Sin Herbas a cargo, se profundiza la crisis del Hospital
Varios episodios que se desencadenaron tras el alejamiento de José Hérbas pusieron en alerta al sistema sanitario. Desde un corte de luz a la ausencia de profesionales que diagnostiquen una apendicitis, forman parte de las preocupaciones de Edgar Britos y Cecilio Salazar.
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Los motivos y las razones reales han quedado entre las paredes de los lugares donde Salazar, Britos y Herbas pudieron sincerarse y adoptar la salida que se intentó mostrar a la sociedad como una gran propuesta para el sector de emergencias pero que se leyó como el primer traspié importante en uno de los pilares principales de la política sanitaria que tenía el Jefe Comunal.
No es fácil mantener decisiones firmes, echar médicos de la Guardia, hacer cumplir horarios, comandar las emergencias y eludir los “sablazos” de viejos enemigos bajo el mismo techo que albergó el desquicio y deterioro constante durante los últimos años de descontrol.
Si a esa situación se le suma la realidad de la obra social Osprera, que estaba a cargo de Salazar y ahora transita otros carriles, la oportunidad se hace única para resquebrajar las pequeñas conquistas que desde diciembre habían puesto de pie la imagen del único prestador de salud pública del partido.
Además del desborde de pacientes, las guardias atestadas, escaso espacio de internación por la derivación de pacientes de Pami, falta de capacitación profesional de varios de los hombres y mujeres que se desempeñan en las urgencias, hay en la trastienda una sospecha que supera la imaginación y se transforma en amenaza constante.
Del mismo modo en el que se encontraron elementos y aparatología rotos tras el cambio de gestión, ahora un corte de luz pone en jaque a todo el mecanismo de seguridad que también fue cambiado cuando comenzó la nueva administración. Los ahorros que por un lado practicaba Silvio Jaime por orden directa de Sánchez Negrete, ahora son un poco más flexibles en el criterio de Edgar Britos.
“Uno es más negociador, el otro más bravo”, es la conclusión de quien conoce de cerca a los protagonistas que danzaron al ritmo de un rugido cuando se supo que un apagón provocado por la tormenta puede haber mutado en tragedia por la falta de funcionamiento del generador alternativo, que en otros tiempos también alimentaba el cuartel de Bomberos y la Comisaría.
“Faltaba una pieza del arranque y vino uno de mantenimiento”, relató a este medio el familiar de un paciente sobre el que se presumía un diagnóstico de apendicitis sin presencia del cirujano que debía evaluarlo junto a otro adolescente que exhibía síntomas similares, con el recuerdo fresco de la muerte de Ulises, el chico de 14 años que agonizó por una peritonitis que pudo ser prevenida y que precipitó todas las decisiones políticas.
La Opinión supo que en realidad el grupo electrógeno no pudo ponerse en marcha hasta que no llegó una persona de mantenimiento cuyo arribo coincidió con el regreso de la energía eléctrica. Sea intencional ocasual, se puso en riesgo el banco de sangre, la terapia intensiva y hasta la presencia de personal y pacientes que no recibieron instrucción alguna durante los más de 30 minutos de apagón de la madrugada del lunes.
En la mañana del martes todo estaba funcionando, no solo por cuestiones técnicas sino por una orden de trabajo a destajo que les llegó a los tres médicos responsables de las instalaciones y de sus colaboradores más inmediatos, entre los que suenan nombres que tienen intenciones de trasladarse físicamente al edificio para poder administrar remedios e insumos que hoy sólo se manejan en la Secretaría de Salud.
Cada dos meses debe haber una prueba general, periódicamente también hay que organizar simulacros y cada dos semanas debe ponerse en funcionamiento el generador para garantizar su eficacia. Esas son las mínimas instrucciones en un protocolo de emergencia que los responsables del hospital y seguridad en estos últimos meses no han cumplido.
Otros episodios peligrosos
Hubo otras cuestiones que formaron parte de las preocupaciones del Jefe Comunal. Los médicos que se contratan como reemplazo de guardia están poco capacitados, según evalúa José Herbas, para resolver temas importantes y este fin de semana el ahora Jefe del servicio de Emergencias no estuvo presente en momentos en los que consideraban imprescindible su presencia.
El malestar por la quita de bonificaciones a agentes que se desempeñan en el área de salud también hizo lo suyo, ya que el propio Britos tuvo que ocuparse de estrechar lazos con los agentes que le garantizan tareas imprescindibles y poseen conocimientos valiosos, incluidos los de los centros de salud.
La administración de insumos y medicamentos no tiene o no tenía los mismos controles en el Hospital que en la Secretaría de Salud y ahora piensan en cómo organizar las diferencias.
La clave está también en la atención a obras sociales. Osprera es una de la que más afiliados tiene en San Pedro y en sus consultorios particulares ya no está quien puede disponer de una rápida derivación o de fondos de asistencia. Britos, que ya renunció a su trabajo para esa prestadora, tendrá que hacer malabares en el Hospital para que todos los casos de trabajadores rurales y monotributistas afiliados se resuelvan con o sin la financiación genuina que proporcionan los aportes. Tiene que adecuar todo el sistema de facturación para que nadie se escape sin presentar su carnet de obra social o prepaga, cualquier paciente que utilice las instalaciones de consultorios, servicios o internación.
Por último el manejo del personal del Secretario de Salud y del Director Adjunto, Diego Noto, ha sido interpretado por muchos como la “luz verde” para las presiones. El carácter de ambos representa un giro de 180 grados para quienes por temor, amor o respeto obedecían a Herbas, aun masticando veneno.
Un caso que dejó en evidencia a todos y que tiene grabaciones y mensajes que lo avalan fue el de una chica que protagonizó un accidente en Río Tala y que al ser auxiliada cayó atada de pies y manos de una camilla. Los testigos señalan que el golpe contra el pavimento fue el causante de la lesión cerebral que la mantuvo a la espera de una derivación a un centro de complejidad neuroquirúrgica, donde hasta el cierre de esta edición permanecía en grave estado.
Nuevo equipamiento
El martes por la mañana la Cooperadora del Hospital y sus autoridades presentaron el nuevo equipamiento de la sala de odontología y entregaron varios elementos que se incorporan al patrimonio del Hospital.
