“Son nueve años de tristeza”
El 1 de febrero se cumplieron 9 años de la muerte de Aldo Daniel Pereyra, el joven que fuera asesinado en el local bailable “Terra Media” en el año 2004. La semana pasada habría cumplido 26 años. La Opinión dialogó con Martha, abuela del joven, quien continúa luchando porque su nieto siga presente en la memoria de todos los sampedrinos.
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Fue un triángulo de amor, entre él, el chico que lo mató y una chica de 14 años”. Con esas palabras y un temblor en la voz, comenzó a narrar Martha una historia que es por todos conocida: el 1 de febrero de 2004 Aldo Daniel Pereyra salió a bailar con sus amigos como cada sábado; esta vez, a “Terra Media”, boliche que funcionaba en un local de la calle 25 de mayo al 600. El joven de 16 años, mantenía una disputa con otro de 12, según trascendió en su momento, por una joven.
“Le había pegado muchas veces este chico a Daniel, hasta que esa noche lo mató”, expresó Martha mientras recordaba aquella fatídica noche en la que su nieto perdiera la vida tras ser apuñalado dentro de un baño del boliche Terra Media.
Este febrero se cumplieron nueve años del asesinato del joven. La causa por su muerte fue cerrada en junio de 2006. Además, el presunto asesino nunca estuvo detenido por la causa ya que era menor de edad en el momento del hecho, lo que dejó sin justicia alguna a la familia que tanto peleó porque el asesinato del adolescente no quedara impune.
“La que más se movía era mi hija Jaqueline, ahora me hice cargo yo”, indicó Martha, en referencia a la madre de Daniel, Marimarcel Jaqueline Alzogaray, quien falleció el 22 de enero de 2006, meses antes de que la causa por el asesinato del joven fuera cerrada por el fiscal Vicente Botteri.
A la mujer se le había detectado cáncer unos años antes, que se encontraba “encapsulado” y controlado. “Cuando pasó la desgracia de Daniel, el cáncer se expandió por el cuerpo y en sólo dos años me la llevó”, lamentó Martha.
“Desde la muerte de mi hija, hasta el día de hoy, lo único que hago es salir a pegar carteles por la calle todos los 31 de enero, para que San Pedro tenga a Aldo Daniel en la memoria”, dijo la mujer y agregó: “Así como las Madres de Plaza de Mayo quieren mantener en la memoria a sus hijos, yo quiero hacerlo con mi nieto”.
Con pesar, y abrazada a una foto, aseguró: “Aldo Daniel fue mi primer nieto varón, yo nunca tuve hijos hombres, asi que era como mi hijo varón. Lamentablemente la vida me lo llevó”.
Martha no sólo tuvo que cargar durante estos nueve años con el dolor del asesinato de su nieto, sino además hacerse cargo, luego del fallecimiento de su hija, de Mirna y Nahuel, quienes en apenas dos años perdieron no sólo a su hermano sino también a su mamá.
“Mirna tenía 12 años y Nahuel 6 cuando falleció su mamá, se encontraron yendo y viniendo de la escuela sin mamá”, expresó la mujer y casi entre lágrimas agregó: “No tuvieron mamá para ropa limpia, para las tareas del colegio. No había mamá para un beso. A medida que fueron creciendo se fueron fortaleciendo, porque el dolor de la pérdida de una madre, a esa edad, no se supera fácilmente”.
Por último, Martha contó que hace apenas unas semanas atrás pudo volver a pasar frente al local donde ocurrió el crimen de su nieto. “Yo no podía pasar por donde estaba ese local, no podía pasar por la escuela Industrial ni ver una camiseta de River, todo me recordaba a mi Aldo Daniel, y me quebraba en llanto”.
El diálogo entre La Opinión y Martha Zulma Fontes Sosa de Alzogaray tuvo lugar el día previo a lo que hubiera sido un nuevo cumpleaños de Aldo Daniel Pereyra. La mujer no pudo contenerse y en el final de la entrevista expresó: “Estaríamos haciendo la torta para mañana en este momento, pero Daniel no está”.
Son nueves años sin el joven, nueve años en los que la familia ya no reclama justicia, sino que Daniel Pereyra quede en la memoria de todos los ciudadanos de San Pedro, apenas para que este tipo de hechos no vuelvan a repetirse.
