Si hay acuerdo, habrá festival Mastai en noviembre
Representantes de “300 producciones” se reunieron con el Intendente. Son los contactos iniciales. En el Ejecutivo se dividen entre la euforia y la prudencia. Los organizadores eligieron, como en 2012, el silencio. La fecha tentativa es el 15 de noviembre. El misterio de la grilla y los artistas que maneja la productora.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/p1260411_800x600.jpg)
Canciones en seis idiomas, crestas, rastas, peladas incipientes y teatro a la gorra; fol-klore progresivo, punk argento, rock barrial, murga y world music.; el reencuentro de dos piojos y la abundancia de pulgas en la arena mugrienta; un novio despechado pidiendo por su amor en los caños autosoportados de un escenario; uno de los Ciros ofrendando su armónica para convencerlo de que baje; el otro, tomando un Fernet mientras mira de costado; consignas políticas y ecologistas, sin publicidades que las hagan incoherentes; un parapente y un globo multicolor que, dos años después, vuelve a inflarse.
La empresa “300 producciones” se contactó en las últimas semanas con el Intendente Pablo Guacone. Fue un primer sondeo para analizar la posibilidad de realizar una segunda edición del festival “Mastai”.
En un sector del Departamento Ejecutivo reina un marcado optimismo, y ya establecen como fecha tentativa el sábado 15 de noviembre. Otros funcionarios, en cambio, prefieren esperar el resultado de las incipientes negociaciones. Como contracara, la prudencia que caracterizó a la productora de eventos en 2012, cuando esperó a último momento para confirmar oficialmente fecha y grilla, sigue siendo la estrategia utilizada por los organizadores.
Un dato alentador para quienes esperan con ansias la secuela es que, pese a las desprolijidades municipales, la empresa no dio a conocer, hasta ahora, ninguna otra locación como alternativa; y, si no confirman, tampoco desmienten.
Dibujando una grilla tentativa
Las fuentes consultadas juegan al misterio al hablar de una grilla tentativa, pero dejan filtrar algunas ideas.
En el primer Mastai, la clave fue la confluencia. Los masivos Manu Chao, La Vela Puerca y Ciro y los Persas, combinados con artistas “de género” como Nonpalidece o Raly Barrionuevo y la reconversión de consagrados con nuevas bandas como La Que Vendrá y Jauría. Como condimento, música brasileña de avanzada con “Mombojo” y la fanfarria balcánica de los belgas “Orchestre International Du Vetex”. .
La tónica, en esta ocasión, sería similar. Teniendo en cuenta que la mayoría de los mencionados es representada por “300”, hay marcadas expectativas de que algunos vuelvan.
Divididos, Lisandro Aristimuño, los uruguayos Buenos Muchachos y Agarrate Catalina y los españoles Vetusta Morla (parte del booking de la productora) entran en el listado de “posibles”, cuando se especula con el “lineup” de noviembre. Las Pelotas, por su parte, participó del “Festival del Prado”, organizado por la misma empresa el sábado pasado en Montevideo.
El contrato y el canon
Entre los condicionantes y temas a analizar antes de poner en marcha el engranaje que terminará con el festival, se encuentra la utilización del Balneario Municipal. El escenario del primer Mastai estaría en esa fecha en refacción para su utilización como espacio público de libre acceso (ver página 5).
Ese no sería un impedimento serio, ya que en 2012 fueron los organizadores los encargados de llevar adelante los arreglos necesarios para transformar un predio sin mantenimiento en un espacio adecuado para un show con artistas internacionales.
El otro aspecto, más complejo, es el manejo legal del contrato y la forma en que el Ejecutivo dará intervención al Concejo Deliberante. Los concejales de la oposición llevaron la cuestión a la última interpelación al Intendente Pablo Guacone.
Uno de los reclamos fue la forma en que se formuló la excepción a la ordenanza que regula el canon que deben pagar las empresas privadas que realizan eventos en lugares públicos.
El encargado de responder, en la ocasión, fue el entonces Secretario de Gobierno, Javier Silva. “El Balneario Municipal es un terreno de propiedad provincial, así que no pertenece al erario municipal y no está catastrado como gran parte de la ribera, así que carece de valuación fiscal y existe un impedimento para cobrar el canon” sostuvo el abogado.
Respecto a la suma del 10 por ciento de lo que tienen que pagar quienes asisten a cualquier espectáculo público, agregó: “Dadas las características que tiene este festival, el posicionamiento que iba a tener San Pedro y toda la zona en el ámbito de la esfera internacional, no percibimos un fin meramente recaudatorio, así que se dispuso una suma fija”.
El Municipio confirmó entonces –y la posición no ha variado–, que “300 producciones” no realizará el Mastai si se estipula un canon del 10 por ciento sobre el valor de las entradas. El debate en el HCD se enmarcó en la demora de varias horas para conseguir una copia del contrato, que finalmente no apareció.
La administración del dinero recaudado por la Municipalidad por las entradas “cedidas” por los organizadores a beneficio del Hospital (otra famosa “caja de zapatos”) y el otorgamiento del estacionamiento de vehículos en el paseo público al grupo de “Tony” Correa también fueron cuestionados.
