Si – No
Nunca te planteaste cosas como: por qué a mí; si yo no pedí nacer y aún así estoy; porque no lo pensaron antes, quizás sólo bastaban dos segundos. Qué es lo que debo hacer; para qué estamos. Con qué intensidad debo vivir. Por qué me siento obligada a hacer lo que no me gusta, si me quieren me deberían comprender. Cuándo tendremos paz. ¿Cambiará esto algún día…? La verdad es que no sé si te invaden tales pensamientos, pero lo cierto es que a mí sí y a veces, muchas veces, no entiendo al ser humano. No logro comprenderme. Aquello que debería ser tan diáfano, por el hecho de ser y pertenecer, se vuelve oscuro e incierto. Si todos buscamos felicidad o el sumo bien (como decía Kant) por qué elegir el camino más extenso, el que tiene miles de baches y pozos. El que vamos rellenando a medida que lo transitamos para que aguante un poco más, antes de la próxima ruptura. ¿No te parece un poco tonto ocultar el problema para que cuando sea tan grande como vos acabe superándote? Si caminas hacia atrás, nunca vas a avanzar. Si seguís haciendo siempre lo mismo, no esperes cambios. Si sos corruptible no te quejes de la corrupción. Si pedís justicia cuando te toca de cerca, no te llames solidario de seguro sos de aquellos que miran hacia el costado. Si das, no esperes algo a cambio. Si aprendes a callar, recordá que también sabes hablar. Si el tiempo no te alcanza para resolver tus conflictos, no lo ocupes en criticar a quienes tenés a tu lado. Si buscas la calma y la tranquilidad, sabe que en las peleas no las encontrarás; no te enojes, hazte un tiempo para reflexionar. Si el trabajo esta en el sótano, no temas en bajar. Si te detienes por pequeñeces, sólo te demorarás. Si te agobia ver como esta sociedad se derrumba, no seas tan apático: lucha. Si te molesta que te critiquen pensá antes de hablar. Si en lugar de gritarle a las personas, les regalas una sonrisa, ya veras que te lo agradecerán. Si te fastidian los políticos, comprométete, investiga y se consiente a la hora de votar. No vivas de promesas, proyecta. El próximo paso es comenzar. Somos caminantes, es verdad. Las ideas se construyen, pueden ocultarlas pero nunca las matarán. La realidad no es tan dura, sólo es el reflejo de cómo nos gusta complicarnos. Nos regalaron un mundo bello y pronto lo aprendimos a desgastar. Quizás si nos hubiera costado, lo cuidaríamos más. No permitas que gane la ignorancia. No te guardes lo que sepas, te aseguro que no te engrandecerá. De que te sirve ser sabio si no lo transmitirás. No somos perfectos sí perfectibles, no te dejes estar. Milagros Díaz.

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