Sin agua por un día
La situación envolvió a todo Río Tala y se originó por un confuso episodio entre un vecino y la Cooperativa.
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Una particular situación de violencia y denuncias terminó envolviendo a toda la comunidad de Río Tala. A raíz de un contradictorio episodio, prácticamente toda la localidad, estuvo sin servicio de agua durante un día.
Una determinación acatada por la Cooperativa de Río Tala, encargada de cobrar el servicio de agua corriente, tomó otro perfil cuando un vecino decidió oponerse a lo dictaminado, con una actitud repudiable que no hizo más que perjudicar a sus propios vecinos.
La Cooperativa procedió a cortar el servicio a una vivienda, ubicada a tan sólo dos cuadras de la Delegación Municipal en sentido a la Ruta 9, como consecuencia de la abultada deuda que su propietario mantenía con la entidad. Según adelantaron quienes entienden en el tema, la deuda ascendería a una suma cercana a los cuatrocientos pesos cuando la tarifa mensual no supera los diez pesos. También comentaron fuentes allegadas a la Cooperativa que se les habrían ofrecido varias facilidades de pago para condonar la deuda y las intimaciones correspondientes.
De todos modos, la situación se tornó mucho más grave cuando el personal de calle se acercó al domicilio para cortar el servicio. Allí fue atacado por el propietario y varios vecinos que salieron en su defensa. Los trabajadores fueron apedreados y amenazados. Incluso se dijo que algunos de los violentos poseían armas de fuego. Con este marco, se dieron por terminadas las tareas inmediatamente cortando el servicio como estaba programado.
Este fue sólo el comienzo de un capítulo que empeoró la historia. El vecino decidió por sus propios medios reconectarse al servicio y hacer lo propio con otros que viven allí. Esto provocó que se rompiera el caño madre y así demandar una tarea mucho más compleja, pues hasta que no se subsanara el inconveniente toda la localidad debió aguardar con paciencia que se reestablezca el sistema. Así pasó un día entero hasta que Río Tala vio normalizado el servicio de agua potable. El personal debió trabajar con custodia pues se temía una nueva represalia por parte de los vecinos. Dos patrullas policiales acompañaron la tarea de los empleados para garantizar la seguridad del lugar. También tomó intervención la Fiscalía Nº 5 de nuestra ciudad, ya que se hizo la denuncia correspondiente, pues no caben dudas que era debido marcar precedentes antes de que se produzcan situaciones similares y que por culpa de unos pocos, el resto de la localidad deba sufrir las consecuencias.
