Ser bombero es no saber de descansos, es una comida sin terminar, un trabajo a medio hacer, una cita sin cumplir, o una fiesta sin festejar; es amanecer entre llamas, humo y ropas empapadas; es tiritar de frío junto a la tibieza de los motores; es dejar a un ser amado para ayudar a uno jamás conocido.
Este es un humilde pero sincero agradecimiento a quienes realizan esta dura tarea. Feliz día del bombero!
Domingo Bronce.
Inspector General.
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)