• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
miércoles 23 de septiembre de 2026
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Ads
    JudicialesAñadir como fuente en

    Siete años de cárcel para Rafael Ramos, acusado de violar a su novia en un baldío

    Había sido denunciado en noviembre de 2019 por una mujer de 47 años con la que había comenzado hacía poco una relación. El Tribunal consideró probados los hechos y dictó sentencia condenatoria.

    23 de septiembre de 2026 | 09:00
    El día que lo liberaron, Ramos fue recibido con carteles. Ahora, lo condenaron.
    El día que lo liberaron, Ramos fue recibido con carteles. Ahora, lo condenaron.|PH: La Opinión

    Pasaron casi siete años desde que una mujer de 47 años denunció por abuso sexual a quien por entonces era un reciente novio. El lunes, la Justicia lo condenó a siete años de cárcel tras hallarlo culpable.

    Ads

    Identificado como Rafel Ramos, tenía 29 años cuando lo denunciaron. El hecho ocurrió el 23 de noviembre de 2024 y la víctima fue socorrida por dos remiseros a quienes les avisó una pareja de adultos mayores que había salido a caminar.

    Eran las 7.00 de la mañana de un sábado. Ella había salido la noche anterior a festejar su cumpleaños. En un baldío ubicado en la zona de 9 de Julio y Thorne, lloraba desnuda cuando la ayudaron.

    Ads

    Rafael Lucas Damián Ramos fue condenado a siete años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y robo. Porque también, esa noche, se quedó con el celular de la víctima.

    Del festejo al horror

    La víctima había cumplido 47 años y ese viernes decidió salir a bailar con amigas. En una parrilla, lo vio a Ramos, con quien había comenzado a salir hacía poco. Él se mostró celoso porque ella bailaba con sus amigos.

    Ads

    Más tarde, él la vio irse de un boliche en un auto con un hombre que era pareja de una conocida y otras amigas. Comenzó a enviarle mensajes de voz en los que la amenazaba abiertamente con "cagarla a palos" y darle “una paliza” que la iba a “dejar temblando”.

    Ella se había descompuesto. A pesar de no haber consumido más que una cerveza con una amiga, algo le cayó mal y vomitó. No se sentía bien y la llevaron hacia su casa. Una cuadra antes lo vio a él en moto parado afuera. Pidió bajarse en la esquina y se acercó.

    Accedió a subir a la moto porque en su casa dormía su hija mayor con su novio, que habían ido a cuidar al hermanito menor. Tuvo miedo por las amenazas previas. Pensó que podría haber una discusión y no quiso que fuera delante de los chicos.

    Ads

    En la moto se fueron al baldío donde ocurrió el abuso. En la causa obra que hubo violencia física y amenazas. Ramos la sometió sexualmente y le sacó el celular.

    Ayuda, denuncia y siete años de espera

    Cuando la pareja de adultos mayores escuchó sus gritos de ayuda y la vio, dio aviso a dos remiseros que estaban en un auto a punto de intercambiar el servicio de su trabajo.

    Uno de ellos se quedó en el coche y el otro fue al baldío. Ella estaba desnuda y lloraba. Gritaba que había sido violada. Cuando declaró en el juicio dijo que había "sentido la muerte".

    Una ambulancia la llevó a la Guardia. En el Hospital constataron que tenía lesiones visibles: escoriaciones, hematomas. La médica legista le practicó exámenes genitales. Luego, la pericia confirmó ADN del acusado en las muestras.

    Todos los elementos de prueba y los testimonios que había en la causa que instruyó la fiscala Viviana Ramos permitieron que, finalmente, el acusado sea condenado por la violación.

    Una coartada inverosímil

    Ese sábado al mediodía el mismísimo Rafael Ramos golpeó la puerta de la casa de la víctima. Lo atendió su hija, a quien le hizo entrega del celular. Era la primera vez que se veían.

    La chica se preocupó porque su mamá no había regresado y no entendía qué pasaba. La amiga con la que había salido tampoco sabía nada de ella. Se enteró de todo horas después, cuando la llevaron a la casa y le contó lo ocurrido.

    Más tarde, él le mandó audios en los que le decía que estaba "arrepentido" por lo que había hecho. Hasta le pidió disculpas y le dijo, en claro intento manipulatorio, que atentaría contra su vida si no lo perdonaba.

    La estrategia de sus abogados —primero fue Hugo Lima (h) y luego, Adolfo Suárez Erdaire— siempre fue reconocer que "por celos" la había agredido físicamente, pero negar el abuso sexual para sostener que hubo "sexo consentido".

    Su intento de defensa no conmovió al Tribunal. Su relato no sólo era contradictorio con la prueba colectada, sino que además quiso instalar que la denuncia era "una farsa". No lo logró. Para los jueces, sus responsabilidades en el hecho estaban claras.  

    El domingo 24 de noviembre por la mañana la policía fue a detenerlo a su casa de Liniers al 1100. Un mes más tarde, su abogado logró que recupere la libertad. En su casa lo recibieron con carteles y una especie de fiesta de bienvenida. Estuvo en libertad hasta ahora, que deberá purgar la pena en una celda de una cárcel bonaerense.

    Amenazas, secuelas y ¿justicia?

    La víctima sufrió ataques de pánico y sigue en tratamiento para salir adelante. En el juicio contó que le costaba salir a la vereda y que sigue medicada. Las pesadillas a veces son recurrentes y siempre están relacionadas con lo ocurrido.

    Durante las primeras semanas tras el hecho, la familia de Ramos la fue a ver para que retirara la denuncia. Confundida, todavía en pánico, fue hasta la Comisaría de la Mujer en un remís que pagó la madre del ahora condenado. Lejos de retractarse, ratificó la denuncia.

    Se fue a vivir a la casa de una prima. En su lugar de trabajo accedieron a que se tomara el tiempo necesario. Pidió una restricción perimetral porque tenía miedo. A él lo habían liberado al mes, en la audiencia de prisión preventiva.

    La declaración de la víctima tuvo que ser interrumpida varias veces por las dificultades propias de rememorar esas horas de horror. Las pericias psicológicas ratificaron que lo que decía era verdad. 

    Durante el debate hubo que reproducir los audios que él mandó antes y después del hecho, lo que le provocó una crisis de llanto.

    A siete años de aquella madrugada, la víctima está por cumplir 54 y el condenado, 36. Por delante, a ella le queda convivir con el recuerdo, intentar reponerse, seguir adelante con la huella imborrable del horror padecido. 

    A él, siete años tras las rejas. Cuando cumpla la condena, tendrá 43 años, menos que los que ella tenía cuando ocurrió el abuso. 

    Puede interesarte
      AUTOR
      Foto de La Opinión SemanarioLa Opinión Semanario
      Comentarios

      Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión

      INGRESA
      Ads
      Ads
    La Opinión Semanario
    Añadir como fuente en
    NUESTROS MEDIOS
    • Sin Galera en vivo
    • Archivo de ediciones
    • La Noticia 1
    SECCIONES
    • Información general
    • Policiales
    • Sin Galera
    • Deportes
    • Localidades
    • Cultura y Espectáculos
    • Turismo
    • Reporte Ciudadano
    • Servicios
    • Sociales
    • Empresas y Negocios
    • Clasificados
    • Defunciones
    • Política
    • Opinión
    • Videos
    2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12586 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
    Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
    Powered by
    artic logo