Tarde pero seguro
Después de un año y cinco meses la mercadería del “Aramí” llegó a destino. Se trata del barco involucrado en la causa “Piratas del Río”.
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Una de las historias delictivas más increíbles que se registraron en la zona involucró a varios sampedrinos, quienes a bordo del barco “Luchando Voy”, protagonizaron un confuso episodio sobre el río Paraná.
Esta embarcación interceptó a otra de origen paraguayo, de nombre “Aramí”, cuya mercadería había quedado en poder de la Aduana de la ciudad de San Nicolás hasta que se dispusiera su devolución o decomiso. Además, desde la Aduana de Montevideo, Uruguay, se había confirmado que la documentación no estaba totalmente en condiciones.
El “Arami” transportaba 10 containers, pero sólo uno, el que tenía la carga más valiosa de 40 pies, fue robado. El resto habían sido perforados con sopletes, eran contenedores que llevaban bebidas alcohólicas, carteles de publicidad y otros tipos de elementos que no fueron robados.
Toda esa mercadería, finalmente, llegó a destino. El hecho se produjo el 1º de Noviembre de 2006 y después de un año y cinco meses, se dispuso el traslado de la misma.
El responsable de la Aduana de San Nicolás, Rafael Fiocca, fue quien lo confirmó. “La totalidad de la carga del buque fue remitida por distintas vías a destino”. “Se trata de lo que transportaba el buque paraguayo “Aramí”, que fuera asaltado por la “Luchando Voy” un lanchón sampedrino, hecho que se conoció como “Piratas del Río”. Ocurrió en la madrugada del primer día de Noviembre de 2006. Mientras se sigue la causa penal en el juzgado federal del Dr. Villafuerte Ruzo, la faz administrativa quedó concluida. Fiocca indicó que “el buque está en Puerto Nuevo, imposibilitado de navegar por problemas técnicos”, pero no es incumbencia de la Aduana este tema. “La carga fue llevada en una primer parte vía terrestre a Paraguay, y en los últimos días el resto se llevó a Buenos Aires, donde fue trasbordada a un buque con destino a Asunción del Paraguay”. La operación la concluyó uno de los operadores de Uruguay. En el “Aramí” hubo algunas deficiencias en la declaración de la carga, que tuvieron su correctivo administrativo. En el Juzgado Federal se sigue investigando el atípico hecho.
Es más, trascendió que esta situación se debería haber solucionado en el mes de Abril del año pasado pero por una tardanza de índole administrativa se fue demorando. Además, las operaciones internacionales que se debieron registrar para poder darle destino a la mercadería y destrabar la situación, estuvieron cerca de generar un inconveniente diplomático, pero nada de eso sucedió.
Mientras tanto, la causa transita por los carriles normales de la Justicia y se espera que en un tiempo prudencial se conozca la fecha del juicio oral.
Una historia demasiado particular
Como se recuerda, el atraco se produjo el 1º de Noviembre de 2006. Ese día, 17 personas fueron detenidas por participar de un robo al barco de origen paraguayo. Cuatro de ellos son de San Pedro, entre los cuáles se hallaba el propietario de la barcaza “Luchando Voy”, Mario Sendín, un conocido letrista de la ciudad. También se encontraban Jorge Omar Lilio, Felipe Mesa, Jorge Daniel Sullivan y un menor de 17 años, que fueron procesados en la causa, a cargo del Juez Federal Villafuerte Ruzo.
En el caso de Sendín, estuvo alojado en el penal de Villa Devoto, por más de veinte días y tras pagar una fianza, recuperó su libertad.
El asalto se produjo a la altura de la ciudad de San Nicolás, sobre el río Paraná, en la madrugada del miércoles 1º, pasadas las dos de la mañana.
Los 17 hombres abordaron el barco “Aramí” que estaba fondeado frente a la costa, sobre el kilómetro 346,5. La embarcación, un pequeño buque de 49 metros de eslora que había partido de Uruguay con destino a Paraguay, permanecía varada en ese lugar desde hacía unos 20 días porque había sufrido un desperfecto. Estaba cargada con material electrónico de la marca Sony. Los piratas redujeron a mano armada a la tripulación compuesta por ocho hombres que en ese momento estaban descansando. Los encerraron en uno de los camarotes, y utilizando sopletes violentaron los containers, cargando luego la mercadería en la pequeña barcaza que circulaban.
Prefectura logró detenerlos luego de que uno de los tripulantes zafara de las ligaduras y alertara a los uniformados con una bengala de emergencia. No hubo resistencias a la detención, ni tampoco se hallaron las armas que habrían sido utilizadas para reducir a los paraguayos, por lo que se supone que antes de ser alcanzados por las autoridades, los piratas las arrojaron al río.
El botín, que consistía en cajas de minicasettes para filmadoras, pilas doble y triple A, y DVD, fue secuestrado.
Un día después, helicópteros de Prefectura detectaron en la zona de islas otra parte de la carga de artículos electrónicos robados en el “Aramí”. La mercadería fue encontrada en una isla cercana a Victoria, en jurisdicción de Entre Ríos y siempre se sospechó de que en este hecho podrían haber participado muchas más personas
