo, ahí se hacen tareas específicas de estructuras metálicas, que en San Pedro mucha demanda no hay”, detalló Azzoni, que sabe que las obras en construcción de la ciudad también sufren los embates de un paulatino descenso de la actividad económica en general.
“La obra pública que hace la empresa se ha ido frenando y no hay trabajo para estos compañeros”, fue la información que retransmitió el sindicalista, aunque al final de la jornada del lunes pudo celebrar: “Por suerte llegamos a un acuerdo para que esas quince familias no se queden sin empleo”, dijo.
Tawara mira con buenos ojos a Zárate desde hace tiempo. Fundamentalmente desde que aquí comenzó a ponerse en marcha activamente la ordenanza que obliga al pago de derechos de publicidad y propaganda: la conocida como “tasa de cartelería” hizo que los japoneses blanquearan su cartel para dejar de pagar los montos que pretendían cobrarles pero ya parecían asustados por ciertas presiones que recibían, aunque nunca quisieron oficializarlas en declaraciones públicas.
Las ventajas comparativas en términos industriales y la zona planificada de la ciudad que gobierna Osvaldo Cáffaro influyeron en la decisión de Tawara de orientar su inversión en Argentina hacia ese distrito en detrimento de San Pedro.
Mientras allá crecían en puestos de trabajo, especialmente en el obrador de Toyota, aquí mermaban las tareas y los trabajadores llegaban a pasar días enteros sentados sin hacer nada.
La política no es ajena, al menos es lo que Azzoni analizó cuando fue consultado respecto a qué relación mantuvieron con el Ejecutivo para evitar que una empresa se fuera de la ciudad.
“Acá la política en San Pedro lleva a matar al empresario, y al ingeniero Tawara nadie se le acercó para ver cómo revertir la situación, para ver cómo tratar de que la planta no cerrara las puertas, ni siquiera llamaron”, se quejó y aseguró: “Tawara es uno de los pocos empresarios que pagaban todo en regla y nadie se acercó cuando empezó a tener una emergencia”.
En el Ejecutivo nadie estaba siquiera al tanto de la situación, de la que se enteraron cuando La Radio lo anunció al aire y comenzó a instalarse la novedad de otra empresa que se va.
“Los políticos de turno de San Pedro no se preocupan por los trabajadores sampedrinos, el Jefe de la Comuna tiene un sueldo muy grande, entonces no le interesa lo que le pasa a los trabajadores”, disparó Azzoni.
