Si se calla el cantor
DIEZ AÑOS esperó el cantante uruguayo Jaime Roos para sacar en este 2006 su nuevo disco ya que no editaba desde l996. Según dice en una entrevista en el diario “Clarín” del día lunes pasado, por una cuestión de sinceridad y respeto hacia sus oyentes, admiradores, etc. En ese interin –refiere- le pasaron muchas cosas en la vida, como fue la muerte de su madre y por primera vez decidió casarse luego de varios intentos en pareja no formal. Estos hechos tan trascendentes para cualquier ser humano, también marcan la vida de los artistas, populares o no. De Jaime ROS poco se puede agregar, simplemente quiero resaltar su disposición o ese respeto hacia el público de quien –como él- está profundamente comprometido con la vida y con el futuro de nuestros países . Digo “nuestros” porque así es nomás ya que es bueno recordar su condición de uruguayo en esta época que, por el asunto este de la papelera, pareciera nos estamos ganando un pueblo o país entero de enemigos, cuando por historia, tradición, costumbres, afinidades, parentescos, vínculos amistosos y familiares, con los uruguayos no puede existir un río –ni nada- que posibilite separarnos o embroncarnos por este tema tan delicado pero tan solucionable. Los cantores populares como GUARANY, GIECO, ATAHUALPA YUPANQUI, LOS OLIMAREÑOS, por no citar sino algunos pocos, han trascendido las fronteras de un país u otro y se sienten tan reconocidos y a gusto en un lugar como en la otra orilla, sea cual fuere. Lo mismo le pasa a los actores, “China” ZORRILLA ha dicho varias veces que parece un sueño este enfrentamiento artificial –con base real- provocado por este capitalismo salvaje envuelta en ropaje de empresa extranjera que, ante la posibilidad de fomentar riqueza y dar trabajo a sectores postergados, es defendida por la sociedad uruguaya con uñas y dientes. Seguramente tiene que ver -y mucho- la pobreza y el desamparo que vivimos desde hace tantos años y una empresa a instalarse parece una bendición del cielo, de ninguna manera un castigo ecológico como podría estar sucediendo con la muy nombrada BOTNIA, nombre que hasta prefigura un lugar de guerra y dificultoso. Parangonando: ese respeto que los artistas tienen por el público no lo han ejercitado quienes debieron aprobar en su momento la instalación de una empresa que dañaría el medio ambiente, si es verdad lo que afirman los vecinos entrerrianos embarcados en esta lucha sin cuartel –realmente sin cuartel - contra una decisión del gobierno uruguayo que pareciera irreversible. Si no respetaran a los destinatarios de sus conductas, en un caso puede resultar un mal disco pero en el otro un perjuicio al medio ambiente y a toda la sociedad ¿Se entiende que si se calla el cantor es por algo pero un político debe actuar con prudencia, casi una ciencia exacta? por el Dr. Elvio Macchia

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