Sentido último adiós a Pepe
El ex concejal José Alberto Sánchez Negrete, conocido por todos como “Pepe”, murió el martes pasado a los 90 años. Su paso por la política sampedrina dejó un ejemplo de entrega a la comunidad pocas veces vista. En 2009 había dicho que le gustaría volver al Concejo Deliberante, aunque su estado de salud ya no le permitía hacer lo que más le gustaba: caminar las calles, escuchar los problemas de la gente y tender una mano.
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El paso lento de Pepe Sánchez Negrete ya no se veía desde hacía tiempo en las calles de la ciudad. De su casa al café o la heladería, apenas levantando los pies, hasta no hace mucho seguía con ese ritual que lo identificó como uno de los políticos más cercanos a la población: caminar, escuchar, conversar.
El martes por la tarde dejó de existir a los 90 años y dejó una estela de honradez y ejemplo. Respetado por todos, recibió homenajes de cada espacio del arco político local.
El miércoles por la mañana, luego de que sus restos mortales fueran velados en una de las salas de la Coopser, fue acompañado hasta un cementerio parque en el que descansará para siempre, como para siempre quedará su nombre ligado a lo mejor que un dirigente puede tener para con su pueblo: una entrega sin límites.
Hijo de un ex Diputado provincial, la militancia y la política fueron parte de su vida. Fue concejal durante doce años, desde el inicio de la democracia. Si bien comenzó su carrera en la Unión Cívica Radical, llegó a fundar su propio partido, “Línea Popular”, con el que tejió diversas alianzas y hasta fue candidato a intendente, aunque no tuvo la suerte de gobernar San Pedro.
Hijo de Jorge Gerardo Sánchez Negrete y Ana Solé, Pepe tuvo cinco hermanos: Jorge, Roberto, Marta, Elsa y Raúl.
Martillero público de profesión pero político por vocación, su vida fue la militancia y la entrega por sus convicciones, que nunca abandonó, ni aún en los peores momentos de la historia del país, porque como solía decir “política se hace siempre”.
Vivió en Junín y en La Quiaca, hasta que logró instalarse en San Pedro. Su principal característica como hombre de la política fue su cercanía con los problemas sociales. Allí donde había una necesidad, una falencia, la ausencia del Estado, allí estaba Pepe, siempre dispuesto a tender una mano.
“Siempre anduve en la calle. Iba a las 3 de la mañana al Hospital y a la Casa de Ancianos”, relató en la última entrevista que ofreció a La Opinión, a principios de 2009. No sólo caminar y escuchar era la tarea. Un cuaderno lo acompañaba, donde garabateaba todo lo que los vecinos reclamaban y necesitaban, para iniciar gestiones en ese sentido.
Su paso por el Concejo Deliberante será recordado por la creación de proyectos como la eximición de tasas para Bomberos y la Biblioteca, o la necesidad de que haya exámenes y concursos para acceder a los cargos públicos.
El precandidato a intendente por la UCR Sergio Rosa hizo mención a Pepe durante su lanzamiento de campaña, en el acto que encabezó la semana pasada. Además del minuto de silencio que pidió el locutor del acto antes de que comenzaran los discursos, Rosa señaló: “La comunidad debe homenajear a un hombre de bien, que hizo de la vocación de servicio un valor en sí mismo, que dejó mucho por la actividad pública, por el otro, por el prójimo”, en relación a Sánchez Negrete.
Sostuvo que “fue un hombre de bien y lo demostró desde el inicio de su función y como ciudadano, hasta sus últimos días” y agregó: “Yo soy un afortunado porque su sangre, su legado de alguna manera nos acompaña integrando el equipo de trabajo”
En la sesión del jueves pasado en el Concejo Deliberante, el titular del bloque del Partido Justicialista Daniel Monfasani, también pidió un minuto de silencio y habló sobre el ex edil.
“El fallecimiento de Pepe Sánchez Negrete es algo muy caro a los sentimientos de este Concejo Deliberante. Ha fallecido una persona muy ligada al tratamiento legislativo, a los concejales, al concejo, a la política de San Pedro. Una persona de bien, con quien me ha tocado compartir muchos años en este cuerpo”.
Monfasani indicó que Pepe “no solamente fue un excelente concejal, sino un excelente militante de la vida, militante de las preocupaciones de la gente que más lo necesitaba, una persona que exponía en cada una de las sesiones las distintas problemáticas de nuestro partido”.
